Reflexiones

Y USTED, ¿POR QUÉ NO SE SUICIDA?

Hace poco leí un artículo en el que explicaba que Viktor Frankl le hacía esta pregunta a sus pacientes. Puede sonar un poco dura. El término “suicida” sigue estando muy estigmatizado, pero considero que es una cuestión que puede llevarnos a la Vida, en lugar de a la Muerte.

Estamos acostumbrados a pensar en lo negativo. A hablar de nuestros dramas, de nuestras heridas, de nuestras tristezas, de nuestras penas. A poner todo nuestro foco y atención en ellas, en lo que nos falta, como si no existiera nada más. Como si la otra cara de la moneda, como si lo que SÍ tenemos no tuviera importancia.

Para mí, la Vida se compone de luces y de sombras. De soles y de tormentas. Vivimos en una sociedad, en un Mundo, en el que HOY EN DÍA no es evitable el sufrimiento. Y lo digo así de alto y claro. Eso no significa que mañana, con un Ser Humano más consciente, más sensible, más amable, más amoroso, más sabio…, nuestra manera de vivir, sentir y pensar la vida cambie y eduquemos a nuestros hijos desde otra Consciencia que actualmente la mayoría no tenemos.

Yo hablo de Aquí y de Ahora. De lo que podemos hacer en el Presente por nosotros principalmente (y desde nosotros hacia los demás) para vivir una vida más plena, donde sea la Paz y el Amor los que vibren en nuestro Corazón y no los conflictos, las luchas y las decadencias.

Me cuesta conectar de una manera íntima con la mayoría de personas (por no decir ninguna) porque mi alta sensibilidad, mi alta empatia hace que sienta todas las emociones de los demás, no sólo a un nivel superficial sino también muy profundo. Y la mayoría, sintiéndolo mucho, arrastra mucha mochila en sus espaldas y en sus latidos. Yo incluida. Pero de mí no me puedo separar…

No me interesa lo que a la mayoría le interesa. Las discusiones, las peleas, los abusos, la agresividad, los apegos, las adicciones, las culpas, las quejas, el victimismo… me remueven las entrañas sin que yo pueda hacer nada. Lo admito. Me cuesta ser feliz en este Mundo que cada día siento más denso. Una densidad que no viene de Fuera sino de lo que vibra Dentro de cada uno de nosotros. Una densidad de la que Todos somos responsables y co-Creadores. Una densidad que le pesa mucho a nuestro Corazón, aunque no nos demos cuenta de ello.

Mi manera de Sentir (por llamarlo de alguna forma) hace que camine prácticamente sola. A mi cuerpo, a mi energía, le sienta fatal esta sociedad. Tengo que elegir entre apartarme o enfermarme. Y no lo digo desde una posición de víctima, sino desde la más profunda honestidad y realidad que afronto cada día.

A veces, la Soledad es tan profunda que no puedo parar de llorar. Así, sin venir a cuento, aparece para darme donde más me duele. Lo único que alcanzo a decir es: “Quiero irme a casa”. Una casa que no sé dónde ES. Una casa que nada tiene que ver con dónde Estoy.

Seguramente hay muchas más personas que les pasa lo mismo que a mí. Que no son solitarias por miedo o por timidez, sino por supervivencia. Es algo con lo que tenemos que convivir y asumir, pues el pretender encajar a la fuerza donde tu piel no encaja, lo único que provoca es más soledad, más sufrimiento y más pena. Y lo digo por experiencia.

Si tiene que llegar alguien o algo, lo hará en su momento. Si no, lo importante es estar en Paz y en Coherencia con lo que cada uno ES. Sea como sea. No podemos ser lo que no somos. No podemos sentir lo que no sentimos. Pero sí podemos AMARNOS TAL Y COMO SOMOS.

Quizás ése sea el Principio para vivir en este Mundo donde los raros somos los que no bebemos alcohol, los que no fumamos, los que carecemos de ideologías, los que amamos a la naturaleza y a los animales, los que decimos SÍ o NO cuando así lo sentimos, los que somos honestos hasta la médula, los que nos responsabilizamos de nuestra felicidad, los que nos cuidamos y los que hablamos con la luna y las estrellas.

Y si ése es el Principio, quizás también sea el Final.

Tendría muchas razones para suicidarme: desde que siento que “no pinto nada aquí” hasta que para mí la Muerte no existe y, por lo tanto, no le tengo ningún miedo.

Pero tengo muchísimas razones más para no hacerlo. La Primera y más importante es que, a pesar de lo que he comentado, siento con mucha intensidad que esta Vida Humana es Sagrada. Y que mientras mi cuerpo respire, yo respiraré con él.

No me suicido porque me resulta maravilloso poder ver, escuchar, acariciar, besar, saborear, SENTIR todo lo que siento. Todo lo que mi cuerpo me permite sentir. Y, aunque en ocasiones, el Sentir me pese, volvería a nacer mil y una veces más para poder experimentar todo lo que he experimentado y experimento.

Muchas personas no son Conscientes del Milagro que es Ser Humano. De lo increíble que resulta ver un amanecer, el olor del bosque, sus verdes infinitos, el Cielo plagado de luces que vienen y van a su antojo, el placer de disfrutar la comida (los que la disfrutamos), el horizonte del Mar, sus aguas, sus peces, su sal… Un volcán en erupción, una lluvia de rayos, el Silencio del Desierto, los animales salvajes, los animales incondicionales, enamorarse hasta las trancas y fundirte en la piel de tu amada, perderte en su respiración, reconocerte en su mirada. El Amor inquebrantable hacia tus padres. La Compasión. La Amistad. La Ternura hacia los más vulnerables. La Inocencia de un bebé. Las carcajadas sin razón de los niños y de los que no son tan niños. Una poesía. Una canción que te hace volar. La brisa del viento abrazándote sin pedirte permiso. Un masaje. Un orgasmo. La intimidad. La Paz.

Y sí, también hay mucha mierda. No soy de las que la niegan y quitan importancia. La hay. Y cuando la Vida te arrebata de cuajo lo que amas o cuando te llena el Corazón de heridas, lo ves todo negro. Y así tienes que verlo en ese momento. Cuando duela, que duela de Verdad. Sin tiritas. Sin castidad.

Pero es importante recordar los otros aromas que también nos rodean y de los que únicamente estando VIVOS podemos disfrutar.

Yo he dicho unos cuantos sólo. Pero tengo una inmensa colección de ellos que me mantienen con los pies en la Tierra y que, en ocasiones, se me olvida que también Son y Están.

Sí, a veces, Vivir duele, pero eso no quita que sea jodidamente maravilloso.

Y Usted, ¿por qué no se suicida?

2 comentarios sobre “Y USTED, ¿POR QUÉ NO SE SUICIDA?

  1. NADA HAY EN ESTE MUNDO QUE PUEDA LLAMAR SUYO

    Maharaj: Simplemente vea a la persona que usted imagina ser como una parte del mundo que percibe dentro de su mente y mire la mente desde fuera, puesto que usted no es la mente. Al fin y al cabo, su único problema es la ansiosa autoidentificación con cualquier cosa que percibe. Abandone ese hábito, recuerde que usted no es lo que percibe, utilice su poder de distanciamiento alerta. Véase a sí mismo en todo cuanto vive y su comportamiento expresará esa visión. Cuando se dé cuenta de que no hay nada en este mundo que pueda llamar suyo, mirará el mundo desde fuera como mira una obra que se desarrolla en un escenario o una película en una pantalla, admirándola y disfrutándola, pero en realidad impasible. Mientras usted se imagine que es algo tangible y sólido, que es una cosa entre otras cosas, que existe en el tiempo y en el espacio, que es vulnerable y breve, estará naturalmente ansioso por sobrevivir y por crecer. Pero cuando se conozca a sí mismo como más allá del tiempo y del espacio, (en contacto con ellos sólo en el punto del aquí y ahora, pero siendo todo-penetrante, todo-abarcante, inaccesible, inalcanzable e invulnerable), entonces ya no tendrá miedo. Conózcase a sí mismo tal como es. Contra el miedo, no hay otro remedio.

    Tiene usted que aprender a pensar y a sentir de este modo, o de lo contrario permanecerá indefinidamente en el nivel personal del deterioro. Un problema personal no puede resolverse en su propio nivel. El propio deseo de vivir es el mensajero de la muerte, al igual que el anhelo de ser feliz está llamando a la aflicción. El mundo es un océano de dolor y miedo, de ansiedad y desesperación. Los placeres son como los peces, pocos y escurridizos, llegan raramente y desaparecen muy rápido. El hombre de poca inteligencia cree, contra toda evidencia, que él es una excepción y que el mundo le debe felicidad. Pero el mundo no puede dar lo que no tiene; irreal hasta la médula, de nada sirve en lo que respecta a lograr la auténtica felicidad. No puede ser de otro modo. Buscamos lo real porque nos sentimos infelices con lo irreal. La felicidad es nuestra naturaleza real y nunca descansaremos hasta encontrarla. Pero raramente sabemos donde buscarla. Una vez comprenda que el mundo no es sino una visión errónea de la realidad, y que no es lo que parece ser, usted quedará libre de sus obsesiones. Sólo lo compatible con su ser real puede hacerle feliz, y el mundo, tal como usted lo percibe, es totalmente lo contrario.

    Sri Nisargadatta Maharaj “Yo soy Eso”

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  2. Suicidar el “Ego” eso sí te borra y te sitúa en dónde tanto anhelas. Este mundo no provee Paz y Felicidad a no ser que la muerte de tu Ego te haga desaparecer y te conviertas en el testigo silente pero asombrado que apuntas en tus escritos.
    Mucho Amor Enma…
    Saludos y gratitud por tus aportaciones.

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