Reflexiones

EL HILO QUE NOS SOSTIENE

Cuando la Soledad nos visita es para que lo oculto, lo inconsciente salga a la Luz.
Para que los miedos que nuestra piel tapa, se expresen y podamos Verlos.
Ésa es la misión de la Maestra Soledad.

Son días incómodos, donde el vacío, la tristeza y las ganas de llorar se vuelven muy intensas. Muy Presentes.

No te reprimas. No te juzgues. No huyas de ti.
Permítete Sentir lo que sientes. Sé el Hogar, el abrazo, el amor y la dulzura que necesitas en estos momentos.

Es una llamada de nuestra Alma, de nuestro Corazón, de la Vida para que Escuchemos lo que llevamos tanto tiempo callando.

Aunque sean instantes de profunda Soledad, no estamos solos. El Hilo de Dios, del Amor, de la Vida… nos sostiene en todo momento.
No podemos escapar de estas Noches Oscuras. De estos túneles donde parece que no hay salida.
Forman parte del resurgir de una nueva Consciencia en nuestro interior. De una nueva Mirada. De una nueva Piel. De una nueva Visión.

No te rechaces. Sólo QUÉDATE CONTIGO.

Ten FE en que la Vida te está dando y te dará lo que necesitas.

CONFÍA. Sólo confía.

NO ESTÁS SOLA.

Reflexiones

TODOS NOS SENTIMOS SOLOS

Todos nos sentimos solos de vez en cuando. Y no siempre hay un por qué. No siempre hay un motivo que lo ocasione. Forma parte de nuestra condición humana esa separación que nos habita.

Hay momentos en los que me siento tan Plena, tan Conectada-Unida a todo y todos que me resulta incomprensible que pueda sentirme sola. Y al día siguiente, o a la semana siguiente, una Soledad abrumadora se apodera de mí. La misma Vida, la misma persona, la misma situación, y diferente estado emocional.

Intento buscarle una explicación a esos contrastes: que si es porque me tiene que venir la regla y estoy más sensible, que si los eclipses, que si mis pensamientos, que si “qué se yo”. Nada me convence. Simplemente me digo: ya pasará.

Y pasa. Y vuelve a venir. Y se vuelve a ir.

Es ahí cuando más siento que no controlo nada. Que por mucho que haga, no hay nada que hacer ante la impermanencia de la Vida. Ante su misterio. Ante su espontaneidad. Ante su imprevisibilidad.

Pretendemos alcanzar un estado donde la alegría, la paz, el goce, la felicidad… se fijen en nuestra piel. Y donde el vacío, el miedo, la tristeza, la soledad, el dolor… sean eliminados de ella.

No es posible arrancarnos las emociones de cuajo. Una cosa es cuidarnos, amarnos, respetarnos y hacernos respetar… Y otra muy distinta es huir de nuestra Humanidad.

Aferrarnos a una emoción (la que sea) es sinónimo de sufrir. Porque vas a estar temiendo que tu “paz” desaparezca en cualquier momento. Y ese temor a volver a sufrir te llena de sufrimiento.

No podemos saber lo que sucederá mañana. Cómo nos sentiremos mañana. Por mucho que nos entrenemos, por mucho que meditemos, por mucho que nos esforcemos, por mucho que leamos, estudiemos, conozcamos… nadie se libra de su Humanidad. De su emocionalidad.

Y muchas personas quieren librarse de sus Sentires, sin darse cuenta de que es imposible. De que tenemos la capacidad de Sentir cualquier emoción. Y de que no hay cursos, talleres, retiros, pastillas, métodos, técnicas, terapias… que te vayan a convertir en una máquina no-sintiente.

No funciona ponerse una máscara espiritual. No funciona ponerse un disfraz de frialdad. Porque cuando llegas a casa y te miras al espejo, lo que se refleja no es lo que te gustaría ser o sentir sino lo que Eres. Y de eso, de lo que Eres, no puedes escapar por mucho que te escapes.

Todos nos sentimos solos. TODOS. Desde el más elevado Gurú hasta el más elevado discípulo.

La única diferencia es que algunos lo decimos abiertamente y otros se lo callan por vergüenza.

Quizás, si le diésemos más naturalidad a nuestra vulnerabilidad, a nuestra sensibilidad, a nuestra humanidad, a todas y cada una de nuestras emociones…, no nos sentiríamos tan solos. No nos sentiríamos tan mal, tan tarados, cuando nos sentimos desolados.

Quizás, si los Maestros, en lugar de vestirse de Maestros continuamente, se vistieran de Humanos, y se reconocieran como tales, y hablaran más de sus inseguridades, de sus sombras y de sus oscuridades, sin tenerle tanto miedo a sus miedos… nos sentiríamos más en casa que fuera de ella. Y dejaríamos de buscar lo que no se ha perdido. Y dejaríamos de querer ser tan perfectos como su apariencia de Maestrillo.

No existen personas que jamás tienen miedo, que jamás se sienten inseguras, que jamás se sienten tristes, que jamás se sienten vacías o solas.

Existen personas que se silencian, que se tragan sus emociones, que se visten de perfección para que nadie se dé cuenta (sobre todo, ellas) que son igual de Humanas que el resto que les rodea.

Así que si me estás leyendo y te sientes sola, triste, incomprendida, vacía o perdida, te digo que yo también. Y que no pasa nada. Que no te pasa nada más que la Vida viviéndote de esa manera en ese momento. Y que no eres peor ni mejor que el que está saltando de alegría. Que no tienes nada que arreglarte. Y que si hay algo en tu vida que tienes que cambiar, eso… ya lo sabes. ¿A que sí? No hace falta que una bolita mágica o una tirada de tarot te lo diga. ¿A que no…?

Que quizás, mañana, se dé la vuelta a la tortilla y seas tú, y sea yo, quienes saltemos de Amor.

Sentirse mal por estar sintiéndose “mal” es absurdo.

Soltemos las apariencias y atrevámonos a ser y a predicar más nuestra Humanidad. Sin victimismos. Sin dramatismos. Con naturalidad.

Eso sí que es Valentía. Eso sí que es normalidad.

Reflexiones

RENDIRTE A LA NOCHE

En ocasiones, la Vida se presenta como un túnel oscuro en el que no ves la salida. Ese “no ver” te obliga a quedarte donde estás. A no salir corriendo. A Rendirte a lo que está sucediendo AQUÍ y AHORA. En ti y únicamente en ti.


No te queda más opción que mirarte para VERTE de Verdad. No te queda más opción que desnudarte y despojarte de todo lo que te sobra y tanto te cuelga de la espalda.

Y, sí, es solitario. Es incómodo. Hay tristeza y vacío. Hay incertidumbre. Y no hay nada ni nadie a lo que agarrase, excepto a Ti.


Por eso, cuando esa Noche Oscura (que puede durar horas, días, semanas o meses) pique a tu puerta, dale la bienvenida y ofrécele un HOGAR.
Y que Sea lo que tenga que Ser.
Confía. Sólo Confía.La Noche hará el resto.

Reflexiones

¿QUÉ HACER PARA QUE MI CASA NO SE ME CAIGA ENCIMA?

Siendo Consciente de que para muchos estos días van a resultar muy duros y como “experta” en disfrutar de mi Soledad y de pasar mucho tiempo encerrada conmigo misma (en mi caso voluntariamente), os voy a dar una serie de recomendaciones, de opciones, para que vuestra casa la sintáis como vuestro Hogar y no como un lugar del que desear escapar.

1. La CLAVE va a estar en vuestra mente. No es lo mismo quedarte voluntariamente en casa que sentirte con la obligación de hacerlo. Todo lo que nos es impuesto (por muy necesario que sea) no le gusta nada a nuestra mente. Y se revela con pensamientos destinados a saltarnos las reglas (en un intento de protegernos).
Es muy importante OBSERVAR todos los pensamientos que tenemos que son los que nos van a generar las emociones que pueden llevarnos a la ansiedad, la rabia, la ira, el agobio o la tristeza.
Sé consciente de que sólo son pensamientos y nada más. No son ciertos. No son reales. Son ilusiones. Imaginaciones. Así que cuestiónalos. Ponlos en duda.
Si alguno no te aporta serenidad, calma y paz, PÁRATE, Respira y Observa(te).
¿Qué hay de cierto en eso que estás pensando?

2. El ABURRIMIENTO. Hoy en día, no hace falta salir de casa para “salir de casa”. Hay infinidad de cosas que puedes hacer para que tu casa se convierta en una playa, en una montaña, en un cielo estrellado, en una discoteca, en un museo o en una biblioteca.

Tomémonos esta confinación no como una confinación sino como una OPORTUNIDAD para descubrirnos. Para tener en casa ese ocio del que nos quejamos que no tenemos tiempo.

¿Qué te gusta hacer? ¿A dónde te gustaría viajar? ¿Qué te encanta escuchar, ver o leer?

Aprovecha AHORA para hacerlo. En Internet, en youtube, tienes todo lo que deseas y la mayoría de forma gratuita.

Un libro, un documental, una serie, una película, un curso, una charla, un concierto… Hay miles de tutoriales para aprender idiomas, para aprender a cocinar, para hacer deporte, para tocar la guitarra, para cantar, bailar, coser, pintar.

Cuando sientas que te aburres, que tu mente se dispara con pensamientos que te provocan ansiedad, PÁRATE (de nuevo) y pregúntate:
¿Qué me gustaría hacer si pudiera salir?

¡¡Y Hazlo!! Sé creativo. Ponte en la tele, en el ordenador, en el móvil, imágenes con el sonido del mar, de olas, de animales… lo que te apetezca. Hay miles en youtube.

O dibuja ese escenario en un papel mientras escuchas de fondo la música que lo acompañe. Que te acompañe. E imagina que estás ahí.

La mente no distingue entre lo real y lo imaginario.

Os pongo varias opciones:

a) Cuarentena Fest:
Conciertos que van a hacer en streaming varios artistas durante estos días:
https://cuarentenafest.tumblr.com/

b) Teatro y ópera online:
Desde el 1 de febrero el Centro de Documentación Teatral (CDT), del Ministerio de Cultura, ofrece totalmente gratis hasta 1.500 grabaciones de espectáculos de todos los géneros (también danza) en la plataforma Teatroteca. Las obras disponibles abarcan desde la primera representación de la historia del Centro Dramático Nacional, en 1978, hasta estrenos de las últimas temporadas.
http://teatroteca.teatro.es/opac/#indice

c) Museos virtuales:
Además de El Prado, hay otros museos del mundo que permiten el acceso a sus instalaciones de manera virtual. Estos son algunos: Gallerie Degli Ufizzi (Florencia), Museo Vaticano (Roma), Museo Arqueológico (Atenas), Museo Louvre (París), Museo Británico (Londres) o National Art Gallery (Washington).

Otra entretenida herramienta para visitar museos de forma virtual es Google Arts and Culture donde podemos encontrar videos 360 para conocer por dentro el transbordador espacial del Discovery o nadar con el prehistórico dragón marino Rhomaleosaurus, cuyo fósil se exhibe en el Museo de Historia Natural de Londres:
https://artsandculture.google.com/project/360-videos

d) Cortometrajes por temática:
https://cortosdemetraje.com/generos/

e) Documentales por temática:
https://www.rtve.es/documentales/

f) Periódicos y Revistas:
“Del 12 de marzo al próximo 1 de abril, disfruta de forma gratuita de Harper’s Bazaar, Elle, Cosmopolitan, Esquire, Diez Minutos, Elle Decoration, Women’s Health, Men’s Health, Fotogramas, Casa Diez, Runner’s World, Mi Casa, De Viajes, Nuevo Estilo, QMD y Super Tele. Solo tienes que registrarte de forma GRATUITA en la plataforma Kiosko y más y descargarte las publicaciones que más te gusten”
http://www.kioskoymas.com/catalogo/filtro/periodicos

Estas son sólo unas pocas. Busca y encuentra la que más te guste por internet. Investiga. JUEGA.

3. Se puede salir para ir a comprar. Así que en lugar de hacer una sola compra, tienes la opción de salir de casa en más de una ocasión. Es un pensamiento para engañar a tu mente y no sentirte como si estuvieras en una prisión.
Si te notas muy angustiado, baja a comprar (no vale hacerlo 20 veces al día…). Aunque sea una tontería. Así la sensación de encierro se transforma en otra con más Libertad.

4. Participa en foros, en debates, en charlas. Seguro que hay cientos que se van a crear. Comparte lo que sientes.
Si quieres, hazlo en este hilo. Explica tus opciones de entretenimiento. Quizás le des una idea a otros para que puedan realizarla también.

No estamos solos. Nos podemos “tocar” virtualmente.

Es un buen momento para hacer de esta estancia un descubrimiento de nosotros mismos.
¿La vida que estaba llevando es la que quiero llevar?
¿Qué echo de menos? ¿A quién echo de menos o de más…?

JUGUEMOS a lo que esta experiencia de Vida nos está ofreciendo.

Lo importante no es lo que sucede sino CÓMO lo vivimos. Nuestra “actitud ante”.

Es un buen momento para conocernos. Para ESTAR con todas y cada una de nuestra emociones. Para abrazarlas. Para dejar de juzgarlas. Para AMARLAS. Para Amarnos.

Es un buen momento para COMPRENDER lo que es en Realidad, en la más pura Realidad, el AMOR INCONDICIONAL.

Pinta, colorea, escribe, baila, canta, juega, salta, lee, medita o simplemente, quédate en Silencio y ESCUCHA el sonido de ese momento de la Vida.
¿A qué suena?

Hay muchas cosas que puedes hacer.
INVESTIGA, DESCUBRE, CREA.

AQUÍ Y AHORA están todas tus respuestas. Todos tus anhelos.
AQUÍ Y AHORA está tu Paz.
AQUÍ Y AHORA, en ti y sólo en ti, está tu Hogar.

#yomequedoencasa

Reflexiones

EL ARTE DE ESTAR CON UNO MISMO

¿Sabes cuál es el mejor curso, taller, retiro, libro… para enseñarte a estar contigo? La VIDA. Una Vida que solemos rechazar sin tener en cuenta lo que nos está aportando. Sin ser conscientes de lo que hay más allá de la propia experiencia.

Queremos vivir “a lo grande”, olvidando que lo pequeño también late con fuerza. Queremos lo que no tenemos, olvidando lo que YA está en nuestra mano. Queremos un mañana luchado, olvidando que la Paz sólo podemos encontrarla HOY.

Y así vamos caminando, sin percibir los pasos que damos. Mirando hacia abajo para no tropezarnos. O hacia arriba por si nos cae algo del cielo… ¿Y qué pasa con lo Presente? ¿Qué pasa con lo que mis oídos escuchan Ahora, con lo que mis manos acarician Ahora, con lo que mis labios saborean Ahora, con lo que mis ojos ven Ahora, con lo que mi Corazón siente Ahora?

Estamos más pendientes de lo que ocurrió ayer o de lo que ocurrirá mañana que de lo que está sucediendo en este Instante, que es lo único Real. El único lugar, el espacio, el HOGAR donde se halla la Verdad. Pero ni siquiera le prestamos atención porque nuestra mente está divagando por otros tiempos ficticios. Por otros sueños ilusorios. Por otros objetivos. Por otras metas. Por otros… por otros… que no son Lo que ES.

Estar con uno mismo se ha convertido en un Arte que pocos practican. Porque, para ello, deben atreverse a mirar de frente todos esos tiempos que aparecen y desaparecen a su antojo. Tiempos repletos de historias. Algunas de cuento de hadas. Otras para no dormir… Y con todas y cada una de ellas necesitamos ESTAR. Y digo necesitar porque lo contrario es huir. Lo contrario es guerrear. Lo contrario es rechazar. Lo contrario es abandonar. Lo contrario es miedo. Lo contrario es no-amor. Lo contrario es no-paz.

Luchar contra uno mismo es una batalla perdida de antemano

Intentamos por todos los medios y miedos… cambiarnos, mejorarnos. Ya sea a golpes de exigencia o de bisturí. Y no estoy hablando de cuidarse. Hablo de no aceptar lo que soy en cada momento. Hablo de mirarme al espejo y darme asco, no de ir al gimnasio. Hablo de lo que pienso de mí, de cómo me trato y de cómo actúo en base a esas creencias.

La mayoría anhelan ser otra cosa de lo que son creyendo que cuando lo logren se sentirán mejor. Cuando la clave está en Amar cada cosa que eres (Aquí y Ahora) en lugar de pasarte la vida intentando ser lo que no eres (mañana).

Esforzarse por no ser uno mismo es agotador. Y ese esfuerzo constante, ese auto-rechazo, ese auto-abandono, está sostenido por una creencia que no es verdadera, pero que asumimos como tal en nuestra infancia. Ya sea por la educación que recibimos en casa o en el colegio o por tratarse de una imposición cultural.

Da igual de dónde viene. Lo importante es darse cuenta de lo absurdo que es ir en contra de mí porque en mi casa, en mi país, en mi religión, en mi espiritualidad, en mi moda… es lo que se dicta.

Actuamos, decidimos, como si no tuviéramos ni voz ni voto ni opción. Como si fuéramos esclavos de esa colectividad que es, a la vez, esclava de sí misma. Nos excusamos en nuestra época, en lo manipulados que estamos, para no asumir nuestra Responsabilidad. La Responsabilidad de Amarnos tal y como somos. La Responsabilidad de no poner más leña en el fuego. La Responsabilidad de no entrar al trapo ni de jugar a no ser libres.

Le echamos la culpa al machismo, al patriarcado, a los medios de comunicación, al sistema, a las redes sociales, pero somos nosotros, nosotras, las que decidimos ver lo que vemos, hacer lo que hacemos, estar con quien estamos, taparnos las arrugas, llenarnos la cara de botox, seguir dietas milagrosas, maquillarnos las canas, las tristezas, las inseguridades y las penas.

No nos atrevemos a ESTAR con nosotros mismos porque este Estar requiere total y absoluta desnudez e intimidad. A la Soledad le importa tres pimientos tu físico, tu inteligencia, tu cultura, tu edad, tu raza, tu cuenta corriente y tu estatus social. Para ella todos somos IGUALES. Y esa Igualdad quizás es la que no deseamos ver. Ver que mis lágrimas mojan igual que las tuyas. Que mis heridas escuecen igual que las tuyas. Que mi vacío grita igual que el tuyo. Que no soy especial. Que no estoy subida a ningún altar. Que no estoy por encima de nadie. Ni tampoco por debajo. Que no soy ni víctima ni verdugo ni salvador. Que mi piel se estremece. Y que mis miedos también tiemblan, IGUAL que los tuyos.

Quizás nos dé pánico asumir que no somos nada de lo que creíamos ser. Quizás nos aterre congelarnos si nos quitamos nuestro disfraz. Quizás a lo único que temamos es a nosotros mismos. Y por eso nos silenciamos tanto. Nos ocultamos tanto. Nos agrupamos tanto. Para no Escuchar que nuestro enemigo no está fuera, sino dentro. Que somos nuestro único carcelero. Que nos insultamos. Nos maltratamos. Nos faltamos al respeto como nadie es capaz de hacerlo.

Quizás sólo nos dé miedo la Muerte. La muerte de una mentira que hemos creado desde que nacimos. Y que seguimos re-Creando día tras día.

¿Quieres ser Libre? Practica el Arte de estar contigo mismo. Para que COMPRENDAS que de lo único que te tienes que liberar es de “ti”. Que ya eres Perfecto. Que TODO es perfecto. Y que es un sólo pensamiento que te crees el que te hace sentir que estás SEPARADO del resto. Que ERES otra cosa distinta al resto.

ÁMATE. Con tu vulnerabilidad, tu fortaleza, tu inseguridad, tu alegría, tu melancolía. Con tu perfume y con tu mierda. Con tus secretos, tus errores, tus fracasos, tus éxitos, tus desafinos, tus aciertos, tus vicios y tus adicciones. Con los abrazos que no te llegaron. Con los “te quiero” que se perdieron en el desierto y los besos que jamás te dieron.

ÁMATE así. Así de COMPLETA. Porque no existe otra forma de Amarse más que ésta.

Reflexiones

NO RENIEGUES DE TI POR MIEDO A LA SOLEDAD

Este año pasado ha sido demoledor. Poco a poco me fui acercando a mi querida Soledad. Primero se fue mi trabajo, luego mis amistades y, sin darme cuenta, me vi más sola que nunca. Un “vi” de sentirme más que de estar. Una Soledad que inconscientemente elegí para que me enseñara que por muy sola que me sintiera siempre me tendría a mí. Y que ese “mí” era mucho más importante que un “otro” que en lugar de sumarte, te resta.

Me quedé sola porque me ELEGÍ a mí. Dejé un trabajo que no me llenaba y una amistad que no estaba equilibrada en el dar y el recibir. Y me sigo eligiendo a mí, día a día. Instante a instante.

Porque no hay mayor soledad que la de abandonarse a uno mismo

Que el permanecer al lado de una persona que te ignora, que no te escucha, que te falta al respeto, que no te comprende, que te vomita toda su toxicidad cada vez que la ves, que no te elige, que no te prioriza.

No escogemos a nuestra familia. Es la que nos toca. Y hay como una creencia insana colectiva de obligatoriedad en permanecer vinculados a ella. Como es tu madre, tu padre, tu abuelo, tu hermano , tu prima o “lo que sea” tenemos que mantener una relación continua con ellos sí o sí. Y esto es absurdo.

Los lazos familiares son muy difíciles de romper, pero cuando te hacen daño (por el motivo que sea) la distancia es una opción.

La culpa hará acto de presencia, seguro. Igual que aparece cuando te separas de tu pareja teniendo hijos en común. Pero NADA ni NADIE es más importante que tu Felicidad. Que tu salud emocional.

Yo quiero mucho a mi familia, pero no tengo nada que ver con ellos. Soy de esas “raritas” que cayeron ahí en medio. No tenemos nada en común (excepto nuestro amor, que no es poco). Nuestras formas de sentir la vida, nuestras prioridades, nuestros hábitos, nuestras creencias, nuestros valores, nuestras aficiones, nuestras inquietudes, nuestra actitud, nuestra energía… es opuesta. No los elegiría como amigos, pero el Amor que siento por ellos es inmensamente superior al que siento por cualquier otra persona.

Por eso, la familia es lo que más nos duele. Porque es donde se fraguaron nuestras heridas y los que tienen el poder de reabrirlas con facilidad.

Pero que yo Ame a alguien no significa que me haga bien. Y tampoco que deba permanecer con él. Esto es algo que se confunde mucho y da la sensación de que porque estés enamorada debes “ser pareja de”, por mucho que sufras.

Hay un Amor que sí que se DECIDE y es el Amor hacia uno mismo. Porque implica tomar ciertas decisiones, ciertas acciones, ciertos “Noes” muy valientes que pueden no gustar a quien te rodea. Que pueden sentar mal. Que pueden resultar incomprensibles. Que puedan hacer que te quedes sola-sin-ellos, pero no-sola-contigo.

Ese NO al otro que te perjudica se transforma en un SÍ hacia ti. Un Sí a la plenitud, a la paz, a la abundancia, a la independencia, al respeto, al honor, a la dignidad. Un Sí a ser tú misma. Un Sí a la Honestidad. Un Sí a la Vida. A una Vida que aunque temporalmente te deje a oscuras, estará iluminada por tu propia Luz y abierta a que Luces similares a la tuya entren en ella.

Llega un momento en que es necesario ROMPER. Romper con lo que no te permite avanzar. Con lo que te mantiene encadenada a un pasado que “ya no es”. Con un lugar que ya no sientes como Hogar.

Y la ruptura siempre trae dolor, pero también libertad, paz e ilusión. Es como si volvieras a nacer y abrazaras de nuevo la Vida. Una Vida que se escribe con tu nombre y no con el de los demás. Una Vida sin normas, sin mandamientos, sin reglas. Una Vida Completa porque AHORA estás TÚ en ella.

Es difícil dar según qué pasos, pero te aseguro que es mucho peor quedarte donde estás cuando ese “donde” sólo te aporta frustración, apatia, vacío, dolor, inseguridad, aburrimiento, malestar, tristeza y soledad.

Soledad no es estar sola, es sentirte sola. Y cuando SABES disfrutar de ti, ESTAR contigo, escucharte, respetarte, tratarte con amabilidad y cariño, sostener todas y cada una de las emociones; cuando te ELIGES A TI, de igual modo, ELIGES a tus compañías.

De ahí que: Si quieres saber cómo te tratas a ti misma, observa con quién duermes y qué amistades tienes.

Porque quien se respeta, no permite que alguien no lo haga. Ni lo más mínimo. Y no lo escoge ni como pareja ni como amante ni como amigo. Es así de simple.

No podemos culpar al otro de lo que es nuestra RESPONSABILIDAD. Si no te gusta con quién estás, atrévete a dejarlo. Pero estar continuamente criticándolo es muy inmaduro y muy cobarde.

Queremos a alguien que nos Ame como merecemos, pero no somos conscientes de lo poco merecedores que nos creemos y de lo mal que amamos nosotros. A nosotros mismos y a los demás.

Se confunde soportar, aguantar, con AMAR. El Amor no se soporta ni se aguanta, se COMPARTE. Y para compartir antes tienes que tenerlo tú, si no, ¿qué se supone que vas a dar? Y, ¿qué vas a permitir recibir?

No reniegues de ti por miedo a la soledad o te sentirás solo el resto de tu vida. Por muy acompañado que estés….

Reflexiones

ATRAVESAR TU PROPIO DESIERTO

Ayer escuché a Najwa Nimri, en una entrevista, explicar que en el Desierto no había ruido porque la arena lo absorbía. Se lo comía. De ahí que el Silencio se haga tan Presente y, con él, la claridad de tus pensamientos. Porque cuanto menos ruido externo hay, más interno escuchas. Por eso a la mayoría no les gusta estar con ellos mismos. Por eso la mayoría siempre están rodeados de gente…

Amo el desierto. He estado en dos ocasiones y es espectacular. Me toca cada entraña, cada seso, cada poro, cada latido. Es profundamente intenso. Te lleva a otro “lugar” sin salir de donde estás. Y es muy fácil perderse en él porque el viento hace que las dunas cambien de forma y te desorientes. Pero es tan mágico. Tan Hogar…

Si alguien desea conectar consigo mismo y desconectar de su personaje, le recomiendo una estancia en el desierto. En él puedes Verte con total desnudez. Todas tus ideas, tus creencias, tus trampas, tus engaños, se te muestran con una contundencia y una claridad increíbles. Tu Sombra te coge de la mano y atraviesa contigo ese Desierto donde tú te conviertes en tu propio espejo.

Es tan inmenso como su Cielo. Repleto de millones de estrellas que te iluminan por la noche. Recuerdo una de Luna Llena preciosa. Dormí fuera, sobre un colchón. No podía perdérmela. Acostada, me dedicaba a admirar lo infinito y misterioso que es el Universo. Como la Vida misma. Como nosotros mismos…

Estamos tan solos como acompañados. Experimentamos ambas sensaciones. Por una parte, la soledad de sentir cada una de las emociones de nos invaden. Y por otra, la conexión que al sentirlas podemos establecer con los otros, ya que todos sentimos de igual manera. Nadie se libra de la tristeza, de la impotencia, de la frustración, del miedo, de la inseguridad, del vacío ni de la soledad. Cuando yo estoy sintiendo melancolía, hay millones de personas que en algún otro lugar la están sintiendo también. Y sólo tengo que “cerrar los ojos” para sentir que no soy la única. Que en ese momento de absoluta soledad, no estoy sola, aunque lo esté…

Nuestros cuerpos, nuestras creencias, nuestras ideas, nuestras etiquetas, nos separan. Pero la Realidad es que TODOS somos la misma “cosa”. La misma Energía. La misma Vida. Nuestros ojos no pueden verlo, pero nuestra Consciencia lo sabe. Y el Silencio, también.

Por muchas olas que (con)tenga el Mar, jamás estarán separadas de él porque SON él. Aunque hayan creído ser otra identidad. Aunque se manifiesten con otra forma. Da igual. Siempre fueron, son y serán UNIDAD. Igual que nosotros. Igual que TODO.

Cuando atraviesas tu propio Desierto, te das cuenta de la cantidad de atención que ponemos a nuestras diferencias. De la cantidad de energía que gastamos en quejarnos, en criticar, en ‘lo negativo’, en dramatizar. Que nada tiene que ver con experimentar momentos dolorosos y sufrientes. También forman parte de ese Todo. Un TODO que los incluye, no excluye. Un TODO que tiene espacio para Todo lo que suceda en él. Un TODO incondicional, que abraza, que comprende, que Ama.

Tanto la Luz como la Oscuridad SON esa Unidad. Ese Absoluto que queremos relativizar dividiéndolo en miles de partes, sin ser conscientes del dolor interno que eso supone.

No es cuestión de rechazar ni de eliminar ni de evitar ni de ocultar ni de maquillar ni de esconder. Lo que es, ES y no puede dejar de Ser mientras está siendo. Y cuando ES, cuando sientes lo que sientes o piensas lo que piensas o te sucede lo que te sucede, lo único “sano” que puedes realizar es AMAR(te). Ésa es la técnica para no darle cuerda al sufrimiento.

¿Y qué supone AMAR? Pues aceptar, asumir, comprender, empatizar, abrazar, incluir, sostener, respetar. Supone ser Compasivo, sobre todo cuando no lo estás siendo. Ser amable. Ser Ternura.

No tiene nada que ver con esforzarse. Con condenar al exilio a lo que hemos etiquetado como oscuridad. Eso no es Amar. Es simplemente RENDIRSE ante lo que ES. Ante lo que estás siendo en ese Instante. Ya sea rabia, ira, envidia, asco, pena o miedo. Cuando ya estás sintiendo esas emociones, rechazarlas te hace sufrir. Porque quien las está sintiendo eres tú. Tu corazón. Y ese Corazón vulnerable necesita mucho cariño. Mucho Amor. No mucha condena ni mucho castigo.

Y después, puedes reflexionar sobre qué hay detrás de todas esas emociones. Qué creencias las amparan. Y hacerlas Conscientes, simplemente. Pero lo PRIMERO, lo IMPORTANTE, es ese trato de Amor hacia uno mismo. El resto, es muy secundario.

La travesía de Desierto te da la oportunidad de enseñarte a Amar de esta manera. Porque estás sola con tu “mierda” para que sólo tú te OCUPES de ella. Para que sueltes todas tus metas, tus perfecciones, tus objetivos, y te Veas tal y como eres. Y así, desnuda, puedas apreciar la Belleza que hay en ti. Y te Ames como sólo tú puedes amarte. Aunque tu mente te acribille con mil y un “deberías”. Con mil y un pensamientos sobre lo que “tendrías que” ser.

Y de esta manera salir de casa ya “besada”. Ya querida. Ya amada. Por ti. Para que quien venga no tenga esa responsabilidad tan enorme que no le corresponde. Para que en lugar de “depender de”, COMPARTAS CON. Para que seas capaz de decir NO a quien te reste y SÍ a quien te sume. Para que SEPAS que contigo soy feliz, pero sin ti también. Para que no te arrastres por nadie ni dejes tu dignidad abandonada en el suelo. Para que no “recojas” lo que jamás debería entregarse ni darse. Para que te mires al espejo y te sonrías, aunque no seas como los demás esperan.

Creemos que tenemos que cambiar para ser mejores, cuando lo único que tenemos que hacer es AMARNOS para sencillamente SER.

Desierto de mi Alma. GRACIAS por Existir. GRACIAS por hacerme VER.

Libros

NUEVO LIBRO, LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

Ya está disponible en Amazon, para todo el mundo y por 2,99 euros, mi nuevo libro. En él relato de manera breve, pero muy profunda e intensa, una experiencia que tuve el verano del 2019, donde el vacío, la tristeza y la soledad se apoderaron de mí. Hablo del sufrimiento, de la vida, del silencio y del amor. De qué fue lo que sentí. De cómo reaccioné. Y de lo que esa Noche tan oscura se llevó de mí y me permitió Ver.

” Podía escuchar dos voces dentro de mí que me indicaban dos caminos muy distintos. Una me llevaba a huir de ese estado en el que me encontraba. A buscar una salvación. Algo para eliminar lo que sentía. Que me arrancara esa tristeza, ese vacío y esa soledad de cuajo. Y la otra me susurraba que confiara. Que aunque no entendiera nada, tuviera Fe. Que me quedara donde estaba. Que sintiera lo que sentía. Que no me rechazara. Que no me abandonara. Que me acompañara como semanas antes había acompañado a mi madre. Que abrazara mi dolor. Que me Amara sin condición…”

Reflexiones

LO QUE LA SOLEDAD TE MUESTRA

La mayoría de las personas huyen de la Soledad en cuanto la sienten. ¿Sabes por qué? Porque les indica que su Hogar no habita allí. Que el Silencio no es eso. Y lo sienten de esta forma. Con esa intensidad a la que ni siquiera se paran a observar. A investigar.

Todo nos está indicando DÓNDE no es casa y DÓNDE sí lo es. Hay un profundo sentir, del que quizás seamos inconscientes, que nos susurra: “por aquí no”. Y esa voz interna, que es el Silencio o Dios o la Vida o el Amor o como cada uno lo llame, nos está señalando “quienes” somos en realidad. Nos está chivando que todas esas emociones provienen de la identificación con el personaje, del ruido mental, no del Hogar.

La Soledad te muestra, mediante su desgarro y su vacío, lo que NO eres.

Cuando nacemos no hay personaje. Aún no se ha creado esa estructura que nos hace olvidar el Hogar. A medida que vamos creciendo, ese personaje se va creando y se va apoderando de nuestra Esencia, que jamás desaparece. El personaje se ha puesto por delante. Ha ocupado su lugar.

Cualquier experiencia que nos sucede nos lleva a casa. Nos lleva a Recordar que hay ‘algo más’ que somos. Pero no es un ‘algo más’ que pertenece al personaje, que es el error en el que está prácticamente todo el mundo. No se trata de que ese personaje sea “más y mejor”. Que evolucione, que pase niveles, que sane heridas y traumas, que se vaya haciendo más consciente de sí mismo (como personaje) y de sus pensamientos, que se purifique, que aumente su frecuencia y su vibración etc.

La Verdad, el Hogar, no habita en el personaje sino fuera de él. Por muy Iluminado que sea ese personaje, seguirá actuando como tal. Y la mayoría está intentando iluminar al personaje creyendo que ahí está ese Silencio, ese Hogar, que tanto anhelan (porque es lo que Son-Somos). Y se equivocan, porque el personaje, con todas sus creencias espirituales o no espirituales, sólo es una ilusión. Una estructura mental que se creó al nacer. Y se pierden en ella creyendo que son ese personaje, esas creencias que se han ido formando en su mente a lo largo de su vida.

Es como si una flauta se cree que teniendo la forma más perfecta, su mejor versión…, podrá llegar a ser el flautista. Por muy perfecta que llegue a ser, por muy poderosa y mágica que sea, por mucho que reluzca, por mucho éxito que tenga entre las otras flautas, por muy amorosa que sea, por mucho que se disfrace de ‘flautista’ jamás llegará a ser Él. No puede. Y jamás dejará de sentir ese anhelo, esa soledad y ese vacío. Volverá una y otra vez.

Su única salvación es dejar de creerse que es la flauta

Y para eso está la vida con sus experiencias. Cada uno las suyas. Cada uno con su camino. Todos válidos. Todos perfectos para “regresar”.

El flautista (Silencio, Dios, Hogar) nos hace ver (a las flautas) quienes somos en realidad mediante ese anhelo, ese impulso tan sutil (del que pocas personas son conscientes) que te lleva (indirectamente) a descubrir lo que eres a través de lo que no eres. A través de sentir ese dolor, ese malestar, ese ‘me sigue faltando algo’, ese vacío y esa soledad.

Por eso no nos gustan esas emociones-sentimientos. Porque hay un fondo que SABE que no pertenecen a nuestro Hogar. Y con esto no estoy diciendo que sean malas ni incorrectas ni a erradicar. Las emociones, sean las que sean, pertenecen al personaje. Nacen de él. Son perfectas en él. En la dualidad que lo compone.

Están en la naturaleza de la flauta, pero no en la del flautista.

El ser humano es emocional. No puede desprenderse de su naturaleza. Por eso, cualquier intento de que el personaje se transforme en no-personaje sólo conlleva sufrimiento. Porque genera una lucha contra sí mismo en la que se llena de incoherencia y de conflictos internos .

Se está intentando que un ser humano sea un ser divino (Dios). Que la flauta sea el flautista. Y eso es imposible. El ser humano, con su personaje, siempre será ser humano, lo moldees como lo moldees.

El mar siempre será mar y la montaña, montaña por mucha agua que le viertas.

El “ser humano” (personaje) es la creencia, el sueño, la ilusión. Dios-el Silencio-Hogar-Amor es la Realidad. La Verdad.

Cuando Despiertas, lo sabes. Lo Ves claro. Dejas de creerte lo que no eres. Dejas de manipular a la flauta para que “se transforme en mariposa”. Y pasas a SER el flautista.

Pero la flauta no desaparece. Sigue estando EN TI. Pero deja de ser la jefa y pasa a ser un medio mediante el cuál el flautista CREA su música.

Por mucho que arregles a tu personaje, jamás lo convertirás en DIOS

Ya eres DIOS. Ya eres el Flautista. Ya eres el Silencio. Ya estás en casa. No tienes que mejorar nada ni a nadie. Sólo necesitas RECORDAR quién eres dejando de creerte quién no eres.

Para eso sirve la Soledad. Para mostrarte quién eres en Realidad.

Así que permite que la Soledad (y cualquier otra emoción) se apodere de todas y cada una de tus “mentiras”. Te desgarre tu estructura mental.

Cierra los ojos del personaje y ESCUCHA. Escucha el Silencio y déjate llevar por Él.

Y lo que tenga que Ser, Será.