Poesía

POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS

Tus ojos no pueden alcanzar a ver Lo Que Eres,
pues Lo Que Eres tan sólo se puede Comprender.
Una Comprensión que va Más Allá de la intelectualidad de la mente.
Una Comprensión que ningún vendaval es capaz de mover.
Ni de tiempo ni de lugar ni de cuando en vez.

Una Comprensión que flota eternamente en el Instante Presente.
Una Compresión que no puede ser estudiada,
sino tan solo Recordada.
Pues su Saber no habita ni en un libro
ni en una palabra,
sino en una Memoria Olvidada.

No hemos dejado de Ser lo que Somos.
Sólo nos hemos creído
que únicamente somos
ese simple y maravilloso Ser
al que llaman Humano.
Que la Vida pone.
Que la Vida quita.
Con tan sólo un Aliento.
Con tan sólo una Caricia.

El Silencio es nuestra Voz
La Presencia, nuestra Respiración.
La Paz, nuestro Hogar.
Y el Amor..
¡Ay, el Amor!
El AMOR es,
ha sido
y siempre será
el latido que Crea
nuestra Piel.

No ES lo que parece.
No ES lo que perece.
ES lo que APARECE.
ES lo que PERMANECE.

Por los siglos de los siglos,

AMEN y AMÉN.

Poesía

CUANDO EL MUNDO HABLA

A veces, el Mundo se gira para que descubras POR TI MISMO que ya eras libre. Y que los únicos barrotes que había tan sólo existían en tu mente.

A veces, el Mundo se da la vuelta para que vivas enjaulado y descubras por ti mismo que ningún ser vivo debe vivir como tú has vivido.

A veces, el Mundo te pone en el papel del Refugiado para que descubras por ti mismo que ningún ser humano o no humano debe ser desterrado, excluido, apestado o abandonado.

A veces, el Mundo se detiene para que descubras por ti mismo que TODO lo que creías necesitar ya lo tienes. Y ya lo Eres.

A veces, el Mundo te separa de las personas a las que Amas para que descubras por ti mismo el Amor que a ti no te dabas.

A veces, el Mundo se perfuma de Muerte para que descubras por ti mismo que la Vida no espera. Y que tu último aliento no lo puedes programar en tu agenda.

A veces, el Mundo pega un golpe en la mesa para que descubras por ti mismo que es él el que mueve los hilos. Y no un ser humano disfrazado de Divino.

A veces,
el Mundo es el que habla.
Y el Ser Humano el que calla.
Para que,
queridos míos,
dejemos de hacer tanto ruido
y podamos escuchar nuestros propios lamentos.
Nuestros propios quejidos.

Poesía

CON LOS PIES POR DELANTE

Tú no tienes la culpa.
De tener pensamientos que te arrebatan la calma.
Y la cama.
De sentir emociones que has etiquetado como malas.
Y como armas.

Tú no tienes la culpa.
De que el miedo asome por tu ventana.
O de que la tristeza encoja tu Alma.

Aunque no te lo CREAS
ya eres Perfecta.
Tal y como sientes.
Tal y como piensas.

Porque ante la Vida de un latido
y ante la Vida de un pensamiento
tú no tienes el poder
de asesinar su Existencia.

Pues no eres tú quien la controla.
Pues no eres tú quien la genera.

Tú no tienes la culpa.
De no darte cuenta
de que ya eres Todo lo que anhelas.
De que ya eres Todo lo que quieres alcanzar.
Y de que tu respiración es tu Hogar.
Ésa que sólo se da Aquí y Ahora.
Ésa que ES en ti
y no tú en ella.

Tú no tienes la culpa.
De sentir culpa.
Tú no tienes la culpa.
De olvidarte de cómo Amar.

Y es que hay abrazos que damos Fuera
que han nacido para darse Dentro.
Y es que hay Amores que jamás encontramos
por la cantidad de condiciones que NOS hemos clavado.

Tú no tienes la culpa.
De no saber
que es el Aliento
el que a ti te ha Creado.
Y que tal como vino
así de tu cuerpo se esfumará.
O se ha esfumado.

Por eso,
cariño,
ya puedes dejar de culparte.
De lo que sientes.
De lo que piensas.
Y de lo que enfermas.

Porque aunque no te lo creas,
aunque no te lo quieras creer,
tanto la Vida
como la Muerte
siempre nos van
y nos llevan
por delante.

A la mente.
Al cuerpo.
Al espíritu.
Y con los pies.

Poesía

GRANITOS DE ARENA

El Desierto, sin los granitos de arena, no existiría.
Cada uno de nosotros somos un granito de arena
con el que dibujamos la Vida.
Y ya que estamos,
y ya que Somos,
podemos elegir QUÉ hacer
con nuestro “Ser o no Ser”.
Ése “qué” es la cuestión.

Podemos elegir COLABORAR con el otro.
Aunque no le podamos tocar.
Podemos elegir ESTAR con el otro.
Aunque no nos pueda escuchar.

Porque entre TODOS podemos Formar un Desierto
donde la Solidaridad, el Amor y la Humanidad
sean su color, su sabor y su banda sonora Esencial.

Quizás tu parte te parezca minúscula.
Quizás te quites importancia.
Quizás arranques de cuajo
el valor de tu mirada.

Pero desde aquí te digo,
que tus aplausos,
que tus cantos,
que tus poesías,
que tus vídeos,
que tus memes,
que tus escritos,
que tus bailes,
que tus libros,
que tus escuchas,
que tus risas,
que tus sonrisas,
que tus calmas,
que tus silencios,
que tus “te quiero”,
que tus “¿qué necesitas?”
SÍ QUE CUENTAN.

Porque JUNTOS,
todos ellos,
forman esa otra cara de la moneda
que hace que se sostenga
la moneda ENTERA.

Sumérgete en la Vida
en lugar de intentar huir de ella.
En lugar de rechazarla,
de juzgarla,
de pelearla.
ÁMALA tal y como Es.

Para que cuando TÚ sientas miedo,
YO tu miedo abrace.
Para que cuando YO me sienta sola,
TÚ mi soledad acompañes.

Y así,
entre TÚ y YO
creemos un NOSOTROS
donde no haya ni muros ni fronteras.
Donde desaparezca
la sensación de SEPARACIÓN.

Y así…,
en lugar de que las cuatro paredes de mi casa
se conviertan en los guardas de mi Libertad,
sean el Alma y la Piel
de mi Hogar, dulce Hogar.

Poesía

LA LLUVIA ESTÁ HABLANDO

Hay momentos del día en los que olvido lo que ocurre. Como cuando ves una película y desaparece de tu vida al terminar.

Hoy la lluvia cae en Barcelona. Abro las ventanas para que se ventile la casa y su sonido se cuela por cada rincón de mi Hogar (tanto el de Dentro como el de Fuera).
Me encanta escucharla. Igual que las olas del mar rompiendo en la orilla. O en las rocas. O en la piel de las personas.

Hoy nuestros aplausos se van a bañar de Cielo. Para que no se sequen. Para que no se agrieten.

Estos días me estoy emocionando mucho con los vídeos que veo de Humanidad. De Solidaridad. De Hermandad.
La Vida tiene una parte amable y otra que lo es menos. Eso ya lo sabemos. Y es importante asumirlo. Porque esas dos partes están dentro de nosotros. Y si oscureces una, la luz de la otra se apaga también.

La Consciencia, la mente abierta…, es la que nos permite VER esas dos caras. Y vivirlas…y sentirlas…como si fueran Una que respiran al unísono, aunque parezca que lo hagan cada una con un pulmón distinto.

Cada uno de nosotros está experimentando una realidad diferente.
No es lo mismo vivir con vistas a la montaña, con una amplia terraza que hacerlo con vistas a “nada” y en 40 metros cuadrados.
No es lo mismo estar teletrabajando que en primera línea de un Hospital.
No es lo mismo estar solo que acompañado por tus hijos.
No es lo mismo no estar enfermo que enfermar.
No es lo mismo que se te muera alguien a quien amas que los que amas latan como si nada.

No podemos compararnos los unos con los otros. Porque lo que a mí me puede resultar prácticamente indiferente a otros les puede resultar muy duro por su situación personal.

Pero hay una Realidad que siempre es la misma para Todos. Hoy en Barcelona la lluvia cae para todos por igual.
Y su sonido canta para todos por igual.
Y las calles se mojan todas por igual.
Y el Silencio que hay tras esa lluvia sigue sonando para todos por igual.

Hay realidades que son relativas para cada uno de nosotros.
Y hay una Realidad que es absoluta para todos y que nunca deja de SER. Que nunca deja de Respirar.

En una puede haber caos, miedo, sufrimiento, alegría o placer.
En la Otra hay Paz. Hay Amor. Hay Eternidad. Hay Unidad.

La no-dualidad no existe sin la dualidad.
Y son ambas las que “forman” ese Todo que es lo que Somos.

Shhhhhhhh……. La lluvia está hablando.
Y la Vida también.

Poesía

EL SILENCIO DE UNOS POCOS

Hoy me he despertado con una Reflexión. Una reflexión que estaba esperando a que abriera los ojos para que la Viera.

Yo siempre he sido una abanderada de la Verdad. De la Honestidad. De decir las cosas en lugar de callarlas.
Le pesara a quien le pesara y como le pesara.

Y hace pocos minutos, cuando la Primavera me ha dado los buenos días, el Silencio me ha hablado. Y me ha dicho que, EN OCASIONES, lo mejor que se puede decir es nada. Que hay verdades que es necesario que se queden en los Corazones de unos pocos para que los Corazones de unos muchos no sangren más de lo “normal”.

Esto implica que esos pocos se harán cargo del dolor de la Humanidad.
Implica que esos pocos han elegido evitar un sufrimiento innecesario a los demás.
Implica que esos pocos han apostado por el Amor en lugar de por la Honestidad. En lugar de por la verdad.

En esta época en la que vivimos y en la que pedimos la verdad a gritos, quizás haya unos pocos que estén decidiendo cuidar de nuestros latidos.

Porque quizás no haga falta que el Planeta entero se ahogue en lágrimas.
Porque quizás si supiéramos la verdad, los balcones no se llenarían de música ni las redes de poesía ni la televisión de entretenimiento y de humor.
Porque quizás nuestras ganas se perderían, nuestras risas se entristecerían y nuestra Fe se derrumbaría.

Porque quizás, sólo quizás…, no todos estamos preparados para esa verdad.

El Silencio, que es muy sabio, me ha dicho que para que esos pocos se hagan cargo de NUESTRO dolor, nosotros nos tenemos que hacer cargo de SU alegría.

Y cantarla y bailarla y aplaudirla.

Para Recordarles,
instante a instante,
que su pena
habrá valido y vale nuestra felicidad.

Poesía

EL PROPÓSITO DE LA VIDA

Yo no creo que la Vida tenga ningún objetivo, propósito o meta a alcanzar más que Vivirla. Más que SERla.
Sin ninguna otra razón más.

Pero…pero…pero…
Si hubiera alguna, ya sea en este momento, en esta época, en esta experiencia o en cualquier otra, no sería la de detener la Pandemia. Ésta únicamente es la circunstancia necesaria que nos ofrece la “posibilidad de”.

La REAL, la que no se puede Ver, la Absoluta, sería/es la de AMAR.

AMAR tu miedo, tu ira, tu inseguridad, tu desconcierto, tu tristeza, tu frustración, tu impotencia, tu inconsciencia, tu ignorancia, tu vacío y tu soledad.
AMAR todos y cada uno de tus pensamientos.
AMAR tus arrugas, tus canas, tu cuerpo, tu piel y tus grasas.
AMAR tu enfermedad. Tu dolor físico. Tu dolor emocional.
AMAR tu pasado. Con las heridas que CREES arrastrar.
AMAR tus guerras. Y tus luchas. Y lo mal que te hablas. Y lo mal que te tratas.
AMAR el rechazo. Y LO que rechazas amar.
AMAR tus virus. Incluido el CORONAvirus.
AMAR tus duelos.
AMAR no sólo la Vida, sino también la Muerte.
AMAR lo de Dentro.
AMAR lo de Fuera.

Porque AMAR la Luz, el Sol, el Silencio, el bien, la virtud, la felicidad, la paz, la plenitud, lo bonito, lo abundante, lo exitoso, lo valiente, lo reluciente, lo fuerte, lo “perfecto”, el Cielo… es muy fácil. Eso lo hace cualquiera.

El Reto es AMAR, además, lo que nos han dicho que no es AMAble: el defecto, el ruido, el caos, el sufrimiento, la infelicidad, la vulnerabilidad, el miedo, la Sombra, la Oscuridad, la muerte, la enfermedad, el Infierno.
Esa otra cara de NUESTRA moneda. Esa otra parte de nuestro interior, de La Vida, que no nos gusta. Que nos incomoda. Que ocultamos. Que tapamos. Que maquillamos. Que operamos. Que disfrazamos. Pero que también nos sucede y nos FORMA.

Porque sólo AMÁNDOLO TODO podemos ser felices.
Porque sólo AMANDO la no-paz podemos vivir en Paz.
Porque sólo AMANDO nuestro no-Hogar podemos Regresar a Él.
Porque es el AMOR INCONDICIONAL lo que anhelamos SER. Pues es lo que SOMOS.

¿Y sabes cómo se “alcanza” el AMOR INCONDICIONAL?
AMANDO. TODO lo que sucede en ti y en TODO lo(s) demás.

Yo no creo que la Vida tenga ningún propósito…
pero…pero…pero…
si tuviera alguno
no sería el de cambiar/arreglar la Vida (tú incluida)
sino el de AMARLA (el de amarte)
sin excluir(te) NADA.

Poesía

YO, A TI MIEDO, TE DIGO QUE TE QUIERO

Se está hablando mucho del MIEDO. Se le está diciendo que él es el enemigo. Que él es el culpable. Que él es el causante.

¿Te imaginas sentir miedo y juzgarte, condenarte, castigarte y maltratarte de esa manera…?
Te entraría mucho miedo, ¿no?

Qué incoherencia querer acabar con el miedo con más miedo…

Hace un tiempo, durante unos años, yo también me creía este mensaje. Pretendía eliminar aquellas emociones, aquellos sentires que etiquetaban (yo incluida) como incorrectos. Como taras. Como errores. Como no espirituales. Como de “baja vibración”.

Y jamás funcionó.

¿Sabes por qué? Porque ninguna emoción es indigna.
Porque ninguna emoción es culpable de nada.
Porque nada que ES en ti puede ser catalogado como MAL.

¿Te imaginas CREER que una parte de ti no tendría que formar parte de ti?
Te entraría mucho miedo, ¿no…?

No es el Miedo, es la CREENCIA que tienes sobre el miedo lo que te SEPARA de ti.

No podemos decidir lo que sentimos. Ni tampoco lo que pensamos.
Sí podemos ser Conscientes de ello. Y observarlo. Y observarnos. Y no juzgarlo. Y NO JUZGARNOS.

¿Sabes quién juzga? ¿Sabes quién dice que el miedo no es bueno? ¿Sabes quién dice que no hay que sentirlo?
El propio MIEDO.

Porque el AMOR, el gran desconocido, lo abraza todo. Lo acoge todo. Lo Ama todo.
Por eso se le llama Amor y no Miedo…

¿Te imaginas que para que alguien te amara, para que TÚ te amaras, no pudieras sentir Miedo o cualquier otra emoción? ¿O cualquier otro pensamiento? ¿O, incluso, cualquier otra reacción de la índole que fuera?
Te entraría mucho miedo, ¿no?

Se está hablando mucho del Miedo. Y se está hablando con mucho Miedo.

Cuando CONFÍAS en la Vida, cuando confías en Ti, no le tienes miedo a nada. Ni siquiera al miedo que puedas sentir.

Porque SABES que lo que está sucediendo, dentro y fuera de ti, es Perfecto.
Porque SABES que tú no eres nada de eso, aunque también lo seas.
Porque SABES que siempre estás en casa.
Porque SABES que tú, así de COMPLETA, eres el HOGAR que tanto buscabas. Y que tanto anhelabas.

Y que es tu mente, con sus pensamientos, los que te hacen creer lo contrario.
Los que te hacer creer que existe la dualidad.
Los que te hacen luchar por lo que ya eres y ya tienes.
Los que te hacen querer alcanzar,
querer conseguir,
querer cambiar,
querer mejorar,
querer evolucionar…
hacia un estado que nunca dejó de SER.
Ni en ti ni en TODO(s) lo demás.

Lo llaman la Rueda del Samsara.
Y dejas de girar sobre ella simplemente cuando dejas de CREER en ella.

¿Te imaginas que no pudieras sentirte como en casa hasta que TODO el Universo, con todos sus habitantes y todas sus energías, se sintiera como en casa?
¿Te imaginas que no dependiera de ti Regresar a tu Hogar…?
Te entraría mucho miedo, ¿no?

MIEDO, se está hablando mucho de ti.
Y tengo algo que decirte:
-Yo no me creo nada.

No me creo que no tuvieras que existir.
No me creo que te tenga que mal-decir.
No me creo que te tenga que tener miedo.
No me creo que mi PAZ dependa de ti.

Por eso yo te abro mi Corazón para que descanses en él.
Para que mis latidos te abracen todo lo que los tuyos no son capaces de hacer.
Para que no te sientas excluido, abandonado ni despreciado.
Para que los dos seamos UNO.
Pues UNO es lo que TODO ES.

YO, A TI MIEDO, TE DIGO QUE TE QUIERO.
Y que en mí puedes permanecer.
Pues no te tengo miedo.
Pues soy AMOR.
Y por eso es AMOR lo que te entrego.

Sin ningún tipo de Condición.

¿Cuándo aprenderemos que si hay lucha
no puede haber PAZ?
¿Cuándo aprenderemos que luchar contra el miedo
es también LUCHAR?

Poesía

VOLVER A VER

Hoy en Barcelona calienta el Sol. Hace un día precioso. Desde mi ventana puedo disfrutar de un trocito de cielo donde las nubes vienen y van a su antojo.

Para la Vida, todo sigue igual. Ella está habituada a ser Lo Que Es en cada momento.
No utiliza despertadores ni agendas. No los necesita porque vive el Presente. Porque para ella el mañana es una ilusión. Y porque sabe perfectamente que es absurdo el control.

La Vida se da constantemente. Se ES espontáneamente.
Sin razón. Sin objetivo. Sin destino.
No cambia. ES cambio. Por lo tanto, nada puede alcanzar pues nada es alcanzable pues lo que se puede desear alcanzar YA se ES en cada Instante.

Esto, “el tiempo” no lo entiende. Porque él siempre está en movimiento. Nunca permanece.
No puede ver el Aquí y Ahora porque cuando es Aquí y Ahora ya ha dejado de serlo.

Nuestra mente funciona por tiempos. Por separación. Por dualidad.
Nuestra Consciencia es Unidad. Es Presencia. Es Eternidad.
Una Eternidad que no tiene espacio. Que no ocupa lugar. Donde todo lo que acontece y puede acontecer se da YA.
Allá (que es acá) donde pisas. Donde besas. Donde acaricias. Donde bailas. Donde cantas. Donde ríes. Donde lloras. Donde respiras. Donde haces “no hacer nada”.

La mente, con sus pensamientos, es ruido.
La Consciencia, con su “nada”, es Silencio.

Ambas cohabitan con y en nosotros.
La mente ES EN la Consciencia.
La Consciencia simplemente ES.
Es el espacio donde TODO sucede. Donde TODO es creado. Donde TODO es permitido,
pues ni juzga ni condena ni castiga.
Se viste con neutralidad. Por la cabeza y por los pies.

Hoy en Barcelona calienta el Sol.
Y aunque a la Vida esta observación le resulte irrelevante,
a mi mirada y a mi piel le embriaga de placer.

De un placer que sonríe al darse cuenta de lo Bellas que son esas pequeñas “cosas” que pasamos por alto cuando nos acostumbramos a ellas.
De lo Bello que es Sentir.
De lo Bello que es Vivir

A veces,
necesitamos Retirarnos
para volver a VER.

Poesía

LO ESTÁS HACIENDO LO MEJOR QUE PUEDES

Es un buen momento para Amarse.

¿Sabes una cosa?
No pasa nada si te engordas estos días.
No pasa nada si te tomes un dulce.
No pasa nada si pierdes tu tono muscular.
No pasa nada si no estás lo alegre que sueles estar o que te gustaría estar.

NO PASA NADA.

La Vida nos ha pedido que nos Retiremos de lo insustancial para que nos abramos a lo importante. A lo primordial.

¿Y qué es lo Esencial? El AMOR.

El Amor hacia uno mismo.
Es ahí donde habita la Paz.

Así que no pasa nada si tu cuerpo no es perfecto.
No pasa nada si tus pensamientos no son los “ideales”.
No pasa nada si tus emociones no son de “alta vibración”.

NO PASA NADA.

La Vacuna para nuestro Retiro se llama AMOR.
Y YA la tienes. Y YA la tenemos.
TODOS, sin excepción.

Ésa es nuestra fórmula mágica.

Sé amable contigo.
Permítete caer. Derrumbarte. Llorar. Desfallecer.
Trátate con ternura. Con cariño. Con delicadeza.

En lugar de luchar contra tu ansiedad, contra tu miedo, contra tu agobio, contra tu tristeza, contra tu desesperación… te propongo que las acojas.
Que seas su Hogar. Su médico. Su enfermera. Su hospital.

Te propongo que sueltes la dureza, el esfuerzo, la exigencia y la perfección.
Y que CUIDES a tu Corazón.
Y te mimes.
Y te beses.
Y te abraces.
Y acaricies tus latidos.
Y bailes con tu respiración.

Sin añadirle al AMOR tanta condición.

Porque NO PASA NADA por ser y sentirte vulnerable.
Porque no pasa nada por Ser Humano de vez en cuando…

APLÁUDETE a ti mismo.
Con la misma fuerza y convicción
con la que aplaudes a los demás.

Porque estás haciendo todo lo que puedes.
Porque es un buen momento
para que te empieces a AMAR
de Verdad.
De esa manera
que llaman INCONDICIONAL.