Reflexiones

EL PASADO NO SE PUEDE SANAR

Es tan simple como que el pasado no existe. Y, ¿cómo vas a sanar algo que no existe? ¿Cómo vas a estar herido por algo que no está sucediendo?

Lo único Real es el Presente. Es lo que AHORA estás sintiendo. Lo que AHORA estás pensando. Lo que AHORA estás experimentando.

A este AHORA es al que hay que atender (no existe otro), no al de hace “nosécuantosaños”.

Y aunque parezca una nimiedad, no es lo mismo creer que es el pasado el que te provoca tu dolor, que saber que es un pensamiento que estás teniendo TÚ ahora el que te lo está causando.

Si crees la primera opción, echarás la culpa a ese pasado (personas incluidas) y harás mil y una virguerías para transformar una experiencia que YA no es real. Que es tan sólo un recuerdo. Y un recuerdo no es más que un pensamiento que estás teniendo. Y un pensamiento es una falsedad. Lo que indica que estarás actuando sobre una falsedad para eliminar el dolor que AHORA tienes. Lo que indica que no funcionará, aunque percibas MOMENTÁNEAMENTE que sí lo hace.

Cualquier estado que no sea el de PAZ viene provocado por una interpretación errónea de la Realidad.

Es así de simple. Así de real. Y así de Humano.

No podemos controlar previamente a nuestra mente y sus interpretaciones porque las hace por sí misma. Son automáticas. Por eso, no podemos evitar (por muy iluminados que estemos y seamos) sentir emociones. Ser Humanos. No podemos programarnos para estar o no estar eternamente en “modo” Paz.

No es una cuestión de dejar de sentir lo que sentimos, de dejar de pensar lo que pensamos, sino de COMPRENDER cómo funcionamos. De COMPRENDER “qué” somos. Para quitarnos importancia. Para saber RENDIRNOS a Lo Que Es y a lo que no está en nuestra mano cambiar.

Si eres Consciente de que no estás en Paz, primero ríndete a esa experiencia. No la rechaces. No la interpretes. No la juzgues.

Y segundo, date cuenta de que tu estado proviene de un juicio que tu mente ha hecho AHORA. No necesitas cambiar nada de ayer. Ni analizar de dónde viene. Sólo ser consciente de ello. Porque una vez eres Consciente, ya estás fuera de ese juicio (sea el que sea). Lo estás Observando. Estás siendo “la observación”, no “lo observado” (pensamiento-emoción). Y ahí se corta la no-paz y vuelves a tu estado natural.

Otra cosa es que al instante siguiente tu mente vuelva a juzgar espontáneamente “lo que sea” y vuelvas a entrar en no-paz.

Ésta es la explicación a lo que ocurre en nuestra mente y lo que provoca esa alteración de nuestro estado natural. No tiene nada que ver con tus historias pasadas ni con tus traumas en la niñez ni con el karma ni el transgeneracional ni con tu memoria de “no sé qué”.

Es tan sencillo como estar juzgando la realidad. Como estar creyéndote un pensamiento que está juzgando “algo”. Y eso lo hacemos todos, en mayor o menor medida. La única diferencia es que no todos somos conscientes de ello una vez sucede.

Pasarte la vida desentrañando todos y cada uno de los pensamientos que juzgan es entrar en un laberinto sin salida. Es entrar en bucle con la mente. Es aferrarte a la Rueda de Samsara.

Sólo se necesita un segundo de Consciencia para que desenmascare al Instante TODOS esos pensamientos que nos estamos creyendo en ese instante. No hay que ir uno por uno pues lo importante es el estado de Consciencia no el “de qué” eres consciente. No hay que poner el foco de atención, de “curación”, en el pensamiento sino en la Consciencia.

No hay ningún pasado que se sane, hay una creencia errónea que estás teniendo AHORA, que te está alejando de la Paz AHORA.

No es la experiencia pasada la que te está hiriendo, es la creencia que estás teniendo AHORA la que lo hace. Que no es lo mismo.

Dentro de este “cómo funcionamos” está el no poder controlar nada. Siendo nada también nuestro estado de Consciencia, de Observación, de Rendición que es el que nos aleja-acerca a nuestro estado natural de Paz Interior. Y que es igual de espontáneo que esos pensamientos-creencias que tenemos.

Por eso siempre digo que “es la Vida la que manda” y no nosotros, como Seres Humanos en los que la Vida que Somos se está expresando.

¿Qué puedes hacer “tú” para estar en Paz? En Realidad, muy honestamente y de Absoluta Verdad, NADA. ¿Por qué? Porque NADIE puede evitar esa espontaneidad, pues es “obra de Dios” y no obra de humano. No se puede practicar. No se puede entrenar. No se puede controlar.

El pasado no puede ser sanado porque no existe. Y lo que no existe, no puede estar herido.

Siempre estamos viviendo el Presente. No se puede ni abandonar ni perder. Da igual lo que hagas o dejes de hacer para intentar vivir más en el Presente. No se puede vivir más el Presente de lo que ya se está viviendo. Es absurdo. Otra cosa… es que tu mente juzgue ese Presente. Pero ese juicio se está haciendo en el Presente, así que tampoco te has ido fuera de él.

Jamás puedes dejar de estar Presente pues el Presente es lo único que existe. Es lo único que Eres.

Por mucho que disfraces una mentira de verdad, seguirá siendo una mentira.

Por mucho que rechaces una verdad, seguirá siendo Verdad.

Reflexiones

LA VIDA ES LA QUE MANDA

La Vida no tienes planes. No tiene un diario en el que escribe cómo se va a manifestar. No tiene una mente pensante que imagine y cree. Y proyecte.

Es mucho más simple que todo eso que la mayoría cree. La Vida ES. Y Es espontáneamente. Sin que intervenga ningún por qué ni ningún para qué. Sin que haya una causa que provoque un efecto. Ni un karma. Ni un dharma.

No posee un ADN que la predisponga a ser o no ser de tal o cual manera.

¡No, no, no! La Vida no ES así. Es mucho más simple que todo eso…

Sólo hay que Observar el sol, la luna, las estrellas, el mar, la naturaleza… para COMPRENDER qué es la Vida. Qué es la Existencia.

SER. Sin las máscaras que nos ponemos. Sin los maquillajes con los que nos ocultamos. Sin los juicios con los que nos fragmentamos.

La Vida es la que manda, pues es Lo Que Todo Es.

Nos confundimos al creer que somos una piel que camina. O una mente que piensa. O un corazón que siente.

Y no somos nada que eso, aunque también lo seamos.

Cuando no hay piel, cuando no hay pensamientos, cuando no hay emociones ni sentimientos… ESO que queda, es lo que en Realidad Somos.

Hay algo que Existe más allá de TODOS nuestros sentidos. Algo que no es explicable. Algo que sólo puede ser Comprendido cuando se es comprendido. No antes ni al ser escuchado. Ni al ser memorizado. Ni al ser leído.

Nada sirve para Comprender lo que sólo se puede comprender al ser experimentado por uno mismo.

Ni el mejor taller. Ni el mejor libro. Ni el mejor retiro. Ni el mejor escrito.

Nada sirve. Nada sirve. Nada sirve para comprender “Qué Soy”.

La mayoría de personas quieren que los demás les den las respuestas. Las soluciones. Las señales. Las fórmulas mágicas. Las sanaciones. Las bendiciones.

Pero ignoran que nadie tiene esa capacidad de darte lo que sólo tú te puedes dar. Y aún así, se sigue dando. Y aún así, se sigue reclamando. Y aún así, se sigue vendiendo salvación. Y aún así, se sigue comprando “amor”.

Es absurdo hacer un curso sobre cómo vivir mejor. O cómo dejar de sufrir. O cómo aprender a sentir. O cómo ser tu mejor versión. Yo hice unos cuantos. De todo tipo. De todo color. Ninguno me sirvió de VERDAD.

Pues la Verdad está en la Vida misma. La Verdad está en cada Instante. En cada experiencia. Y no en una experiencia ajena. O en una voz ajena. O en una letra ajena. O en un latido ajeno. O en una piel ajena.

Pero para ENCONTRAR la Verdad tienes que estar abierta a ser una mentira. Tienes que cuestionar todas (y cuando digo todas, digo TODAS) las verdades que abanderas. Sobre todo, las que más te crees. A las que más te aferras.

Si no es así; si no estás dispuesto a desprenderte de “ti” y de todo lo que “ti” conlleva, entonces sigue con tu máscara. Sigue con tu disfraz. Sigue con tu mentira. Sigue buscando otras verdades que otros abanderan de la misma manera que haces tú. Sigue ciego ante los Maestros Pedestales. Sigue anestesiado, adormecido y obnubilado ante sus supuestos logros materiales o espirituales. Sigue comprándoles las mentiras que ignoran que están siendo.

Sigue así si eso es lo que quieres; si así ya estás cómodo; pero no digas que buscas La Verdad. Pues la Verdad está en ti porque sólo puede SER en ti. Y en nadie más.

La Vida, la sutil Existencia que casi nadie puede percibir, es la que manda. Pues ES lo único que ES.

¿Lo demás? Humo.

Que tal como viene, así de veloz se va.

Reflexiones

TODO TIEMPO ES AQUÍ. TODO TIEMPO ES AHORA

Si creemos SER una persona o un alma individual, nos creeremos ser todo lo que esa persona y esa alma individual conlleva. Desde ideologías, filosofías, razas, profesiones, religiones, sexos, personalidades… hasta vibraciones, evoluciones, dimensiones, karmas y reencarnaciones.

MÁS ALLÁ de esa Separación que la persona o alma individual puede percibir, está “lo que no se ve”. Lo que no se piensa. Lo que no se siente. Lo que no se puede tocar. Lo que no se puede escuchar. Lo que no se puede conocer. Lo que no se puede saber.

Yo lo llamo EXISTENCIA. O Vida. Que no está fragmentada en infinitas personas, cosas o almas.

Algunos CREEN (porque se han creído ciertos pensamientos que han tenido o han tenido otros) que debemos pasar por un proceso de evolución, de transformación, de despertar… para que esa Unidad deje de estar separada.

Pero resulta que la separación sólo está en sus mentes y no en la Realidad. En lo que se han creído y no en LO QUE ES.

Así que es indiferente a dónde quieran llegar, a dónde quieran “Ser”, pues la UNIDAD ya ES. Pues todo tiempo es Aquí. Pues todo tiempo es Ahora.

No somos cuerpo. No somos mente. No somos alma. Somos EXISTENCIA. Somos Vida. Somos este momento que está latiendo.

Nuestra mente ve imágenes, no ve la Realidad. Y nos creemos esas imágenes. Nos creemos esos pensamientos que surgen espontáneamente en este momento.

Pero lo REAL no son ni las imágenes ni las emociones ni los pensamientos, sino “el momento”. LO que siempre ES. LO que permanece intacto. LO perfecto.

Y LO REAL no lo podemos alcanzar pues ES Lo Que Somos.

Es como si nos estuviésemos creyendo ser nubes. Y estuviésemos intentando ser el Cielo que ya somos pretendiendo ser la mejor versión de la nube que nos creemos ser. Sin darnos cuenta, sin COMPRENDER que somos el Cielo y no las nubes (pensamientos, personas, creencias, emociones, almas etc).

Por eso las nubes nunca alcanzan la zanahoria de la Iluminación. Por eso nunca se sienten “como en casa”. No porque las técnicas, los métodos, las meditaciones, las enseñanzas… no funcionen sino simplemente porque se están creyendo ser lo que no son. Y partiendo de esa creencia-error, nada de lo que practiquen puede funcionar.

Se están intentando perfeccionar, transformar, evolucionar, sanar, conocer unas nubes que no son Reales. Que son una Ilusión. Lo cuál es absurdo.

¿Qué sentido tiene mejorar una mentira? Por mucho que se mejore a sí misma, por mucho que se purifique, por mucho que se ilumine…, seguirá siendo una mentira.

No es cuestión de cómo vivir. De cómo pensar. De cómo sentir. De cómo ser. Si de esta forma es mejor o peor. Si así es más consciente o menos consciente. Si asá es con luz y no asá con oscuridad.

El cómo, el por qué, el para qué… son Ilusiones también. Juicios. Razones. Controles. Ignorancia de no darte cuenta de “qué” eres en realidad.

Es muy sencillo: EXISTENCIA. “Eso” es lo que Somos. Y no tenemos que hacer ni dejar de hacer nada para Serlo, pues el más y el menos tan sólo forman parte del mundo ilusorio de los pensamientos.

Todo tiempo es Aquí. Todo tiempo es Ahora.

Poco más… que decir.

Reflexiones

EL PERSONAJE NO PUEDE ILUMINARSE

Somos vulnerables. Forma parte de nuestra humanidad. De nuestra Sensibilidad.

Yo era de las que huía de mi Vulnerabilidad. De las que CREÍA que era sinónimo de debilidad. De las que lloraba por la noche, cuando sólo mi almohada me veía.

Tuve que tropezar con muchas experiencias hasta descubrir su Belleza.
Hasta darme cuenta de que el problema no era mi sensibilidad, mi vulnerabilidad, sino el juicio que hacía de ella.
Sino mi ignorancia a la hora de vivir la Vida, de SER la Vida, con TODO lo que la Vida implica.

Llené mi mente de tantas razones, de tantas ideas, de tantas teorías, de tantos “por qués”, de tantos “para qués”, de tantas historias, de tantas heridas… que me separé de MÍ.

Me analicé tanto, me estudié tanto, me definí tanto, me acoté tanto, me limité tanto… que acabé con los latidos encorsetados y respirando mente, en lugar de Vida.

Es lo que solemos hacer la mayoría.

Quería llenar el Vacío y la Soledad que sentía de conocimiento. Y cuanto más me autoconocía, menos sabía de Mí, más vacía me sentía y menos Paz tenía.
Porque la Paz no estaba allí.

Hasta que poco a poco, frustración tras frustración, y tras una Noche Oscura del Alma que me despojó por completo de ese “yo”, fui Consciente de que no había un “Quién era” sino un “Qué era”.

Y Soy nada más y nada menos que Existencia.

Y lo que Soy, lo Somos todos, aunque pocos se den cuenta.

La mayoría siguen perdidos en el laberinto en el que yo me encontraba hace un tiempo. Intentando perfeccionar su personaje, intentando sanar su identidad, intentando ser y sentir de una manera determinada para así poder Regresar a un Hogar del que jamás se han ido. Con el esfuerzo, la tristeza y el agotamiento que eso supone.

Ya estamos donde tenemos que estar.
Ya somos lo que tenemos que ser.

No hay separación. Hay percepción de separación

Nuestra mente juzga porque funciona de forma dual.
Bien, mal. Bonito, feo. Correcto, incorrecto. Espiritual, terrenal. Consciente, inconsciente. Cobarde, valiente.

Pero tales juicios sólo existen para nuestro personaje. Para nuestro disfraz.

La Vida no juzga. La Vida no tiene pensamientos. La Vida no tiene emociones ni sentimientos.

La Vida simplemente ES.

Es el “yo”, el alguien que nos hemos inventado cada uno de nosotros, el que quiere arreglarse a sí mismo. El que quiere cambiarse a sí mismo porque se ve y se cree imperfecto. Porque se cree herido.

Y no es cuestión de hacerle creer otra cosa, de rechazar lo que cree, sino de Observarlo. De darle el sentido que tiene. Y no otro.

Algunos creen que cuando se Iluminen van a dejar de sentirse vulnerables. Van a dejar de Sentir.
Lo que desconocen es que el personaje no puede Iluminarse. No puede trascenderse.

“Lo Iluminado” no es el disfraz, sino “la piel” que lo abarca a él.

No es LO que existe, es LA EXISTENCIA.

No es el observador ni lo observado, es LA OBSERVACIÓN.

Nuestro personaje no tiene ninguna importancia. Es irrelevante. Tal como viene, se va. Da igual lo que sienta. Da igual su moralidad. Eso es ruido. No permanece. Nace y muere. Y poco más.

Lo que es eterno, lo que siempre ES, es el Silencio. Es el “espacio” entre dos notas musicales. Entre dos voces. Entre dos letras. Entre dos besos. Entre dos versos.

Aunque la piel muera, la Vida sigue en pie. Pues es Existencia. Y la Existencia no puede dejar de Existir.

Ser Vulnerable implica Rendirte a tu Humanidad. A todo aquello que sientes, que piensas, que eres. Una Humanidad de la que muchos se quieren desprender. De la que muchos se quieren deshacer.
Una Humanidad que también ES, pues no hay nada que esté fuera de “Lo Que Es”. Pues no hay nada que exista que esté fuera de la Existencia.

Una cosa es que el personaje no sea Real y otra muy distinta que no Exista.

La películas existen, pero no son reales.

Hay personajes cuyo papel es despertar conciencias. Pero sigue siendo un papel dentro de la película no Real.

La Consciencia no está dormida. No hay nada a lo que despertar. Es la mente del personaje la que así lo interpreta.

¿Entonces la Espiritualidad es una Ilusión más? Sí.

¿Entonces no hay nada a lo que Despertar? No.

Lo que Somos ya es Perfecto. Ya ES despierto.

Otra cosa es que haya un escenario dentro de la película en el que se juegue a eso.

¿Entonces tengo que dejar de jugar…? No, si lo que tienes que hacer es seguir jugando pues es tu papel (un papel que tú como personaje no decides) o jugar a que ya no juegas más en ese escenario (lo cuál también es otro papel que tampoco decides tú, aunque aparente que intervienes en algo).

TODOS los escenarios son Perfectos, pues nada está Fuera de la Perfección.
TODOS somos Perfectos, independientemente de nuestro juicio y de nuestra percepción.

La Vida, la Existencia es como mis escritos. Yo no sé lo que voy a escribir hasta que lo estoy escribiendo.

Yo no sé lo que voy a Vivir (con TODO lo que vivir implica) hasta que lo estoy viviendo.

No existe el Saber pues cada Instante es nuevo. Y si es nuevo, nada puedes saber de él.
Y si nosotros somos Instantes Infinitos de Vida (que SON UNO aunque se perciban como infinitos) tampoco podemos sabernos por mucho que nos autoconozcamos.

¿Entonces no sirve de nada autoconocerse? No. Porque lo que puedo saber, conocer de mí o de ti o del mundo o de la vida AHORA… ya ha caducado.

¿Entonces qué hago? SER. EXISTIR. Igual que hacen las flores. Igual que hacen los vientos, los mares y los soles.

¿Te parece poco?

El Arte de Ser Vulnerable.
El Arte de SER.

Muchos veneran su humanidad y reniegan de su divinidad.
Otros muchos veneran su divinidad y reniegan de su humanidad.

Hay otro camino: LA UNIÓN DE AMBAS.
Llamado Unidad.
Llamado Hogar, dulce Hogar.

Reflexiones

¿QUÉ PENSAMIENTOS TE ESTÁS CREYENDO?

La mayoría de personas luchan por lograr libertades externas porque creen que ahí habita su poder y su seguridad.

Pocas son conscientes de que la mayor de las libertades es la Interna. Y ésta se haya en la Paz, no en la batalla, en la lucha, en el rechazo, en la guerra o en la vanidad.

La mayoría de personas prefieren tener la razón que tener Paz. Y en cuanto la Vida les arrebata sus razones, sus libertades externas, se les cae la casa encima… y, con ella, su falsa sensación de seguridad y de paz.

Porque la Paz que el Ser Humano anhela no depende de ninguna circunstancia externa, de ninguna opinión externa, de ninguna idea externa, de ninguna solución-milagro externo.

La Paz que anhela el Ser Humano habita en el interior de cada uno de nosotros.
En la Rendición ante Lo Que Es.
En la capacidad de adaptación a los cambios que suceden en la Vida.
En la observación de tus pensamientos y no en sus juicios.
En el Amor hacia cada parte de ti mismo.
En la Comprensión de Quién Eres en realidad.

Cuando sientes esa Paz Interna, te es indiferente lo que suceda fuera de ti.
No tienes ninguna necesidad de cambiar la Vida. De cambiarte a Ti, pues ya estás en Paz contigo mismo. Con la Vida.

La Paz es el Hogar que tanto buscas.
Y no está Fuera, sino Dentro de ti.

Lo que nos esclaviza, lo que nos quita la libertad y la Paz es la creencia de nuestros propios pensamientos.
Y de esa CREENCIA, los únicos responsables y salvadores somos nosotros mismos.

¿Qué te estás contando que te estás creyendo y te aleja de la Paz?

Reflexiones

A LO MEJOR, LA VIDA SABE MÁS QUE NOSOTROS

A lo mejor, lo que sobran son Maestros, Gurús, Sanadores Espirituales, Terapeutas y Despertadores de Consciencia que impiden con su papel de Salvador que cada Ser Humano Despierte a su Maestro Interior.
Algo que sólo uno puede hacer por sí mismo.

A lo mejor, la Vida está Retirando… “lo que sobra” para que lo Esencial salga a la Luz.

A lo mejor, los que más se quejan, los que más en contra están de esta increíble experiencia que estamos viviendo son los que más miedo tienen a ser despojados de su Pedestal Salvador.

A lo mejor, son “los que sobran” los que están manipulando simplemente porque se han quedado sin ingresos y no, como se excusan, por haberse quedado sin su supuesta libertad.

A lo mejor, “los Maestros que sobran” carecían de la Paz Interna que presumían y es Ahora cuando la Vida les está Retirando… el disfraz.

A lo mejor, la Vida sabe más que nosotros.
A lo mejor, Todo es Perfecto.
A lo mejor, Todo YA está bien.

Pero sólo es… a lo mejor.

Reflexiones

LA SALIDA ES HACIA DENTRO

A medida que pasan los días, se puede ver cómo muchas personas echan la culpa de no estar en Paz consigo mismas a los políticos, al miedo, a los informativos, a la población que cumple las normas, a algo externo, a Fuera… llegando incluso al menosprecio y al insulto. Cediendo, de esta manera, todo su Poder a la experiencia.

Cuando llega este momento en el que no sabemos lidiar con nuestra impotencia, con nuestra frustración, con nuestra inseguridad, con nuestra incertidumbre, con nuestra tristeza, con nuestro vacío, con nuestra soledad, con nuestros miedos, con nuestras sombras… es “el momento” de RESPONSABILIZARNOS de nosotros e ir HACIA DENTRO.

Eso que, a la hora de la Verdad, tan pocos practican.

Hay un miedo al virus, a enfermar, a morir. Sí.
Pero hay otro del que pocos hablan:
EL MIEDO A ESTAR CON UNO MISMO.

Eso es lo que este confinamiento, que tan criticado está siendo por muchos “espirituales”, nos está sacando a la Luz.
Y de lo que muchos “conscientes” ni siquiera están siendo Conscientes.

Porque SIEMPRE es más fácil culpar a los demás que ser HONESTOS con nosotros mismos.

¿Desde cuándo la Libertad Verdadera te la da salir de 4 paredes?

Hablamos mucho de OPORTUNIDAD, pero luego nos vemos luchando, batallando, guerreando CONTRA la Vida.
Porque el confinamiento que estamos experimentando, por si alguien no se ha dado cuenta, forma parte de la Vida también. Puesto que AHORA está sucediendo en ella.

Pero en lugar de INCLUIRLO, volvemos a caer en la exclusión. En el rechazo. En la SEPARACIÓN.

Igual que hacemos con las razas, con las ideologías, con los sexos, con las emociones, con los pensamientos.

Eso sí, luego vendemos (y compramos) cursos, talleres, retiros, meditaciones, libros para enseñar cómo vivir en Paz. Como Regresar a la Unidad. Al Hogar.

¿Cómo vas a enseñar a SER UNO contigo, con la Vida, si estás excluyendo una parte de la Vida?
No tiene mucho sentido…

¿Cómo vas a vivir en Paz, contigo y con el Mundo, si no eres capaz de estar en Paz con lo que está sucediendo?

Porque estar en Paz cuando las experiencias son “pacíficas” es muy fácil.
El reto es estar en Paz bajo la tormenta. Bajo el caos.
El reto es asumir tu poder, tu Libertad y sentirte Libre aún y estando confinada en tu casa.
Ésa es la verdadera Libertad. La interna. La “otra” es anecdótica.

Cuando estás en PAZ contigo misma, te puedes pasar la vida entera entre 4 paredes.
¿Por qué?
Porque sientes PAZ y la PAZ es “el destino”.
Porque no tienes ninguna NECESIDAD de que cambie lo que estás experimentando
Porque AGRADECES lo que tienes y lo que Eres.
Porque no haces caso a tus pensamientos porque sabes que no son Reales.
Porque te dedicas a vivir Aquí y Ahora y no a predecir futuros apocalípticos. Siendo “apocalíptico” tanto “el virus va a acabar con nosotros” como “el miedo va a acabar con nosotros”.
(Algunos se quejan del mensaje apocalíptico que se supone que dan algunos informativos y lo “contrarrestan” con otro mensaje aún más apocalíptico. Lo cual resulta muy incoherente. Y tampoco son Conscientes de ello)
Porque no te da miedo el Apocalipsis y tu desaparición. Individual o colectiva. Porque sabes que tú no eres ni tu cuerpo ni tu mente. Porque sabes que lo que en Realidad eres, ES eterno.
Porque tu Visión no está en lo que no puedes hacer sino en lo que sí estás haciendo.
Porque asumes tu Poder Interno. Tu Maestría.
Porque te Responsabilizas de todas y cada una de las emociones que aparecen en ti.
Porque Eres UNO con la Vida. Siendo la Vida TODO.

Hay muchas personas, sobre todo que se hacen llamar “espirituales, despiertas y conscientes”, que se quejan de que el resto no se queje ante el confinamiento ni entre en guerra con las “élites”.
Es decir, que viven en esa Queja que tanto predican que es tan tóxica.
Y que dan por hecho que los que no nos quejamos y lo asumimos somos esclavos de “no sé qué”, que actuamos como un rebaño y que nos guía el miedo.

Sólo el que no vive en Paz consigo mismo, critica, insulta y se queja. Ya sea en esta situación o en cualquier otra.

A ellos, yo les pregunto:
¿De qué tenéis tanto Miedo?
¿Qué es lo que tanto necesitáis/anheláis que confinados, AQUÍ y AHORA, en el Presente donde TODO está y ES, CREÉIS que no tenéis o no podéis tener/SER?

Sigue sin entenderse lo que significa la palabra RENDICIÓN.
Sigue sin entenderse que LA SALIDA ES HACIA DENTRO.

Reflexiones

EL DESPERTAR TAMBIÉN ES UNA ILUSIÓN

El Despertar espiritual es una Ilusión. Forma parte del mismo juego. Igual que la Iluminación. Lo Iluminado ya está iluminado. Siempre ha estado, está y estará despierto.

Muchos pretenden Iluminar el personaje, sin darse cuenta de que es el mismo personaje el que lo está intentando. El que CREE que su misión, su destino, su propósito en la Vida es ése. El que no es Consciente de que es el “yo” personal el que CREE que está separado de Lo que Es. Pero tan sólo es una percepción.

La ola no es ola, es Mar. Si la ola se cree algo separado del Mar, creará un camino (con una serie de técnicas, sanaciones, teorías, metodologías…) cuyo destino será Ser el Mar. Pero no se da cuenta de que YA es Mar y de que no necesita llegar-regresar a ninguna parte porque YA Es y está en casa.

Es otro juego más dentro del Juego de la Vida. Una creencia más. Un pensamiento más. Un sueño más.

Muchos dirán: – Vale. Pero entonces sí que es necesario el Despertar a esa falsa percepción.

Tampoco. Porque tal y como Es cada uno, ya es perfecto. No es ninguna obligación ni meta para con la Vida el darse cuenta de que TODOS SOMOS UNO. El “darse cuenta” es irrelevante porque ya eres Perfecto tal y como eres, puesto que tú YA eres esa Vida, esa Unidad, que ya es Perfecta.

Es la CREENCIA de separación la que te hace sentir esa no Perfección

No existe tal cosa como “el propósito de la Humanidad”. La Vida (que es lo que somos) no tiene destinos. No tiene razones. No tiene “para qués”. Eso se lo inventa la mente humana.

La Vida simplemente ES. Y ya está.

– Entonces, ¿qué hago? Es indiferente. No es cuestión de hacer o de dejar de hacer, sino de SER. Y SER ya lo estamos siendo todo el rato porque no podemos dejar de SER en ningún momento. Ni siquiera cuando la Muerte física llama a nuestra puerta, pues no Somos nuestro cuerpo ni nuestras emociones ni nuestros sentimientos ni nuestros pensamientos. Somos EXISTENCIA. Y nada ni nadie puede acabar con ella. Con nosotros.

Algunos le ponen condiciones a la forma de vida humana. O al Amor. O al Ser. Pero tales condiciones son creadas por nuestra mente. Por la creencia de unos pensamientos espontáneos que nada tienen que ver con La Verdad.

Algunos CREEN que tienen que ser, pensar, sentir, comportarse de una manera determinada para estar en Casa. Para Iluminarse. Para Regresar al Hogar. Pero tan sólo es una creencia. Tan sólo es inconsciencia. Tan sólo es ignorar QUIÉN ERES en Realidad.

Somos esa Vida infinita, eterna, absoluta y perfecta que porta una máscara humana, pero que por el hecho de portarla no deja de ser lo que es.

Muchos pretenden ser lo que es perfeccionando esa máscara a través de una sanación interna y externa de unas heridas, traumas, golpes… que se han creído que tiene la máscara. De nuevo, ignoran que ya son lo que son SIEMPRE. Con heridas o sin ellas. Con consciencia o inconsciencia. Con amor o sin amor.

Muchos quieren que su personaje, su personalidad, su “yo”, su máscara sea Ilimitada. Cuando lo Ilimitado es lo sin máscara.

Es indiferente a qué dediques tu vida. Es indiferente cómo sea tu personalidad. Es indiferente que seas más así o menos asá. Es indiferente que seas feliz o infeliz. Que rías o llores, menos o más. Que comas carne o vegetal. Que asesines o bendigas. Que te levantes o no lo hagas. ES INDIFERENTE cómo es tu personaje.

La VIDA no juzga. No condena. No castiga. Es el personaje mismo, con la creación de unas ideologías, unos valores y una moral, quien lo hace.

Es como decir que el dictador de una película no debería existir dentro de la película. Que tendría que ser de otra manera. Que es un error del Director. Del guionista. Sería absurdo porque tal protagonista malvado, con todas y cada una de sus maldades, son irreales. Aunque al verlas, se sientan como muy reales.

La mayoría dan por hecho que todo nuestro personaje, que todo lo que vemos con nuestros 5-6 sentidos, que todo lo que experimentamos, es la Verdad. Cuando tan sólo son unos garabatos que la Vida (lo que Somos) está pintando en cada Instante.

No hay varias personas con una conciencia individual siendo Conscientes de la Vida.

Hay una única Consciencia, la misma para todos, que ES. Hay un único ojo que Ve. Hay una sola Tierra que el ser humano ha etiquetado-separado en varias partes. Pero es UNA aunque la mente humana la perciba como mar, río, océano, cielo, tierra, país, autonomía, ciudad, pueblo, región, montaña, roca, macizo bla bla bla.

Es como si el árbol se cree separado del bosque.

Hay una sola Existencia percibida por nuestra mente de infinitas formas a las que le hemos puesto un nombre. Pero este nombre no tiene ningún poder de separación real. Aunque sí puede tenerlo de separación imaginaria si no eres consciente de esa UNIDAD que las infinitas formas ES.

Es lo mismo que hacemos con un puzzle. De una imagen, de una UNIDAD, se crean (separándose) diferentes piezas. Pero la diferencia es que en lo que somos (VIDA) no existen tales piezas separadas que tengan que unirse de nuevo para que la Unidad sea Unidad. Sólo es una percepción mental. Nada más.

Todos los caminos, las experiencias, las “formas de”, las personalidades, las emociones, los pensamientos, los “yo”… son Perfectos. No hay nada que mejorar, que transformar, que cambiar para que evolucione a “lo que sea”.

TODO YA ES PERFECTO. No puede evolucionar.

SOMOS VIDA. Y la Vida se dedica a SER.

Que a ti no te guste o te encante lo que percibas, lo que experimentes, es indiferente. La Vida Es la que Es.

Y poco más.

Reflexiones

¿LUCHAR O NO LUCHAR?

Ante una situación (realidad) tienes 3 opciones:

1. Luchar contra la situación como si estuvieses en guerra.
2. Luchar contra “los que luchan contra la situación como si estuviesen en guerra” como si estuvieses en guerra.
3. Estar en Paz con la situación (rendirte a ella).

El “contra qué” luchas es una anécdota.
Lo relevante es el LUCHAR o NO LUCHAR.
He ahí la cuestión.

Si buscas justicia, pero no tienes Paz… has Perdido.
Si buscas la verdad, pero no tienes Paz… has Perdido.
Si buscas libertad, pero no tienes Paz… has Perdido.
Si buscas amor, pero no tienes Paz… has Perdido.
Si buscas consciencia, pero no tienes Paz… has Perdido.
Si buscas iluminación, pero no tienes Paz… has Perdido.
Si buscas paz, pero no tienes Paz… has Perdido.

Porque el HOGAR es PAZ.

Porque hagas lo que hagas,
por muy admirable, honrada, bondadosa, heroica… que sea tu lucha,
sin PAZ… ya habrás Perdido.

Porque…
¿de qué me sirve ganar, alcanzar mi objetivo, mi destino, mi meta… si no he sentido Paz en el Camino?

En ocasiones, la Vida te confina, te arrebata libertades, no para que luches contra ella, sino para que te RESPONSABILICES de TI (de tu sentir) y DESCUBRAS a través de TI (y de nadie más) lo que significa la verdadera PAZ.

Que SIEMPRE ES Dentro, no Fuera.
Que SIEMPRE ES interna, no externa.

La única pregunta que tiene sentido realizarse AQUÍ y AHORA es:
– ¿Qué opción ELIJO yo?

¿Prefieres luchar o prefieres estar en Paz?

Tú DECIDES.

Reflexiones

ESTAR EN PAZ CON UNO MISMO

Estar en Paz con uno mismo implica también estar en Paz con el mundo exterior.
Mientras juzgas, criticas, condenas, acusas… no estás en Paz.
Mientras tu intención, tu propósito, tu misión, tu necesidad.. sea la de cambiar-transformar “lo que sea” del Mundo, tanto interno como externo, no estarás en Paz.

(Otra cosa es que el cambio-transformación se produzca por sí mismo, que es cómo se ES siempre aunque aparente que “nosotros” lo causamos)

La PAZ se manifiesta cuando eres UNO con lo que sucede en la Vida (tanto fuera como dentro). Con lo que experimentas. Con lo que sientes. Con lo que piensas.

Porque mientras estás siendo UNO con Todo, no puedes estar siendo nada más.
No puedes estar en lucha.

En el momento en que rechazas algo de ti, del otro, de la vida… ya estás en modo Separación.

Es así de simple.

La PAZ es la aceptación absoluta del Instante Presente (con todo lo que Instante Presente rePresenta).
También llamada… RENDICIÓN.
También llamada… REGRESO AL HOGAR.

Lo único es DARSE CUENTA de cuándo estás en modo Lucha-rechazo-separación para dejar de estarlo.
Y lo estás SIEMPRE que no sientas PAZ.

A la pregunta: ¿Qué hago para estar en Paz?
La respuesta: Ríndete. Deja de luchar.

No necesitas ningún curso ni ningún taller ni pasar por ningún proceso ni subir ningún escalón en tu supuesta evolución.

Esa Rendición se realiza en un Instante.
En una Decisión que sólo tomas tú y nadie más.