Reflexiones

ME COMPROMETO A CREAR UN MUNDO MEJOR

Llevo años huyendo de mi destino. Llevo años pretendiendo esquivarlo. Y esta tarde me he dado cuenta de ello. De que mi búsqueda de la felicidad es incompatible con mi individualismo extremo. Con mi egoismo. Con mi yoismo.

Os juro que he intentado por todos los medios aislarme del Mundo. De su sufrimiento. De sus luchas. De sus conflictos. Pero no funciona el sentirme fuera de él. No funciona el “ya se las apañarán”. No funciona retirarme de la Tierra que respiro y dejar que se pudra en el infierno que la Humanidad ha creado.

A mi felicidad, a mi plenitud, a mi Paz, no le sirve que sólo yo la respire mientras la gran mayoría de los humanos viven en el Olvido. En la Inconsciencia. En el dolor y la tristeza permanente.

Hoy me he dado cuenta de que no puedo cerrar los ojos ante el sufrimiento ajeno, pues su sufrimiento es también el mío. Y aunque pueda hacer oídos sordos durante un tiempo para que no me toque, llega un momento en el que algo dentro de mí llora y me dice que puedo hacer mucho más de lo que estoy haciendo. Que deje de esconderme. Que deje de protegerme. Que deje de mirarme el ombligo y me comprometa a aportar mi granito de arena para hacer de este mundo, un Mundo mejor.

No vale con quedarse mirando cómo nos destruimos unos a otros. No vale con mantenerse al margen y meterse en una burbuja mientras la Tierra que nos vio nacer se quema con nosotros dentro.

Desde hoy, 25/06/2020, ME COMPROMETO a dar todo lo que sé con el propósito de que la Paz reine en nuestra Humanidad.

Y lo que mejor se me da, y lo que nunca he abandonado, es la escritura.

Así que, a partir de AHORA, cada palabra que escriba, cada reflexión que haga, cada experiencia que comparta, cada mensaje que envíe, irá encaminado a despertar el Amor y la Paz en los Corazones del mayor número de personas. Incluido el mío.

Yo, Emma, entrego mi vida a Dios, a la Vida, con todo lo que ello implica, para crear un Mundo mejor. Y a Dios, a la Vida, pongo por testigo que haré todo lo que esté en mis manos… para que Así Sea.

Sí se puede. Yo no me rindo. ¿Y tú?