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NUEVO LIBRO: “QUIÉN SOY”

Os informo que ya está a la venta en Amazon mi nuevo libro ¿Quién Soy? por 3,99 euros, en formato Kindle exclusivamente.

Es un libro breve, muy profundo e íntimo que me ha llevado a cuestionar todo lo que creía saber sobre mí, sobre la Vida y sobre la no-dualidad mediante microdiálogos entre Emma (E) y el Silencio (S) donde nada es lo que parece.

Os comparto el Primer Capítulo (hay 50):

¿QUIÉN SOY?

E: Llevo desde que sentí que tenía que escribir este libro cuestionándome Quién Soy. Creía que había comprendido quién era. Que yo no era mi personalidad sino el Silencio que siempre Es y siempre Está. Y, teniendo claro que no soy ese personaje llamado Emma ni su forma de sentir, de pensar y de hacer, ahora pongo en duda la que consideraba La Verdad.
Voy directa al grano: ¿Quién Soy?
S: No puedes saber quién eres pues Lo Que Eres no puede ser Consciente de sí mismo.
E: Entonces, ¿el Silencio del que tanto hablo y que puedo percibir (que no sentir) no es ese Todo, esa Unidad, que creía que era?
S: No. Si me puedes escuchar, si me puedes percibir, entonces es que estás separada de mí. Y si hay separación, no hay Unidad.
E: Pero eso siempre va a suceder. En el momento en el que soy consciente de algo, ya me estoy separando de eso. Sea lo que sea. Ya no puedo ser eso de lo que me estoy dando cuenta.
S: No eres nada de lo que puedas ser consciente.
E: En ese caso, nunca voy a saber quién soy.
S: No.
E: Y, entonces, ¿para qué tengo que preguntarme Quién Soy? ¿Cuál es la finalidad de una pregunta cuya respuesta no puedo saber?
S: ¿Para qué te ha servido hasta ahora?
E: Para descubrir que no era quien creía ser.
S: ¿Y para qué te ha servido descubrir eso?
E: Para tener Paz.
S: ¿Tienes Paz? ¿De verdad?
E: Cuando la tengo, sí.
S: ¿Qué es para ti tener Paz?
E: Aceptarme tal y como soy, sin rechazarme ni juzgarme.
S: Te vuelvo a hacer la pregunta. ¿Tienes Paz?
E: (…) Está bien. Ya sé por dónde vas. Evidentemente, no siento permanentemente esa Paz. Hay momentos en los que me veo luchando contra la Realidad y, en esos momentos, no tengo Paz. Pero no es algo que pueda evitar. Suceden solos. Por sí mismos. Son inconscientes. Y, al cabo de un tiempo, unas veces más y otras al instante, me doy cuenta de ello y es cuando puedo parar ese automatismo que se ha iniciado.
S: Vuelvo de nuevo. Si no tienes Paz, ¿para qué te ha servido descubrir quién no eres?
E: (….) No lo sé. Me están entrando ganas de llorar. ¿Ha sido todo un autoengaño?

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NUEVO LIBRO: LO QUE EL SILENCIO NOS CUENTA

Ya está a la venta mi nuevo libro en Amazon y para todo el mundo, únicamente en formato Kindle. En él hago una recopilación de mis últimas reflexiones publicadas, relacionadas con la no-dualidad, la iluminación, el despertar espiritual, el apego, el duelo, la muerte, el Hogar, la Consciencia, la Paz, la felicidad, la rendición…, intercaladas con microrrelatos y micropoemas.

Un libro que te llevará a cuestionar quién crees que eres, la realidad, la vida, Dios y te acercará a esa Verdad que nuestros ojos no pueden Ver y que nuestra mente es incapaz de conocer.

Recomiendo que la lectura se realice de manera pausada, uno o dos capítulos al día, ya que la información que se transmite es muy profunda e intensa y necesita un tiempo de reposo para que pueda integrarse y calar hondo (si es que así tiene que hacerlo).

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NUEVO LIBRO, LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

Ya está disponible en Amazon, para todo el mundo y por 2,99 euros, mi nuevo libro. En él relato de manera breve, pero muy profunda e intensa, una experiencia que tuve el verano del 2019, donde el vacío, la tristeza y la soledad se apoderaron de mí. Hablo del sufrimiento, de la vida, del silencio y del amor. De qué fue lo que sentí. De cómo reaccioné. Y de lo que esa Noche tan oscura se llevó de mí y me permitió Ver.

” Podía escuchar dos voces dentro de mí que me indicaban dos caminos muy distintos. Una me llevaba a huir de ese estado en el que me encontraba. A buscar una salvación. Algo para eliminar lo que sentía. Que me arrancara esa tristeza, ese vacío y esa soledad de cuajo. Y la otra me susurraba que confiara. Que aunque no entendiera nada, tuviera Fe. Que me quedara donde estaba. Que sintiera lo que sentía. Que no me rechazara. Que no me abandonara. Que me acompañara como semanas antes había acompañado a mi madre. Que abrazara mi dolor. Que me Amara sin condición…”