Reflexiones

CUANDO LLEGUEMOS AL PUENTE, YA LO CRUZAREMOS

Queremos cruzar el puente antes de llegar al él. Un puente que ni siquiera sabemos dónde está ni cómo es. Nuestra mente divaga entre multitud de opciones posibles sobre qué pasará. La mayoría de ellas de una tonalidad oscura, negativa. Y en ese adelantamiento veloz y atroz de los acontecimientos, sufrimos porque nos generamos a nosotros mismos miedo, inseguridad, impotencia, vacío, soledad e inseguridad.

NUNCA, por mucha lógica que utilicemos y por mucha experiencia que tengamos, sabemos qué sucederá en otro tiempo que no sea AHORA

Lo cuál nos lleva a la conclusión de que es absurdo perder los pensamientos… en un mañana que no existe.

No podemos controlar los pensamientos que tenemos ni su calidad. Son automáticos. Y la creencia en ellos, también. Lo que sí podemos es, si (condicional) somos CONSCIENTES de que nos estamos enredando en fantasías y creando películas de terror, PARAR.

¿Y cómo se PARA? Pues de la misma manera que dejas de caminar: tomando la DECISIÓN de hacerlo. Así de simple.

Tenemos que ASUMIR que no podemos cambiar lo que YA ha sucedido. Lo que YA hemos pensado. Lo que YA hemos sentido. Ante el “ya” no hay nada que hacer. Y mucha gente lucha (con el sufrimiento que conlleva cualquier lucha) para que ese ya jamás se produzca. Lo cuál es una batalla perdida porque no tenemos ni el poder ni la capacidad de controlar lo que en otro Instante que no sea éste suceda.

Es una cuestión de Humildad. Nos cuesta mucho admitir que “no sé” porque creemos que el no saber nos va a llevar a no ser reconocidos. A no ser amados. Por nosotros mismos y por los demás. Lo cuál, de nuevo, vuelve a ser absurdo.

La Verdad sólo habita en el Presente. Por lo tanto, para SABER tienes que estar vacío de conocimiento. Tienes que no saber nada. Porque si te crees que ya sabes porque lo aprendiste “ayer”, estarás cerrado a descubrir la Verdad que HOY tiene para ti.

La Sabiduría está llena de ignorancia. Ambas forman parte de la misma moneda. Son UNA disfrazada de dos.

Sólo el que no sabe puede llegar a saber algo. Y sabe que ese algo es tan efímero como una exhalación

Por mucho que corramos, no llegaremos antes. Por mucho que madruguemos, no amanecerá antes.

No hay ninguna técnica, ninguna herramienta, ningún método, para aprender a Vivir. Porque no hay nada que aprender. Porque la Vida no se aprende, se VIVE. El cómo nos lo inventamos nosotros. Nuestra mente. Nuestros pensamientos. Nuestras creencias.

No existe una vida mejor que otra. Hay personas que sufren mucho. Durante mucho tiempo. Pero eso no las hace peores. No las hace incorrectas. No las hace carentes. No las hace mediocres. No las hace nada. Cualquier calificativo, etiqueta que nos pongamos, que nos colguemos es FALSO. No es VERDAD. De esa Verdad que nada tiene que ver con nuestra cultura, con nuestros valores, con nuestra educación, con nuestra moral, con nuestra diminuta identidad.

Juzgar la vida de una persona (o no persona) es un acto de arrogancia.

¿Quién soy yo para dictar sentencia sobre la Vida? ¿Quién soy yo para decirte a ti cómo tienes que vivir, pensar y sentir? ¿Quién soy yo para condenar tus decisiones? ¿Quién soy yo para reclamar lo que no es mío?

Queremos que una tal Felicidad se imponga a una Realidad en la que, por lo que sea, no tiene cabida en ese momento.

¿Quién soy yo para imponer nada a nadie?

¿Quién ha dicho que la Felicidad (que nadie sabe lo que es) TIENE QUE ser nuestra meta? ¿Cómo va a ser la Felicidad algo a alcanzar mañana si mañana no existe? ¿Y cómo voy a ser feliz Ahora si ahora no me siento feliz? ¿Obligándome a ello? ¿Forzándome a ello? ¿Engañándome a mí mismo? ¿Poniéndome una máscara de felicidad?

¿Cómo voy a ser Feliz si cuando no me siento feliz me juzgo, condeno y castigo por ello?

AQUÍ Y AHORA, qué es lo que te aporta Paz, ¿luchar por ser feliz (si eres feliz no necesitas hacer o dejar de hacer nada para serlo) o simplemente ser lo que estás siendo?

De nuevo, es absurdo querer cruzar un puente antes de llegar a él.

Nos hemos inventado tantos conceptos como el de felicidad, el de espiritualidad o el de iluminación… que hemos creado una realidad paralela a LA QUE ES. Una falsa realidad en la que si no se cumplen los requisitos marcados (ser felices, exitosos, abundantes, reconocidos…), nos rechazan y nos rechazamos por no ser como se SUPONE que debemos ser.

La mayoría CREEN que la Vida tiene algún objetivo, alguna misión, algún por qué, algún para qué. ¿Alguna vez te has cuestionado esa creencia? ¿Alguna vez se te ha pasado por la mente que, quizás, sólo quizás…, la Vida es la que Es y punto? ¿Que si soy feliz, así Es? ¿Que si no lo soy, también así Es? ¿Que ya es Perfecta sea como sea?

Nos preguntamos PARA QUÉ hemos nacido (para algunos encarnado) sin antes SABER de Verdad Quién Soy. ¿Quién es el que ha venido? ¿Estás seguro de que hay un “quién” (ya sea un cuerpo, identidad, yo o alma individual)?

Porque si no lo hay, si es una Ilusión, si es una creencia, si únicamente es una percepción de tu mente de separación, entonces todas tus misiones, tus objetivos, tus por qués y tus para qués se vienen abajo.

¿Estás seguro de que la Ola existe? Si es así, acércate a la playa y observa el Mar. A ver qué VES. Aquí y Ahora, a ver qué descubres. A ver qué VERDAD sale a la Luz… En Silencio. En ese Silencio que TODO lo Ve.

Hace tiempo que dejé de luchar por ser feliz. Por “ser y estar consciente”. Por evolucionar a “no sé qué”. Por Regresar a “no sé dónde”. Por alcanzar esa meta. Demasiado esfuerzo. Demasiado peso en la espalda. Demasiado dolor. Demasiado sufrimiento. Demasiada frustración.

AHORA simplemente pienso, siento y vivo LO QUE ES.

AHORA soy Consciente de que lo que mi mente me cuenta es sólo un cuento. Un cuento que a veces me creo y otras no. Que a veces me hace sufrir y otras no.

AHORA me permito el lujo de ser lo que estoy siendo en cada Instante, incluido el no permitírmelo.

Y cuando tenga que cruzar el puente de la Muerte, ya descubriré qué hay tras él.

Mientras tanto, AHORA me dedico a Vivir.

¿Acaso puedo hacer algo más?

Reflexiones

LA VERDAD SIEMPRE ESTÁ PRESENTE

Y en el Presente. Las respuestas siempre se encuentran en el mismo lugar en el que realizas las preguntas. Ni antes ni después. Ni ayer ni mañana. Pero no siempre las vemos porque las estamos buscando en un tiempo que no existe.

Los pasos que ya has dado, no los puedes volver a caminar. Las huellas podrán parecerse, podrán resultar similares, pero serán nuevas, COMPLETAmente diferentes. Con la piel con la que HOY te vistes. Con los latidos que HOY bombeas. Siendo hoy cada Instante que respiras.

Queremos buscar la Verdad en los libros, en las palabras de los “maestros”, como si la Vida no contase. Como si la Vida no hablase. Como si la Vida no se pronunciase continuamente, en cada esquina, en cada rincón, en cada calle que recorre nuestro Corazón.

La Verdad está en ti y ES en ti. Todo lo que ERES es Verdad porque es Vida. Y la Vida ni está muerta ni es mentira. Otra cosa es el juicio que hagamos de ella. La interpretación que le demos según nuestra moralidad y nuestras creencias. Ése es el manto con el cubrimos la Realidad. Es el velo con el que cegamos nuestro mirar. Es la oscuridad que nos impide VER la Verdad.

Y la Verdad es tan simple como que “Es lo que Es“, no lo que te gustaría que fuese o te dicen que tiene que ser.

Creemos que lo complicado es el camino correcto. Que si hay esfuerzo, hay premio. Cuando es en la sencillez donde habita la Paz que tanto anhelamos. Pero nos han dicho, nos dicen, que no puede ser tan fácil. Que tiene que haber “algo más”. Como si lo que ya hay no fuese suficiente. Como si Vivir, si estar Vivos, si SER VIDA, fuese algo mediocre. De baja estima. De un nivel inferior.

Cuanto más disfracemos la Realidad, menos conscientes seremos de ella. De nosotros. Del mismo modo que cuanto más nos maquillamos el rostro, menos reConocibles somos. Queremos “más”, cuando “menos, es más”. Cuanto menos ropa, más desnudez. Más piel. Más sensibilidad. Más transparencia. Más Verdad.

Quizás no estemos preparados para saber la Verdad. Para Verla con nuestros no-ojos. Se necesita mucha honestidad y valentía para soltar todo el conocimiento que hemos adquirido, todos los libros con los que nos hemos empapado y todos los talleres que hemos realizado, y admitir, asumir, que sólo servían para comprender que no servían. Para DESCUBRIR que la Verdad no puede ser descrita ni definida en un papel en el que llueve sobre mojado.

La Verdad es que Somos Vida, Consciencia, manifestándose de diferentes formas. Sin un por qué. Sin un para qué. Sin un destino. Sin un propósito. Sin una misión. Que nuestro lenguaje es el Silencio. Y que no existe la separación, aunque así la percibamos.

Siempre estamos y SOMOS Presente. No hay que hacer o dejar de hacer nada para ello. Nada ni nadie puede dejar de ser lo que es: VIDA.

Perfecta. Completa. Auténtica. Y Eterna.

Reflexiones

NOS PREOCUPAMOS PORQUE NOS INVENTAMOS DESGRACIAS

La preocupación se crea cuando adelantamos un futuro que teñimos de desfavorable nosotros mismos. Es una simple cuestión de CREERNOS lo que nos estamos imaginando y que no es real.

El otro día conversaba con una conocida sobre esto. Sobre su tendencia a estar continuamente en el futuro y, además, de manera negativa. A su necesidad de control. De planear su vida. A cómo todo lo que daba por certero era pura invención.

Y de toda esa ilusión surgía un estado emocional de inquietud, malestar, inseguridad, miedo que le hacía querer tomar medidas, cambiar cosas y personas que la rodeaban para evitar que sucediera ese algo que había visto en su bola de cristal.

Yo le cuestionaba todas y cada una de las desgracias que me contaba que iban a suceder y ella me devolvía un “yo sé que será así”. A lo que yo le respondía: no lo sabes, sólo es lo que te da miedo y en lo que pones tu atención.

Pero no había manera de que lo viera, de que volviera al Presente, al lugar en el que estábamos las dos, por mucho que le preguntase: ¿Qué problema tienes en este momento en el que estamos caminado por la orilla del mar?, y que ella se fuera, de nuevo, a unos mañanas repletos de pesadillas.

La preocupación nunca tiene cabida si estás Aquí y Ahora

Y no me refiero físicamente, que siempre lo estamos, sino mentalmente. Y tampoco me refiero a no pensar, sino a no CREERTE, identificarte con lo que piensas.

Los problemas se solucionan cuando surgen, ni antes ni después. Pretender evitar la vida (porque los problemas también forman parte de la vida) nos provoca un sufrimiento extra. Una ansiedad que nos creamos gratuitamente nosotros mismos.

La mayoría de las veces por las que sufrimos no es por un hecho real que nos está ocurriendo sino por una película que nos estamos montando en la cabeza.

Aquí, el tema es PARAR cuando estemos sintiendo esa preocupación y desenmascararla. Volver al lugar en el que estamos, a la huella que estamos pisando y dejar ir esos futuros aterradores en los que nos encapsulamos (que son la mayoría).

Y la solución no radica en sustituirlos por futuros de Luz y de Fuegos Artificiales. Esta técnica positiva es la otra cara de la misma moneda. No funciona porque energéticamente “todo lo que sube, baja”. Te estás yendo del Presente también. Estamos queriendo controlar y haciéndolo desde un lugar de temor. Desde un lugar de rechazo de tu vida y de ti. De inseguridad, de absoluta falta de poder y de ausencia de confianza en uno mismo.

Y todo ese lugar desde el que te visualizas teniendo un futuro mágico y siendo tu mejor versión se caracteriza por sentir esas emociones que son las que te dan tanto temor sentir. Lo cuál es muy absurdo.

Lo primero es RENDIRNOS a la Verdad de que en la Vida nos puede suceder cualquier cosa. Nos guste o no. Que es ella la que manda y no nosotros. Y lo segundo es RENDIRNOS a la otra Verdad que es que somos Humanos y que, como tales, reímos, lloramos, nos caemos, nos levantamos, sufrimos y gozamos. Y que así será por siempre jamás y por mucho que intentes huir de tu humanidad.

No hay Paz sin Rendición

No es posible estar en Paz contigo mismo, con la Vida, si estás luchando por ser otra cosa que no eres. Parece muy conformista y derrotista, pero ¿sabes lo que hay detrás de esa Rendición a quien estás siendo (sintiendo) en cada momento? AMOR INCONDICIONAL.

Nos empujan a encontrar ese Amor Incondicional en una persona que AHORA no eres, con unas ciertas características que AHORA no tienes, con un trabajo apasionado que AHORA no tienes, con una cuenta corriente que AHORA no tienes, con una abundancia que AHORA no tienes, con un éxito que AHORA no tienes, con un poder que AHORA no tienes, con una iluminación que AHORA no tienes. Y que para alcanzarlos DEBES DE (obligación) realizar una serie de sanaciones internas, técnicas, meditaciones diarias o el truquillo que cada maestrillo venda.

¿No te resulta incoherente que el AMOR INCONDICIONAL tenga tantas condiciones y jamás se pueda obtener AQUÍ Y AHORA?

Lo es. Y es tan fácil como “soy como soy y a quien no le guste que no mire” (donde el quién es uno mismo).

Ni te imaginas cómo nos llegamos a complicar la vida. La cantidad de esfuerzo, sudor y lágrimas que le incorporamos.

El Amor ya nos ama seamos como seamos. No hay ningún Cielo, vibración, dimensión, iluminación, dharma, perfección que alcanzar. Es todo pura fantasía mental que antes se vestía de religión y ahora de espiritualidad. Fantasía que nos sigue cargando de frustración, de impotencia, de culpa, de castigo y de condena.

Y ni siquiera nos damos cuenta de ella…

Ninguna Vida es perdida. Es la que ha tenido que ser porque así ha sucedido. Esto ya la hace perfecta.

Suelta la Presión de que tenga que ser de una manera determinada para que sea merecedora de o digna de. Y haz lo mismo contigo. Manda a la mierda todas esas condiciones que no te permiten Amarte tal y como eres. LIBÉRATE de ti mismo.

La Vida ES. Yo SOY. No hay nada más que añadir.

Reflexiones

EL ESFUERZO TE ACABA AGOTANDO

La Vida no requiere de ningún esfuerzo. Son nuestras creencias sobre cómo debemos sentir, pensar, hacer y ser las que nos llevan a esforzarnos para lograr esa perfección tan poco humana. Tan irreal.

Es nuestra resistencia a LO QUE ES la que nos lleva a arrastrarnos tanto.

Si tú CREES que en la Felicidad, en la Paz, en la Abundancia, en el Éxito…. no cabe sentir tristeza, vacío, soledad, miedo, impotencia, rabia e inseguridad, te pasarás la vida esforzándote en crear una mente sin pensamientos negativos, sin los recuerdos más dolorosos de tu pasado que te puedan generar esas emociones de las que tanto quieres huir.

Vivirás una vida DESDE EL MIEDO a no ser ese personaje idílico, CREYÉNDOTE (de nuevo) que si no lo eres, serás esa persona mediocre y fracasada a la que tanto condena la sociedad.

El esfuerzo te acaba agotando

Te aleja de tu Paz Interna, que es lo que en realidad anhelas. ¿Cómo vas a dejar espacio para que esa Paz aparezca si la estás aplastando continuamente contra el fango? ¿Cómo te vas a sentir en Paz contigo mismo si te estás repitiendo constantemente que ‘no vales nada’?

Un ‘no vales nada’ que el mundillo actual de la autoayuda, crecimiento personal, autonocimiento, consciencia y espiritualidad, en su inmensa mayoría, te está metiendo en vena. Nos la cuelan en bandeja con un mensaje totalmente autodestructivo hacia uno mismo. Pero es un mensaje perfumado de divinidad, angelical, de rosas, de éxtasis, de luz, de Hogar, de subidón emocional, de fuegos artificiales que no VEMOS porque hace que pongamos nuestra atención en el envoltorio y no en el mensaje-caramelo del que nuestra mente se está alimentando.

Te lleva a mirar al Cielo en lugar de a la Tierra que pisas instante a instante. Hace que sustituyas a un personaje por otro personaje aparentemente más evolucionado. Que te quites unos miedos y te pongas otros. Que intentes ser quién no eres, rechazando de este modo quién eres.

Al principio no te das cuenta. Todo es novedad. Es intenso, bonito, radiante. Sientes Ilusión porque tienes un nuevo objetivo, un “sentido de”: Iluminarte (también llamado: ser tu mejor versión). Parece que funciona. Que te hace flotar. Pero en cuanto vas rascando un poco, en cuanto pasa el tiempo y te das cuenta de que EN EL FONDO todo sigue igual, que sigues sintiendo las mismas emociones que antes, que lo único que has hecho es llenarte la cabeza de más ideas, más conceptos y más creencias, que has cambiado de ropa pero tú piel sigue siendo la misma…., entonces ves la mentira que hay detrás de las bambalinas. El chiringuito tan bien montado que tienen, la Inconsciencia tan enorme que hay tanto en maestros como en adeptos y el negocio empresarial que lo mantiene vivo. Que le interesa, para su propia economía, que sigas siendo una víctima, arrebatándote el Poder que habita en lo que YA ERES.

Y como mezclan mentiras con verdades (para que te ciegues poco a poco), te acabas haciendo adicto a sus cursos, talleres, herramientas, técnicas y retiros. Es otro forma de huida, de droga, que nos ofrece la sociedad pero con aires de espiritualidad. Así de simple.

Entramos porque estamos desesperados. Porque no aceptamos nuestra Vida. Porque estamos cansados de sufrir. De tanto peso en la mochila. Porque buscamos un lugar que nos acepte tal y como somos. Que nos abrace. Que nos acoja. Que nos Ame (algo que sólo podemos hacer nosotros). Y creemos que ese mundillo está a salvo de esa sociedad de la que queremos escapar. Pero no lo está porque forma parte de ella. Con los mismos engaños, los mismos chantajes emocionales, los mismos abusos y los mismos cánones estrictivos de belleza. Aunque en este caso, en lugar de físicos, “álmicos”.

Y pasas a tener dos “cánones” contra los que luchar.

Funcionan de la misma manera. A través de la disciplina, la exigencia y el esfuerzo. Unos lucrándose de las miserias de otros. Y ‘otros’ venerándoles y agradeciéndoles que sigan empastillándoles la cabeza. Y no se hacen llamar religión ni secta pero su mecanismo de captación es idéntico.

Somos así de facilones.

Preferimos estar drogados que Sentir la completitud de la Vida

Hay profesionales, psicólogos, que no han sido “formados” en este mundillo y que son los que están capacitados DE VERDAD para ayudarte en un momento de crisis vital determinado sin que te indigesten con ese caramelo-mensaje tan tóxico. Evidentemente, en todas las casas cuecen habas.

Nos creamos problemas donde no los hay. Queriendo ser mejores de lo que somos. Siempre más. Siempre más. Siempre más. Contaminando nuestra mente y nuestro Corazón de absurdas exigencias ‘personales’ a las que nos encadenamos. Pretendiendo adelantarnos a la vida. Como si pudiésemos controlar algo.

¡Somos tan prepotentes!

La Vida Misma, tal y como sucede, es la única maestra. Es el Milagro. Es el Hogar que tanto buscamos. Nada ni nadie más.

¡ABRE LO OJOS! Y deja de esforzarte tanto por ser, de nuevo, quien no eres. ASÚMETE. Ríndete a los pies que te permiten caminar en lugar de idolatrar a una alas que jamás te harán volar (porque por mucho que te las imagines, que las visualices, ni las tienes ni las tendrás).

Reflexiones

UN MUNDO DE HUMANOS PARABLES

Algunos quieren crear un mundo de Almas imparables. Yo prefiero un Mundo donde la Humanidad deje de correr hacia el mañana y se PARE en este Instante. Donde asuman lo que SON en lugar de luchar por cambiarse.

Ya sé que mi propuesta no está de moda. Que para negociar con ella, no funciona. Que lo que se lleva es generar insatisfacción, miedos y creencias para poder así vender su solución. Se me da fatal el marketing comercial. Me da mucha pereza lo de proyectar una imagen que no tiene nada que ver conmigo. Soy demasiado honesta para ello.

La gente quiere milagros. Quiere sensaciones. Quiere subidones. Quiere maestros-gurús a los que seguir. Quiere escapar de su realidad. De su oscuridad. Quiere distraerse del marrón que tiene en casa. Quiere que otros se carguen con su responsabilidad: padres, madres, parejas, jefes, políticos, religión, sociedad. Quiere una droga espiritual con la que evadirse de la Vida. Quiere que el Universo tome decisiones por ellos. Quiere que un libro le diga lo que tiene o no tiene que hacer. Quiere que una técnica, una herramienta, elimine de su día a día la tristeza, el vacío, la soledad, la rabia y cualquier otra emoción que le incomode. Quiere reconocimiento externo. Quiere medallas. Quiere palmaditas en la espalda. Quiere trofeos.

Y yo no ofrezco eso. Mi mensaje no es “sé mejor de lo que eres”. El mío es “sé lo que estás siendo“. No hay producto ahí. No me puedo inventar un curso, un taller, un retiro que te enseñe a ser lo que ya eres porque YA lo eres. Casi nadie me compra porque todo el mundo quiere ser otra cosa diferente a la que es. Quiere pensar lo que no piensa. Y sentir lo que no siente.

Quieren Amarse, pero no Ahora que es cuando más lo (se) necesitan sino cuando se conviertan en esos humanos aparentemente perfectos con vidas perfectas, salud perfecta, mente perfecta, familia perfecta, pareja perfecta y cuenta corriente perfecta.

Amarse a medias no es amarse

Nos avasallan a mensajes que rechazan nuestro presente, nuestra humanidad, nuestra vida por completo. Y nos los creemos. Y los compramos porque estamos desesperados, no porque sean ciertos. Y entramos en un mundo espiritual, de crecimiento personal, de autoayuda, repleto de mentiras, de “maestros” que están hechos polvo por dentro, cuyo único objetivo (consciente o inconsciente) es ser un bestseller y cuya Paz interna brilla por su ausencia. Porque para ello venden esa Alma de la que tanto hablan. Para conseguir el Poder que no se creen tener y ese éxito externo tan efímero que buscan alcanzar para dejar de escuchar la voz de sus heridas (lo siento por vosotros, pero este truco no funciona. Seguid probando…).

No tienes nada que mejorar. Nada que arreglar. Nada que sanar. Nada que limpiar. Nada a lo que evolucionar. Nada que trabajar. Nada que iluminar. Está todo bien en ti. Lo único que te ocurre es que no te aceptas tal y como eres. Que NO TE ASUMES. Que quieres controlarte. Planearte. Programarte. Como si fueras un robot. Y no eres un robot, eres un ser humano emocional (como todos) que SIENTE lo que siente, no lo que le gustaría sentir.

Y si te crees que por pasarte 1, 2, 3 o 7 años de terapias o de “trabajo interior” o cumpliendo a rajatabla los mandamientos de un libro vas a lograr la felicidad eterna y dejar de sentir y de sufrir, te vas a llevar un chasco tras otro de mil pares de cojones porque la Vida no funciona así. Y hará que te caigas de tu fantasía espiritual para que aprendas a PARAR. A desnudarte de tanto rollo mental, de tanta creencia espiritual, te mires al espejo y te rindas a tu realidad. No a la Divina, sino a la HUMANA, que es la que eres de verdad.

Y te Ames así. Tan bella como fea. Tan gloriosa como echa una mierda. Y puedas sostener todas y cada una de las emociones que sientas. Y ser el HOGAR en el que abrazarlas y acogerlas, sin ningún otro análisis mental más.

¡PARA ya de rechazarte! ¡De luchar contra ti! ¡De disfrazarte de otra persona! ¡De esconder tus sombras!

¿No estás cansado de ser tan esclavo de ese idílico mañana?

¿Cómo puedes caminar cargando tanto peso sobre tus espaldas?

Es agotador, en serio. Yo he estado ahí y te suda sangre el Corazón de tanto esfuerzo. De tanta disciplina. De tanta exigencia.

¿Para qué? Para nada. Porque todo lo que alcanzas es una sensación que te dura lo que una respiración. Y luego se pasa. Y quieres alcanzar otra. Y luego otra. Y luego otra. Sólo por sentir ese subidón emocional que no tiene nada que ver con la PAZ. Con la verdadera Libertad.

¿Y a eso lo llamas Éxito? ¡Venga, no me jodas! Un poco de seriedad.

¿Cómo vas a tener Éxito si tienes tanta necesidad de él? ¿Si dependes tanto de las ventas de tus libros, de los seguidores de tus redes, de la cantidad de público que acude a tus talleres y retiros y del éxtasis de tu piel?

No os volváis IMPARABLES. Que cansa mucho estar corriendo siempre hacia ningún sitio. Que si estás mirando tanto hacia delante y hacia arriba, no puedes VER DÓNDE ESTÁS y por dónde caminas. Y si no puedes ver el lugar en el que TE ENCUENTRAS, te vas a perder. Y no te vas a Disfrutar ni a ti ni a lo que te rodea.

Cuidado con los falsos gurús que te empujan a que compres y dependas de sus milagros en lugar de señalarte que el Milagro YA ERES TÚ y que no los necesitas a ellos para nada.

Confía en ti. Y si no lo haces, como mínimo, cuestiónatelo TODO y a todos. Por muy sabios que parezcan.

Y RECUERDA que antes que ser un Alma, eres un Ser Humano. Y ser humano implica no ser ni poder ser perfecto.

Te propongo una cosa:

¿Qué tal si en lugar de jugar a ser Dios juegas a ser Tú?

Quizás descubras que la Vida es mucho más sencilla de lo que nos cuentan. Y que el único problema que tienes es CREER que tienes un problema.

Reflexiones

CADA INSTANTE ES UNA NUEVA VIDA

Cada Instante que vivimos es único. Jamás se ha dado y jamás se dará. En cuanto aparece, ya ha desaparecido. En cuanto existe, ya ha dejado de existir.

Cuando me despierto, siento que los recuerdos son falsos. Que no hubo un ayer. Que la Emma que experimentó el día 26/08 no existe. Ni nada de lo que vio ni sintió. Ni ninguna persona con la que se cruzó.

Esa Vida del pasado es un sueño. Igual que la vida que me invento del futuro también lo es.

No hay nada aprendido. Lo hay todo por aprender. No hay nada que se conozca. Puede PARECERLO porque tu mente te lleva a eso. Te lleva a que creas que tus recuerdos son verdaderos.

Yo he dejado de creerme eso. No creo en el tiempo lineal. En el calendario. En un mañana programado. No lo siento así. No me siento así.

Por ello, no tengo la sensación de echar de menos. De pérdida de algo o de alguien. De necesidad de algo o de alguien. Porque cada Instante, la Vida te está ofreciendo lo único que puedes ser, necesitar y tener. Cualquier idea o pensamiento de mejora es FALSA. Cualquier idea de que tienes que alcanzar un estado diferente al que sientes en cada instante es FALSA.

No necesitas nada porque en cada respiración ya lo tienes todo

No hay que hacer o dejar de hacer nada para sentir que este Instante es único e irrepetible. No hay una práctica que te lleve a “estar continuamente en el Presente”. Ya lo estás, pero tu mente no se lo cree. Te enganchas automáticamente a tu ruido mental y ahí es donde se oscurece la Verdad. No desaparece, porque siempre está. Sólo dejas de verla porque estás poniendo tu atención y tu credibilidad en otro lugar. En el tiempo lineal.

Es complicado de entender si no lo sientes así. Tanto, que parece una locura. Una ida de olla.

Esta Verdad implica que nada está bien ni mal. Que nada es correcto o incorrecto. Porque para sacar esa conclusión, ese juicio, necesitas de varias experiencias. Y en el Instante sólo tienes UNA. Y el “siguiente” no tiene nada que ver con el anterior. Es igual de nuevo.

La mente te lleva a tener pensamientos de que hay una relación entre Instantes. Si te los crees, surgirá la sensación de causalidad; con la consecuente creación de la famosa ley de Causa-Efecto; con la consecuente creación de mil y una formas de conseguir el efecto deseado por tu ruido mental; con la consecuente veneración a la lógica, a la deducción y a la razón.

Todo es APARIENCIA. Una apariencia que puede resultar muy real.

El tiempo lineal te hace vivir en la mentira de que ya sabes lo que va a ocurrir en el Instante siguiente. De que ya sabes lo que vas a sentir. Lo que vas a pensar. Tú y los demás. Por eso tomas medidas de precaución, de prevención, de ‘me voy a preparar para’. Para no VOLVER a sentir lo que sentiste en un instante anterior.

Vives en miedo constantemente. Un miedo que no se siente como tal, pero que es DESDE DONDE decides. Es muy sutil. Muy imperceptible. No eres para nada consciente de él.

No eres libre. Eres esclava de esos tiempos que recuerdas que te sucedieron cosas y que cuando abres los ojos, las metes en la mochila de la verdad. De lo que AHORA te está sucediendo. Cuando únicamente son historias que tu mente te está contando.

Yo ahora estoy sentada frente al ordenador y me viene un recuerdo (que no es más que un pensamiento) de un atraco que tuve hace un mes. Y empiezo a creerme ese recuerdo (ese pensamiento). En ese momento, lo estoy trayendo a este Instante. Instante en el que NO está ocurriendo.

¿Cómo sabes que ese recuerdo es real? ¿Que sucedió de verdad? ¿Cómo sabes que las personas con las que no estás son reales? ¿Existen de verdad?

Si eres honesta, tu respuesta será: NO LO SÉ. Es tu mente, con sus pensamientos, la que te hace creer que sí. Pero, párate un momento. Deja de hacer caso a ese ruido. En este momento, ¿qué/quién es lo que verdaderamente existe?

Sí, es una locura la posibilidad de que únicamente exista lo que está sucediendo en cada instante. Pero, ¿por qué no iba a ser así? ¿Qué es lo que te hace creer que ‘no puede ser’? ¿De qué tienes miedo?

¿Eres capaz de abrirte a esa posibilidad?

Si sólo existe este momento, no tienes nada de lo que preocuparte. Te ocuparás del problema que surja en el Instante en el que se esté produciendo. Ni antes ni después.

Cuando sientes así la Vida, como si cada Instante fuese eterno y nuevo, no tienes necesidad de ser otra cosa de la que estás siendo. Tú eres perfecta y tu experiencia también. Porque no la has creado tú, no la puedes cambiar, no la puedes elegir, no la puedes transformar en algo mejor o peor. ES LA QUE ES, ni menos ni más.

No hay dudas de que podría ser de otra manera.

Aquí se acaba cualquier búsqueda, cualquier encuentro, cualquier teoría de la evolución, cualquier etiqueta, cualquier concepto, cualquier creencia, cualquier mandamiento. No tienen cabida en el no-tiempo.

Te dedicas a vivir lo que estás viviendo. Así de sencillo. Si sientes emociones, las sientes. No te paras a analizar de dónde vienen ni a dónde irán porque SABES que vienen de Aquí y Ahora, sin ninguna HISTORIA más. La mente intentará que te creas muchos rollos, pero no son ciertos. No son reales. Sólo es un intento de esa mente analítica de darle una explicación racional a algo que no tiene ninguna “razón de ser ni de existir”.

La clave es:

¿Qué te estás creyendo de lo que tu mente te está contando?

Porque depende de lo que te creas, de en lo que te enfoques, de dónde pongas tu atención, así sentirás la vida y la vivirás.