Poesía

LA ESENCIA DEL VACÍO

Hay un lugar, que no es un lugar, donde el tiempo se desintegra. Donde ni el pasado ni el futuro entran. Donde sólo estás tú, sin ser tú, respirando cada Instante que te golpea.

Hay un lugar, que no es un lugar, donde las palabras se dejan sobre la mesa y es el Silencio el que se manifiesta. Donde no hay teorías. Donde no hay intenciones. Donde no hay propósitos. Donde no hay misiones. Donde no hay técnicas. Donde no hay métodos. Donde no hay visualizaciones. Donde no hay meditaciones. Donde no hay sanaciones.

Hay un lugar, que no es un lugar, que no tiene nombre. Sin disfraces. Sin máscaras. Sin heridas. Sin traumas. Donde sin preguntarte, te respondes. Donde sin buscarte, te encuentras.

Llegas a Él cuando dejas de intentar llegar a algún sitio. Cuando dejas de iniciarte… en un camino. Cuando dejas de pensar, de creer, que te has perdido.

Hay un lugar, que no es un lugar, donde el único Maestro que existe es Él mismo. Es UNO… mismo.

Algunos lo llaman Presente. Yo lo llamo: La Esencia del Vacío.

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LA VERDAD NO SE PUEDE SABER

Nos empeñamos (yo la primera que lo he hecho) en saber la Verdad. De mí, de ti, del Universo, de la Vida, de la mente, del Más Allá… Yo he hablado mucho de la Verdad Universal. Y de que la verdad personal no tiene nada de verdad.

Me creía con esa Verdad Universal hasta que escribí, no hace mucho, mi libro “Quién Soy”, que me dio una lección de humildad. Me mostró que no tenía ni idea de nada. Que lo que creía saber era una mera interpretación. ¿Muy no-dual? ¿Muy con sabor a Unidad? Sí, pero una interpretación igual.

La Verdad no se puede saber ni descubrir porque para ello se necesitan 2 condiciones:

  1. SER esa Verdad. Es decir: si yo quiero saber tu Verdad tengo que ser tú puesto que siendo yo (algo diferente a lo que eres) no sé nada de ti. Puedo interpretar, opinar, pensar…, pero eso no es SABER.
  2. Ser Consciente de la Verdad.

La primera se puede dar. Yo puedo SER esa Verdad. Pero la segunda no, porque para ser consciente de mí tengo que separarme de mí y observarme. Y si estoy separada de mí, ya no puedo estar siendo yo, por lo que no puedo saber nada de mí (volvemos a la primera condición).

A esta “verdad” llegué mientras escribía el libro. Y fue entonces cuando dejó de interesarme saber la verdad de “lo que fuera”. Incluida la respuesta a “Quién Soy”.

A veces, se me olvida que cada Instante es nuevo. Que yo no soy nada de lo que pienso de mí.

A veces, me aferro a un pensamiento al que le otorgo la verdad absoluta (o relativa) y me ciego a Lo Que Es. A una Realidad que no tiene nombre ni pasado ni futuro ni definición ni condición. Y es cuando me genero a mí misma, de manera automática e inconsciente, una serie de emociones a las que les intento buscar una causa (o culpable). Y me pierdo en mi laberinto sin salida mental que yo misma me he creado.

Nada ni nadie externo me provoca lo que siento. Soy yo misma, al creerme ciertos pensamientos, quien lo hago. Al darlos por hecho. Al otorgarles una interpretación que nada tiene que ver con la Realidad. Esa Realidad que es transparente. Que es inocente. Que está Vacía de psicoanálisis, de causas, de efectos, de heridas, de traumas, de planetas, de eneagramas, de símbolos, de transgeneracional y de espiritualidad.

La mente va a tal velocidad que no nos damos cuenta de que estamos conceptualizando y coloreando la vida continuamente. A nosotros incluidos. Y la Vida es “de ningún color”.

Simplemente, con darnos cuenta de cómo funcionamos (todos usamos el mismo mecanismo), podemos tener la opción de liberarnos de él. Porque cuando yo te miro y en lugar de Verte, veo todo lo que creo que eres, basándome en lo que he experimentado contigo o en lo que pienso sobre ti, y me doy cuenta de que te estoy juzgando (para bien o para mal), de que te estoy Creando según lo que mis pensamientos me cuentan sobre ti, entonces puedo PARAR y abrirme a la posibilidad de conocerte por primera vez.

Es una toma de consciencia instante a instante. No sólo con los demás, sino principalmente con uno mismo.

No soy lo que me cuento que soy ni cómo me cuento que soy. Los pensamientos que tengo sobre mí jamás me pueden decir quién soy puesto que soy indefinible. Y en cuanto lo hago, en cuanto me empiezo a poner palabras, colores, banderas, sexos, lazos, arquetipos, símbolos, papeles, profesiones, misiones y etiquetas… ya me estoy alejando de Lo Que Soy.

No puedo saber la Verdad, pero sí la no-Verdad. Cada vez que catalogo algo o a alguien, estoy en no-verdad. Me lo estoy inventando. Lo estoy fantaseando. No estoy viendo la Realidad. Una Realidad (en la forma humana o en la que sea) que no se puede catalogar en nada. Que es Neutra.

Un árbol no es la imagen que tenemos de árbol. Yo no soy la imagen que tengo de mí. Tú no eres la imagen que tienes de ti. Ni la que tengo yo de ti. La Vida no es la imagen que yo tengo de ella. Ni el amor. Ni la tristeza. Ni la alegría. Ni la pena.

Pero nos creemos a ciencia cierta las imágenes que vemos en nuestra mente. Y les clavamos el sello de Verdad.

Es como decir “el Silencio es la ausencia de ruido” y creernos que con leer o memorizar esta definición, sabemos algo del Silencio.

Pues lo mismo hacemos con nosotros. Con el Mundo. Y con los demás.

Nuestra mente viste la Realidad (a nosotros, al otro, a la vida) con capas de creencias. Y la vemos a través de esas gafas. De esa vestimenta.

La Realidad (nosotros, el otro, la vida) está desnuda de ellas.

No podemos saber cuál es nuestra verdad, pero sí podemos desnudarnos de nuestras mentiras. Sólo tenemos que pararnos, silenciarnos y CONTEMPLAR.

Reflexiones

SALTAR AL VACÍO

Este mes puede ser muy movido internamente, así que ESCUCHA tu Sentir. ¿Qué es lo que anhelas? ¿Qué cosas, personas, trabajos, hábitos… de tu Vida ya no están en consonancia contigo?

Saltar al Vacío es un salto hacia lo desconocido. Implica incertidumbre, miedo, salir de nuestra zona de confort. Yo he saltado unas cuantas veces y si de algo no me arrepiento es que haber seguido a mi Corazón.
No sé cómo, pero la Vida siempre me ha sostenido trayéndome lo que necesito en cada momento.

Confiar en lo que “no se ve” es difícil porque es intangible. Porque no te aporta ninguna seguridad.
De ahí que se requiera de un gran valentía para dejar atrás lo que no te hace feliz. Lo que no te hace sentir “en casa”.

La mayoría de las veces no tenía ni idea de lo que quería, de hacia dónde ir, pero lo que sí tenía muy claro era dónde NO quedarme. Con quién NO estar y seguir.

Si durante esta temporada tienes que tomar decisiones que implican ese salto, pregúntate qué es lo más importante para ti. Qué opción es la que te hace ilusión, sentirte plena. La que te LIBERA.

Eso no significa que el miedo no te acompañe. Da igual. Sea lo que sea que tengas que soltar, hazlo. Porque no hay nada peor que arrepentirse de lo podrías haber hecho y no has hecho.

La Vida pasa muy muy deprisa. Y últimamente, más. No estamos para perder el tiempo. No estamos para vivir una vida que no nos llena pudiendo apostar por lo que sí nos alegra.

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que lo pierdas todo? ¿Que te quedes sola?

Éstas son las preguntas que yo me hago. Y la respuesta siempre es la misma:
“Lo importante es que no te pierdas a Ti”

CONFÍA. SÓLO CONFÍA.
Lo que tenga que Ser, Será.

Reflexiones

DONDE EL TIEMPO SE PIERDE

¿Te ha pasado alguna vez que tienes que hacer un esfuerzo para recordar lo que no está Presente en este momento? A mí sí. Es como si nada de lo que no estuvieras viendo, sintiendo, respirando Aquí y Ahora, existiera. Como si tu familia, tus amigos, tu trabajo, el resto del Mundo… no fueran reales. Como si el Tiempo se hubiera perdido en algún lugar de nombre desconocido. Y con el Tiempo, sus historias. Que eran las mías.

Tienes una sensación extraña. Como si acabaras de nacer. Como si te hubiesen leído un guión de una película, presentado a sus personajes y tuvieras que interpretar tu papel. Iba caminando a las 20h hacia casa de mis padres y me resultaba todo tan raro…

Hacía una semana que no les veía y era como si hubiesen pasado miles de años. Estaba como desubicada. Ellos seguían igual, pero yo no. Como si un traje se me hubiera caído. Como si una eternidad se hubiera llevado una parte de mí a “no sé dónde”.

No es la primera vez que me pasa. Cada cierto tiempo, la piel me cambia. Y aparece otra más sensitiva. Más sensible. Más menos de todo. Con más necesidad de naturaleza. De pureza. De Esencia.

Hay como un tiempo de acople a esta nueva energía. Intentas hacer, por inercia, lo que hacías antes, pero te das cuenta de que ya no te sirve. De que ya no lo sientes. De que te incomoda. De que te molesta. Y tienes que soltar y soltar y soltar.

Y en el proceso surgen emociones que no tienes ni idea de dónde vienen (ni ganas ni interés ni importancia en saberlo) y que tienes que dejar salir. Puedes sentir tristeza, soledad, vacío, vulnerabilidad. Tus sentidos se afinan más. Y tus ganas de estar sola, también.

Es como si un pedacito de tu identidad o “de lo que sea” se hubiese muerto y estuvieras haciendo un duelo de “ti misma”.

No pasa nada. Todo está bien. No hay nada que arreglar. Que mejorar. Sólo te estás acercando un poquito más a lo que Eres. Sólo te estás despidiendo de un latido que ya no resuena contigo.

Es momento de ESTAR con uno mismo. De abrazarse. De mimarse. De respetarse. De Amarse. Y, sobre todo, de SENTIRSE tal y como te estás sintiendo.

No hay prisa donde el Tiempo no existe. Sólo hay VIDA viviéndose en ti.

Reflexiones

EL REFLEJO DEL ALMA

Y Dios envió una plaga de coronas para que los Humanos se tapasen la boca y así pudieran escucharse la Mirada

Cada uno de nosotros interpreta las experiencias a su imagen y semejanza. Cuando veo a una mujer con un velo que le tapa la boca (o una mascarilla, que es más moderno), me ahogo. Y cuando lleva unas gafas de sol, me ciego. Soy así de solidaria…

Hablamos demasiado. Y para hablar tanto, decimos muy pocas cosas. Y ninguna Verdad. Pues la Verdad habita en el Silencio. En ese lugar donde las palabras se quedan mudas. En ese lugar donde no tienen voz las preguntas.

¿Sabías que las respuestas de la Vida no salen de ninguna boca disfrazada de Maestría? Qué va. Surgen de la Nada. Surgen del Vacío. Surgen del Silencio. De la pureza de un espacio que no está manchado de teorías ni de falsas sabidurías.

He pasado unos días muy revuelta. Me enganché a un pensamiento, inconscientemente, y el ruido se apoderó de todos mis cuerpos. Y una vez se pone en marcha el ruido mental, las técnicas, métodos, terapias para callarlo… se acoplan a él. Pues es no sólo donde nacen sino también donde mueren.

Es curioso cómo puedes ser Consciente de que te has ido de tu Centro, de tu Equilibrio, de tu Silencio y, a la vez, no poder hacer nada para que la inercia en la que has entrado, pare. Como si una fuerza superior a ti te estuviera moviendo los hilos. Y tú ahí, a la espera de que decida soltarlos mientras te comes las lágrimas, los mocos y los libres albedríos.

Y es que, en ocasiones, la Vida te pega un revolcón interno por un motivo que en ese momento desconoces (pero que haberlo, haylo…). Y por muy amiga del Silencio que seas, no puedes remediarlo. Por eso, nadie está libre de sucumbir, de nuevo, a las penumbras de las que cree estar impoluta.

Ese nadie es el que nos hace a todos Iguales. El que le arrebata a los Gurús su Iluminación y el que eleva a los Alumnos al pedestal que también Son.

Las personas Honestas de verdad son las que expresan a viva Voz TODO lo que Son. Las que no tienen miedo de bajarse del altar en el que otros (o él mismo) le han subido. Las que dicen: “Yo también tengo miedo. Yo también sangro. Yo también caigo” Las que no ocultan sus sombras. Las que no se creen intocables ni inmunes a los velos que no nos vemos.

Quizás por eso hayan florecido las mascarillas. Porque las palabras pueden confundir, pueden manipular, pueden mentir. Pero las miradas, queridos míos…, las miradas te dicen quién eres. Las miradas son el altavoz de tu Alma. El reflejo de tus oscuridades y de tus luces. La Verdad que no somos capaces de hablar.

Hay muchas teorías y ninguna de ellas es Verdad. ¿Sabes por qué? Porque la Verdad sólo la sabe la madre que la parió. ¿Y sabes quién la parió? DIOS.

Hay muchas personas pululando por la Vida que se creen Dios. Y sí, lo son. Pero se olvidan de algo muy importante: que también son Humanos. Y como humanos, tienen un ego que no les cabe en el pecho. Y jamás les cabrá, por mucho que se esfuercen y se empujen a meterlo. Porque el pecho está diseñado para que únicamente encaje el Corazón. Y nadie más.

Venga, seamos Honestos por una vez en nuestra vida. Y reconozcamos que no tenemos ni idea de nada. Y que lo que olemos no es la mierda de los demás, sino la nuestra. Y que si nos atrevemos a mirarla de cerca, de muy muy cerca, podremos Ver que no es Real. Que nos la hemos inventado. Que nos la hemos fantaseado.

¿Y sabes qué sucede cuando te das cuenta de que tu mierda es otra mentira más que te has creído? Que no la escondes. Que no la maquillas. Que no la ocultas. Que no le das más importancia de la que tiene. Que es ninguna.

Nos creemos que estamos llenos de heridas. Y de lo único que estamos llenos es de habladurías.

Cuando dejas de hablar(te), cuando callas, entonces puedes Escuchar al Silencio. Un Silencio muy Presente que habita Aquí y Ahora. Un Aquí y Ahora carente de pasado, de futuro, de traumas, de golpes y de historias.

Y entonces sí puedes mirarte en el Espejo y SABERTE. Y Reconocerte. Y Sentirte perfecta, plena y completa. Con velo o sin. Con mascarilla o sin.

Eso sí que es SER DIOS. Lo demás, meras tonterías.

P.D: Hay algo que no acabo de entender y que me hace bastante gracia. ¿Cómo puede la gente quejarse tanto de que las mascarillas le ahogan, que son muy perjudiciales para sus células, para su salud (no digo que no) y, en cambio, resultarles el tabaco muy “saludable”? Como si sus pulmones no se ahogaran cada vez que los llenan de humo (y de lo que no es humo) ¿No es un poco incoherente? Ahí lo dejo.

Poesía

REGRESA AL SILENCIO

Y mientras nuestra mente gira y gira y gira buscando la llave que nos saque de nuestra guarida o la cerradura de nuestra ventana de huida, no nos damos cuenta de que ni hay llave ni hay cerradura ni hay guarida.
De que no hay paredes ni puertas que nos impidan salir de donde nuestros pies no pisan.

Ya estamos Fuera. Ya estamos Dentro.
Ya estamos en la Tierra. Ya estamos en el Cielo.

Somos lo que buscamos.
Somos la Luz y el Hogar que anhelamos.

Nos sentimos perdidos, nos sentimos solos, nos sentimos vacíos porque nos estamos creyendo nuestros pensamientos.
Porque nos hemos enganchado a ellos.
Porque nos hemos identificado con nuestro personaje.
Porque nos hemos Olvidado de que no somos lo que imaginamos.

Porque hemos ensordecido a nuestro Silencio con nuestro ruido.
Porque nos hemos creído que tenemos que ser de una cierta manera para SER divinos y perfectos.
Porque nos estamos enfocando en lo que nos falta. En lo que no tenemos. En lo que no sentimos. En lo que nos contamos que carecemos.

No podemos abrir cerraduras que no existen.
Sí podemos DESPERTAR al engaño de nuestra mente que nos dice que tenemos que vestirnos de arreglo.

PARA. RESPIRA. SIENTE.
No juzgues. No analices. No opines. No etiquetes. No interpretes.
Observa. Sólo observa.

Deja el pasado en el pasado.
Y deja el futuro para Dios.

Aquí y Ahora, TODO ESTÁ BIEN.

Aquí y Ahora, el único problema que tienes que resolver es DEJAR DE CREER que tienes un problema que resolver.

Regresa al Silencio.
Regresa a Ti.
Regresa al Amor.

Reflexiones

Y USTED, ¿POR QUÉ NO SE SUICIDA?

Hace poco leí un artículo en el que explicaba que Viktor Frankl le hacía esta pregunta a sus pacientes. Puede sonar un poco dura. El término “suicida” sigue estando muy estigmatizado, pero considero que es una cuestión que puede llevarnos a la Vida, en lugar de a la Muerte.

Estamos acostumbrados a pensar en lo negativo. A hablar de nuestros dramas, de nuestras heridas, de nuestras tristezas, de nuestras penas. A poner todo nuestro foco y atención en ellas, en lo que nos falta, como si no existiera nada más. Como si la otra cara de la moneda, como si lo que SÍ tenemos no tuviera importancia.

Para mí, la Vida se compone de luces y de sombras. De soles y de tormentas. Vivimos en una sociedad, en un Mundo, en el que HOY EN DÍA no es evitable el sufrimiento. Y lo digo así de alto y claro. Eso no significa que mañana, con un Ser Humano más consciente, más sensible, más amable, más amoroso, más sabio…, nuestra manera de vivir, sentir y pensar la vida cambie y eduquemos a nuestros hijos desde otra Consciencia que actualmente la mayoría no tenemos.

Yo hablo de Aquí y de Ahora. De lo que podemos hacer en el Presente por nosotros principalmente (y desde nosotros hacia los demás) para vivir una vida más plena, donde sea la Paz y el Amor los que vibren en nuestro Corazón y no los conflictos, las luchas y las decadencias.

Me cuesta conectar de una manera íntima con la mayoría de personas (por no decir ninguna) porque mi alta sensibilidad, mi alta empatia hace que sienta todas las emociones de los demás, no sólo a un nivel superficial sino también muy profundo. Y la mayoría, sintiéndolo mucho, arrastra mucha mochila en sus espaldas y en sus latidos. Yo incluida. Pero de mí no me puedo separar…

No me interesa lo que a la mayoría le interesa. Las discusiones, las peleas, los abusos, la agresividad, los apegos, las adicciones, las culpas, las quejas, el victimismo… me remueven las entrañas sin que yo pueda hacer nada. Lo admito. Me cuesta ser feliz en este Mundo que cada día siento más denso. Una densidad que no viene de Fuera sino de lo que vibra Dentro de cada uno de nosotros. Una densidad de la que Todos somos responsables y co-Creadores. Una densidad que le pesa mucho a nuestro Corazón, aunque no nos demos cuenta de ello.

Mi manera de Sentir (por llamarlo de alguna forma) hace que camine prácticamente sola. A mi cuerpo, a mi energía, le sienta fatal esta sociedad. Tengo que elegir entre apartarme o enfermarme. Y no lo digo desde una posición de víctima, sino desde la más profunda honestidad y realidad que afronto cada día.

A veces, la Soledad es tan profunda que no puedo parar de llorar. Así, sin venir a cuento, aparece para darme donde más me duele. Lo único que alcanzo a decir es: “Quiero irme a casa”. Una casa que no sé dónde ES. Una casa que nada tiene que ver con dónde Estoy.

Seguramente hay muchas más personas que les pasa lo mismo que a mí. Que no son solitarias por miedo o por timidez, sino por supervivencia. Es algo con lo que tenemos que convivir y asumir, pues el pretender encajar a la fuerza donde tu piel no encaja, lo único que provoca es más soledad, más sufrimiento y más pena. Y lo digo por experiencia.

Si tiene que llegar alguien o algo, lo hará en su momento. Si no, lo importante es estar en Paz y en Coherencia con lo que cada uno ES. Sea como sea. No podemos ser lo que no somos. No podemos sentir lo que no sentimos. Pero sí podemos AMARNOS TAL Y COMO SOMOS.

Quizás ése sea el Principio para vivir en este Mundo donde los raros somos los que no bebemos alcohol, los que no fumamos, los que carecemos de ideologías, los que amamos a la naturaleza y a los animales, los que decimos SÍ o NO cuando así lo sentimos, los que somos honestos hasta la médula, los que nos responsabilizamos de nuestra felicidad, los que nos cuidamos y los que hablamos con la luna y las estrellas.

Y si ése es el Principio, quizás también sea el Final.

Tendría muchas razones para suicidarme: desde que siento que “no pinto nada aquí” hasta que para mí la Muerte no existe y, por lo tanto, no le tengo ningún miedo.

Pero tengo muchísimas razones más para no hacerlo. La Primera y más importante es que, a pesar de lo que he comentado, siento con mucha intensidad que esta Vida Humana es Sagrada. Y que mientras mi cuerpo respire, yo respiraré con él.

No me suicido porque me resulta maravilloso poder ver, escuchar, acariciar, besar, saborear, SENTIR todo lo que siento. Todo lo que mi cuerpo me permite sentir. Y, aunque en ocasiones, el Sentir me pese, volvería a nacer mil y una veces más para poder experimentar todo lo que he experimentado y experimento.

Muchas personas no son Conscientes del Milagro que es Ser Humano. De lo increíble que resulta ver un amanecer, el olor del bosque, sus verdes infinitos, el Cielo plagado de luces que vienen y van a su antojo, el placer de disfrutar la comida (los que la disfrutamos), el horizonte del Mar, sus aguas, sus peces, su sal… Un volcán en erupción, una lluvia de rayos, el Silencio del Desierto, los animales salvajes, los animales incondicionales, enamorarse hasta las trancas y fundirte en la piel de tu amada, perderte en su respiración, reconocerte en su mirada. El Amor inquebrantable hacia tus padres. La Compasión. La Amistad. La Ternura hacia los más vulnerables. La Inocencia de un bebé. Las carcajadas sin razón de los niños y de los que no son tan niños. Una poesía. Una canción que te hace volar. La brisa del viento abrazándote sin pedirte permiso. Un masaje. Un orgasmo. La intimidad. La Paz.

Y sí, también hay mucha mierda. No soy de las que la niegan y quitan importancia. La hay. Y cuando la Vida te arrebata de cuajo lo que amas o cuando te llena el Corazón de heridas, lo ves todo negro. Y así tienes que verlo en ese momento. Cuando duela, que duela de Verdad. Sin tiritas. Sin castidad.

Pero es importante recordar los otros aromas que también nos rodean y de los que únicamente estando VIVOS podemos disfrutar.

Yo he dicho unos cuantos sólo. Pero tengo una inmensa colección de ellos que me mantienen con los pies en la Tierra y que, en ocasiones, se me olvida que también Son y Están.

Sí, a veces, Vivir duele, pero eso no quita que sea jodidamente maravilloso.

Y Usted, ¿por qué no se suicida?

Reflexiones

EL HILO QUE NOS SOSTIENE

Cuando la Soledad nos visita es para que lo oculto, lo inconsciente salga a la Luz.
Para que los miedos que nuestra piel tapa, se expresen y podamos Verlos.
Ésa es la misión de la Maestra Soledad.

Son días incómodos, donde el vacío, la tristeza y las ganas de llorar se vuelven muy intensas. Muy Presentes.

No te reprimas. No te juzgues. No huyas de ti.
Permítete Sentir lo que sientes. Sé el Hogar, el abrazo, el amor y la dulzura que necesitas en estos momentos.

Es una llamada de nuestra Alma, de nuestro Corazón, de la Vida para que Escuchemos lo que llevamos tanto tiempo callando.

Aunque sean instantes de profunda Soledad, no estamos solos. El Hilo de Dios, del Amor, de la Vida… nos sostiene en todo momento.
No podemos escapar de estas Noches Oscuras. De estos túneles donde parece que no hay salida.
Forman parte del resurgir de una nueva Consciencia en nuestro interior. De una nueva Mirada. De una nueva Piel. De una nueva Visión.

No te rechaces. Sólo QUÉDATE CONTIGO.

Ten FE en que la Vida te está dando y te dará lo que necesitas.

CONFÍA. Sólo confía.

NO ESTÁS SOLA.

Reflexiones

ME COMPROMETO A CREAR UN MUNDO MEJOR

Llevo años huyendo de mi destino. Llevo años pretendiendo esquivarlo. Y esta tarde me he dado cuenta de ello. De que mi búsqueda de la felicidad es incompatible con mi individualismo extremo. Con mi egoismo. Con mi yoismo.

Os juro que he intentado por todos los medios aislarme del Mundo. De su sufrimiento. De sus luchas. De sus conflictos. Pero no funciona el sentirme fuera de él. No funciona el “ya se las apañarán”. No funciona retirarme de la Tierra que respiro y dejar que se pudra en el infierno que la Humanidad ha creado.

A mi felicidad, a mi plenitud, a mi Paz, no le sirve que sólo yo la respire mientras la gran mayoría de los humanos viven en el Olvido. En la Inconsciencia. En el dolor y la tristeza permanente.

Hoy me he dado cuenta de que no puedo cerrar los ojos ante el sufrimiento ajeno, pues su sufrimiento es también el mío. Y aunque pueda hacer oídos sordos durante un tiempo para que no me toque, llega un momento en el que algo dentro de mí llora y me dice que puedo hacer mucho más de lo que estoy haciendo. Que deje de esconderme. Que deje de protegerme. Que deje de mirarme el ombligo y me comprometa a aportar mi granito de arena para hacer de este mundo, un Mundo mejor.

No vale con quedarse mirando cómo nos destruimos unos a otros. No vale con mantenerse al margen y meterse en una burbuja mientras la Tierra que nos vio nacer se quema con nosotros dentro.

Desde hoy, 25/06/2020, ME COMPROMETO a dar todo lo que sé con el propósito de que la Paz reine en nuestra Humanidad.

Y lo que mejor se me da, y lo que nunca he abandonado, es la escritura.

Así que, a partir de AHORA, cada palabra que escriba, cada reflexión que haga, cada experiencia que comparta, cada mensaje que envíe, irá encaminado a despertar el Amor y la Paz en los Corazones del mayor número de personas. Incluido el mío.

Yo, Emma, entrego mi vida a Dios, a la Vida, con todo lo que ello implica, para crear un Mundo mejor. Y a Dios, a la Vida, pongo por testigo que haré todo lo que esté en mis manos… para que Así Sea.

Sí se puede. Yo no me rindo. ¿Y tú?

Reflexiones

FE

A veces, lo único que necesitas es no dejarte para después.
Pararte a llorar.
Pero, ¿llorar el qué?- nos preguntamos cuando no ha sucedido nada.
Llorar, quizás, las lágrimas del Mundo. Un Mundo que por mucho que intentemos aislarnos de él, también nos conForma.
Porque TODOS estamos conectados.
Desde el que se siente más feliz y más pleno hasta el que menos.

Así que no te preguntes por qué lloras.
Sólo deja que las lágrimas que están mojando tu Corazón y tus ojos, salgan a la Luz.
Sólo siente.
Sólo expresa.
Sólo sé el canal de “Dios”.
Y que Sea lo que tenga que Ser.

Hay algo a lo que siempre te puedes agarrar cuando no encuentras nada a lo que agarrarte: la FE.

¿La Fe en qué o en quién?
La FE no es en nada ni en nadie, sino no sería Fe.

Sólo CONFIANZA CIEGA. Sólo ten FE.