Reflexiones

EL REFLEJO DEL ALMA

Y Dios envió una plaga de coronas para que los Humanos se tapasen la boca y así pudieran escucharse la Mirada

Cada uno de nosotros interpreta las experiencias a su imagen y semejanza. Cuando veo a una mujer con un velo que le tapa la boca (o una mascarilla, que es más moderno), me ahogo. Y cuando lleva unas gafas de sol, me ciego. Soy así de solidaria…

Hablamos demasiado. Y para hablar tanto, decimos muy pocas cosas. Y ninguna Verdad. Pues la Verdad habita en el Silencio. En ese lugar donde las palabras se quedan mudas. En ese lugar donde no tienen voz las preguntas.

¿Sabías que las respuestas de la Vida no salen de ninguna boca disfrazada de Maestría? Qué va. Surgen de la Nada. Surgen del Vacío. Surgen del Silencio. De la pureza de un espacio que no está manchado de teorías ni de falsas sabidurías.

He pasado unos días muy revuelta. Me enganché a un pensamiento, inconscientemente, y el ruido se apoderó de todos mis cuerpos. Y una vez se pone en marcha el ruido mental, las técnicas, métodos, terapias para callarlo… se acoplan a él. Pues es no sólo donde nacen sino también donde mueren.

Es curioso cómo puedes ser Consciente de que te has ido de tu Centro, de tu Equilibrio, de tu Silencio y, a la vez, no poder hacer nada para que la inercia en la que has entrado, pare. Como si una fuerza superior a ti te estuviera moviendo los hilos. Y tú ahí, a la espera de que decida soltarlos mientras te comes las lágrimas, los mocos y los libres albedríos.

Y es que, en ocasiones, la Vida te pega un revolcón interno por un motivo que en ese momento desconoces (pero que haberlo, haylo…). Y por muy amiga del Silencio que seas, no puedes remediarlo. Por eso, nadie está libre de sucumbir, de nuevo, a las penumbras de las que cree estar impoluta.

Ese nadie es el que nos hace a todos Iguales. El que le arrebata a los Gurús su Iluminación y el que eleva a los Alumnos al pedestal que también Son.

Las personas Honestas de verdad son las que expresan a viva Voz TODO lo que Son. Las que no tienen miedo de bajarse del altar en el que otros (o él mismo) le han subido. Las que dicen: “Yo también tengo miedo. Yo también sangro. Yo también caigo” Las que no ocultan sus sombras. Las que no se creen intocables ni inmunes a los velos que no nos vemos.

Quizás por eso hayan florecido las mascarillas. Porque las palabras pueden confundir, pueden manipular, pueden mentir. Pero las miradas, queridos míos…, las miradas te dicen quién eres. Las miradas son el altavoz de tu Alma. El reflejo de tus oscuridades y de tus luces. La Verdad que no somos capaces de hablar.

Hay muchas teorías y ninguna de ellas es Verdad. ¿Sabes por qué? Porque la Verdad sólo la sabe la madre que la parió. ¿Y sabes quién la parió? DIOS.

Hay muchas personas pululando por la Vida que se creen Dios. Y sí, lo son. Pero se olvidan de algo muy importante: que también son Humanos. Y como humanos, tienen un ego que no les cabe en el pecho. Y jamás les cabrá, por mucho que se esfuercen y se empujen a meterlo. Porque el pecho está diseñado para que únicamente encaje el Corazón. Y nadie más.

Venga, seamos Honestos por una vez en nuestra vida. Y reconozcamos que no tenemos ni idea de nada. Y que lo que olemos no es la mierda de los demás, sino la nuestra. Y que si nos atrevemos a mirarla de cerca, de muy muy cerca, podremos Ver que no es Real. Que nos la hemos inventado. Que nos la hemos fantaseado.

¿Y sabes qué sucede cuando te das cuenta de que tu mierda es otra mentira más que te has creído? Que no la escondes. Que no la maquillas. Que no la ocultas. Que no le das más importancia de la que tiene. Que es ninguna.

Nos creemos que estamos llenos de heridas. Y de lo único que estamos llenos es de habladurías.

Cuando dejas de hablar(te), cuando callas, entonces puedes Escuchar al Silencio. Un Silencio muy Presente que habita Aquí y Ahora. Un Aquí y Ahora carente de pasado, de futuro, de traumas, de golpes y de historias.

Y entonces sí puedes mirarte en el Espejo y SABERTE. Y Reconocerte. Y Sentirte perfecta, plena y completa. Con velo o sin. Con mascarilla o sin.

Eso sí que es SER DIOS. Lo demás, meras tonterías.

P.D: Hay algo que no acabo de entender y que me hace bastante gracia. ¿Cómo puede la gente quejarse tanto de que las mascarillas le ahogan, que son muy perjudiciales para sus células, para su salud (no digo que no) y, en cambio, resultarles el tabaco muy “saludable”? Como si sus pulmones no se ahogaran cada vez que los llenan de humo (y de lo que no es humo) ¿No es un poco incoherente? Ahí lo dejo.

Poesía

REGRESA AL SILENCIO

Y mientras nuestra mente gira y gira y gira buscando la llave que nos saque de nuestra guarida o la cerradura de nuestra ventana de huida, no nos damos cuenta de que ni hay llave ni hay cerradura ni hay guarida.
De que no hay paredes ni puertas que nos impidan salir de donde nuestros pies no pisan.

Ya estamos Fuera. Ya estamos Dentro.
Ya estamos en la Tierra. Ya estamos en el Cielo.

Somos lo que buscamos.
Somos la Luz y el Hogar que anhelamos.

Nos sentimos perdidos, nos sentimos solos, nos sentimos vacíos porque nos estamos creyendo nuestros pensamientos.
Porque nos hemos enganchado a ellos.
Porque nos hemos identificado con nuestro personaje.
Porque nos hemos Olvidado de que no somos lo que imaginamos.

Porque hemos ensordecido a nuestro Silencio con nuestro ruido.
Porque nos hemos creído que tenemos que ser de una cierta manera para SER divinos y perfectos.
Porque nos estamos enfocando en lo que nos falta. En lo que no tenemos. En lo que no sentimos. En lo que nos contamos que carecemos.

No podemos abrir cerraduras que no existen.
Sí podemos DESPERTAR al engaño de nuestra mente que nos dice que tenemos que vestirnos de arreglo.

PARA. RESPIRA. SIENTE.
No juzgues. No analices. No opines. No etiquetes. No interpretes.
Observa. Sólo observa.

Deja el pasado en el pasado.
Y deja el futuro para Dios.

Aquí y Ahora, TODO ESTÁ BIEN.

Aquí y Ahora, el único problema que tienes que resolver es DEJAR DE CREER que tienes un problema que resolver.

Regresa al Silencio.
Regresa a Ti.
Regresa al Amor.

Reflexiones

Y USTED, ¿POR QUÉ NO SE SUICIDA?

Hace poco leí un artículo en el que explicaba que Viktor Frankl le hacía esta pregunta a sus pacientes. Puede sonar un poco dura. El término “suicida” sigue estando muy estigmatizado, pero considero que es una cuestión que puede llevarnos a la Vida, en lugar de a la Muerte.

Estamos acostumbrados a pensar en lo negativo. A hablar de nuestros dramas, de nuestras heridas, de nuestras tristezas, de nuestras penas. A poner todo nuestro foco y atención en ellas, en lo que nos falta, como si no existiera nada más. Como si la otra cara de la moneda, como si lo que SÍ tenemos no tuviera importancia.

Para mí, la Vida se compone de luces y de sombras. De soles y de tormentas. Vivimos en una sociedad, en un Mundo, en el que HOY EN DÍA no es evitable el sufrimiento. Y lo digo así de alto y claro. Eso no significa que mañana, con un Ser Humano más consciente, más sensible, más amable, más amoroso, más sabio…, nuestra manera de vivir, sentir y pensar la vida cambie y eduquemos a nuestros hijos desde otra Consciencia que actualmente la mayoría no tenemos.

Yo hablo de Aquí y de Ahora. De lo que podemos hacer en el Presente por nosotros principalmente (y desde nosotros hacia los demás) para vivir una vida más plena, donde sea la Paz y el Amor los que vibren en nuestro Corazón y no los conflictos, las luchas y las decadencias.

Me cuesta conectar de una manera íntima con la mayoría de personas (por no decir ninguna) porque mi alta sensibilidad, mi alta empatia hace que sienta todas las emociones de los demás, no sólo a un nivel superficial sino también muy profundo. Y la mayoría, sintiéndolo mucho, arrastra mucha mochila en sus espaldas y en sus latidos. Yo incluida. Pero de mí no me puedo separar…

No me interesa lo que a la mayoría le interesa. Las discusiones, las peleas, los abusos, la agresividad, los apegos, las adicciones, las culpas, las quejas, el victimismo… me remueven las entrañas sin que yo pueda hacer nada. Lo admito. Me cuesta ser feliz en este Mundo que cada día siento más denso. Una densidad que no viene de Fuera sino de lo que vibra Dentro de cada uno de nosotros. Una densidad de la que Todos somos responsables y co-Creadores. Una densidad que le pesa mucho a nuestro Corazón, aunque no nos demos cuenta de ello.

Mi manera de Sentir (por llamarlo de alguna forma) hace que camine prácticamente sola. A mi cuerpo, a mi energía, le sienta fatal esta sociedad. Tengo que elegir entre apartarme o enfermarme. Y no lo digo desde una posición de víctima, sino desde la más profunda honestidad y realidad que afronto cada día.

A veces, la Soledad es tan profunda que no puedo parar de llorar. Así, sin venir a cuento, aparece para darme donde más me duele. Lo único que alcanzo a decir es: “Quiero irme a casa”. Una casa que no sé dónde ES. Una casa que nada tiene que ver con dónde Estoy.

Seguramente hay muchas más personas que les pasa lo mismo que a mí. Que no son solitarias por miedo o por timidez, sino por supervivencia. Es algo con lo que tenemos que convivir y asumir, pues el pretender encajar a la fuerza donde tu piel no encaja, lo único que provoca es más soledad, más sufrimiento y más pena. Y lo digo por experiencia.

Si tiene que llegar alguien o algo, lo hará en su momento. Si no, lo importante es estar en Paz y en Coherencia con lo que cada uno ES. Sea como sea. No podemos ser lo que no somos. No podemos sentir lo que no sentimos. Pero sí podemos AMARNOS TAL Y COMO SOMOS.

Quizás ése sea el Principio para vivir en este Mundo donde los raros somos los que no bebemos alcohol, los que no fumamos, los que carecemos de ideologías, los que amamos a la naturaleza y a los animales, los que decimos SÍ o NO cuando así lo sentimos, los que somos honestos hasta la médula, los que nos responsabilizamos de nuestra felicidad, los que nos cuidamos y los que hablamos con la luna y las estrellas.

Y si ése es el Principio, quizás también sea el Final.

Tendría muchas razones para suicidarme: desde que siento que “no pinto nada aquí” hasta que para mí la Muerte no existe y, por lo tanto, no le tengo ningún miedo.

Pero tengo muchísimas razones más para no hacerlo. La Primera y más importante es que, a pesar de lo que he comentado, siento con mucha intensidad que esta Vida Humana es Sagrada. Y que mientras mi cuerpo respire, yo respiraré con él.

No me suicido porque me resulta maravilloso poder ver, escuchar, acariciar, besar, saborear, SENTIR todo lo que siento. Todo lo que mi cuerpo me permite sentir. Y, aunque en ocasiones, el Sentir me pese, volvería a nacer mil y una veces más para poder experimentar todo lo que he experimentado y experimento.

Muchas personas no son Conscientes del Milagro que es Ser Humano. De lo increíble que resulta ver un amanecer, el olor del bosque, sus verdes infinitos, el Cielo plagado de luces que vienen y van a su antojo, el placer de disfrutar la comida (los que la disfrutamos), el horizonte del Mar, sus aguas, sus peces, su sal… Un volcán en erupción, una lluvia de rayos, el Silencio del Desierto, los animales salvajes, los animales incondicionales, enamorarse hasta las trancas y fundirte en la piel de tu amada, perderte en su respiración, reconocerte en su mirada. El Amor inquebrantable hacia tus padres. La Compasión. La Amistad. La Ternura hacia los más vulnerables. La Inocencia de un bebé. Las carcajadas sin razón de los niños y de los que no son tan niños. Una poesía. Una canción que te hace volar. La brisa del viento abrazándote sin pedirte permiso. Un masaje. Un orgasmo. La intimidad. La Paz.

Y sí, también hay mucha mierda. No soy de las que la niegan y quitan importancia. La hay. Y cuando la Vida te arrebata de cuajo lo que amas o cuando te llena el Corazón de heridas, lo ves todo negro. Y así tienes que verlo en ese momento. Cuando duela, que duela de Verdad. Sin tiritas. Sin castidad.

Pero es importante recordar los otros aromas que también nos rodean y de los que únicamente estando VIVOS podemos disfrutar.

Yo he dicho unos cuantos sólo. Pero tengo una inmensa colección de ellos que me mantienen con los pies en la Tierra y que, en ocasiones, se me olvida que también Son y Están.

Sí, a veces, Vivir duele, pero eso no quita que sea jodidamente maravilloso.

Y Usted, ¿por qué no se suicida?

Reflexiones

EL HILO QUE NOS SOSTIENE

Cuando la Soledad nos visita es para que lo oculto, lo inconsciente salga a la Luz.
Para que los miedos que nuestra piel tapa, se expresen y podamos Verlos.
Ésa es la misión de la Maestra Soledad.

Son días incómodos, donde el vacío, la tristeza y las ganas de llorar se vuelven muy intensas. Muy Presentes.

No te reprimas. No te juzgues. No huyas de ti.
Permítete Sentir lo que sientes. Sé el Hogar, el abrazo, el amor y la dulzura que necesitas en estos momentos.

Es una llamada de nuestra Alma, de nuestro Corazón, de la Vida para que Escuchemos lo que llevamos tanto tiempo callando.

Aunque sean instantes de profunda Soledad, no estamos solos. El Hilo de Dios, del Amor, de la Vida… nos sostiene en todo momento.
No podemos escapar de estas Noches Oscuras. De estos túneles donde parece que no hay salida.
Forman parte del resurgir de una nueva Consciencia en nuestro interior. De una nueva Mirada. De una nueva Piel. De una nueva Visión.

No te rechaces. Sólo QUÉDATE CONTIGO.

Ten FE en que la Vida te está dando y te dará lo que necesitas.

CONFÍA. Sólo confía.

NO ESTÁS SOLA.

Reflexiones

ME COMPROMETO A CREAR UN MUNDO MEJOR

Llevo años huyendo de mi destino. Llevo años pretendiendo esquivarlo. Y esta tarde me he dado cuenta de ello. De que mi búsqueda de la felicidad es incompatible con mi individualismo extremo. Con mi egoismo. Con mi yoismo.

Os juro que he intentado por todos los medios aislarme del Mundo. De su sufrimiento. De sus luchas. De sus conflictos. Pero no funciona el sentirme fuera de él. No funciona el “ya se las apañarán”. No funciona retirarme de la Tierra que respiro y dejar que se pudra en el infierno que la Humanidad ha creado.

A mi felicidad, a mi plenitud, a mi Paz, no le sirve que sólo yo la respire mientras la gran mayoría de los humanos viven en el Olvido. En la Inconsciencia. En el dolor y la tristeza permanente.

Hoy me he dado cuenta de que no puedo cerrar los ojos ante el sufrimiento ajeno, pues su sufrimiento es también el mío. Y aunque pueda hacer oídos sordos durante un tiempo para que no me toque, llega un momento en el que algo dentro de mí llora y me dice que puedo hacer mucho más de lo que estoy haciendo. Que deje de esconderme. Que deje de protegerme. Que deje de mirarme el ombligo y me comprometa a aportar mi granito de arena para hacer de este mundo, un Mundo mejor.

No vale con quedarse mirando cómo nos destruimos unos a otros. No vale con mantenerse al margen y meterse en una burbuja mientras la Tierra que nos vio nacer se quema con nosotros dentro.

Desde hoy, 25/06/2020, ME COMPROMETO a dar todo lo que sé con el propósito de que la Paz reine en nuestra Humanidad.

Y lo que mejor se me da, y lo que nunca he abandonado, es la escritura.

Así que, a partir de AHORA, cada palabra que escriba, cada reflexión que haga, cada experiencia que comparta, cada mensaje que envíe, irá encaminado a despertar el Amor y la Paz en los Corazones del mayor número de personas. Incluido el mío.

Yo, Emma, entrego mi vida a Dios, a la Vida, con todo lo que ello implica, para crear un Mundo mejor. Y a Dios, a la Vida, pongo por testigo que haré todo lo que esté en mis manos… para que Así Sea.

Sí se puede. Yo no me rindo. ¿Y tú?

Reflexiones

FE

A veces, lo único que necesitas es no dejarte para después.
Pararte a llorar.
Pero, ¿llorar el qué?- nos preguntamos cuando no ha sucedido nada.
Llorar, quizás, las lágrimas del Mundo. Un Mundo que por mucho que intentemos aislarnos de él, también nos conForma.
Porque TODOS estamos conectados.
Desde el que se siente más feliz y más pleno hasta el que menos.

Así que no te preguntes por qué lloras.
Sólo deja que las lágrimas que están mojando tu Corazón y tus ojos, salgan a la Luz.
Sólo siente.
Sólo expresa.
Sólo sé el canal de “Dios”.
Y que Sea lo que tenga que Ser.

Hay algo a lo que siempre te puedes agarrar cuando no encuentras nada a lo que agarrarte: la FE.

¿La Fe en qué o en quién?
La FE no es en nada ni en nadie, sino no sería Fe.

Sólo CONFIANZA CIEGA. Sólo ten FE.

Reflexiones

TODOS NOS SENTIMOS SOLOS

Todos nos sentimos solos de vez en cuando. Y no siempre hay un por qué. No siempre hay un motivo que lo ocasione. Forma parte de nuestra condición humana esa separación que nos habita.

Hay momentos en los que me siento tan Plena, tan Conectada-Unida a todo y todos que me resulta incomprensible que pueda sentirme sola. Y al día siguiente, o a la semana siguiente, una Soledad abrumadora se apodera de mí. La misma Vida, la misma persona, la misma situación, y diferente estado emocional.

Intento buscarle una explicación a esos contrastes: que si es porque me tiene que venir la regla y estoy más sensible, que si los eclipses, que si mis pensamientos, que si “qué se yo”. Nada me convence. Simplemente me digo: ya pasará.

Y pasa. Y vuelve a venir. Y se vuelve a ir.

Es ahí cuando más siento que no controlo nada. Que por mucho que haga, no hay nada que hacer ante la impermanencia de la Vida. Ante su misterio. Ante su espontaneidad. Ante su imprevisibilidad.

Pretendemos alcanzar un estado donde la alegría, la paz, el goce, la felicidad… se fijen en nuestra piel. Y donde el vacío, el miedo, la tristeza, la soledad, el dolor… sean eliminados de ella.

No es posible arrancarnos las emociones de cuajo. Una cosa es cuidarnos, amarnos, respetarnos y hacernos respetar… Y otra muy distinta es huir de nuestra Humanidad.

Aferrarnos a una emoción (la que sea) es sinónimo de sufrir. Porque vas a estar temiendo que tu “paz” desaparezca en cualquier momento. Y ese temor a volver a sufrir te llena de sufrimiento.

No podemos saber lo que sucederá mañana. Cómo nos sentiremos mañana. Por mucho que nos entrenemos, por mucho que meditemos, por mucho que nos esforcemos, por mucho que leamos, estudiemos, conozcamos… nadie se libra de su Humanidad. De su emocionalidad.

Y muchas personas quieren librarse de sus Sentires, sin darse cuenta de que es imposible. De que tenemos la capacidad de Sentir cualquier emoción. Y de que no hay cursos, talleres, retiros, pastillas, métodos, técnicas, terapias… que te vayan a convertir en una máquina no-sintiente.

No funciona ponerse una máscara espiritual. No funciona ponerse un disfraz de frialdad. Porque cuando llegas a casa y te miras al espejo, lo que se refleja no es lo que te gustaría ser o sentir sino lo que Eres. Y de eso, de lo que Eres, no puedes escapar por mucho que te escapes.

Todos nos sentimos solos. TODOS. Desde el más elevado Gurú hasta el más elevado discípulo.

La única diferencia es que algunos lo decimos abiertamente y otros se lo callan por vergüenza.

Quizás, si le diésemos más naturalidad a nuestra vulnerabilidad, a nuestra sensibilidad, a nuestra humanidad, a todas y cada una de nuestras emociones…, no nos sentiríamos tan solos. No nos sentiríamos tan mal, tan tarados, cuando nos sentimos desolados.

Quizás, si los Maestros, en lugar de vestirse de Maestros continuamente, se vistieran de Humanos, y se reconocieran como tales, y hablaran más de sus inseguridades, de sus sombras y de sus oscuridades, sin tenerle tanto miedo a sus miedos… nos sentiríamos más en casa que fuera de ella. Y dejaríamos de buscar lo que no se ha perdido. Y dejaríamos de querer ser tan perfectos como su apariencia de Maestrillo.

No existen personas que jamás tienen miedo, que jamás se sienten inseguras, que jamás se sienten tristes, que jamás se sienten vacías o solas.

Existen personas que se silencian, que se tragan sus emociones, que se visten de perfección para que nadie se dé cuenta (sobre todo, ellas) que son igual de Humanas que el resto que les rodea.

Así que si me estás leyendo y te sientes sola, triste, incomprendida, vacía o perdida, te digo que yo también. Y que no pasa nada. Que no te pasa nada más que la Vida viviéndote de esa manera en ese momento. Y que no eres peor ni mejor que el que está saltando de alegría. Que no tienes nada que arreglarte. Y que si hay algo en tu vida que tienes que cambiar, eso… ya lo sabes. ¿A que sí? No hace falta que una bolita mágica o una tirada de tarot te lo diga. ¿A que no…?

Que quizás, mañana, se dé la vuelta a la tortilla y seas tú, y sea yo, quienes saltemos de Amor.

Sentirse mal por estar sintiéndose “mal” es absurdo.

Soltemos las apariencias y atrevámonos a ser y a predicar más nuestra Humanidad. Sin victimismos. Sin dramatismos. Con naturalidad.

Eso sí que es Valentía. Eso sí que es normalidad.

Reflexiones

RENDIRTE A LA NOCHE

En ocasiones, la Vida se presenta como un túnel oscuro en el que no ves la salida. Ese “no ver” te obliga a quedarte donde estás. A no salir corriendo. A Rendirte a lo que está sucediendo AQUÍ y AHORA. En ti y únicamente en ti.


No te queda más opción que mirarte para VERTE de Verdad. No te queda más opción que desnudarte y despojarte de todo lo que te sobra y tanto te cuelga de la espalda.

Y, sí, es solitario. Es incómodo. Hay tristeza y vacío. Hay incertidumbre. Y no hay nada ni nadie a lo que agarrase, excepto a Ti.


Por eso, cuando esa Noche Oscura (que puede durar horas, días, semanas o meses) pique a tu puerta, dale la bienvenida y ofrécele un HOGAR.
Y que Sea lo que tenga que Ser.
Confía. Sólo Confía.La Noche hará el resto.

Reflexiones

NO TE HAGAS TANTO CASO

Si en lugar de enseñarnos a luchar por lograr un objetivo (espiritual o no espiritual), nos enseñaran (mediante el ejemplo) a Escuchar, otro RESPETO cantaría.

Que se lo digan al Silencio,
que vive desde que nació en Paz.

Tu opinión es lo menos interesante que tienes.
No te hagas tanto caso.
No te des tanta importancia.
No te Creas tanto.
Déjate en Paz y tendrás Paz.

Reflexiones

NO TE PUEDES ESCAPAR DE LA VIDA

No podemos escaparnos de la Vida. Y mira que lo intentamos… Yo he utilizado muchos métodos en mis diferentes etapas: el alcohol en mis eternas noches de fiesta, algún que otro porro, las redes sociales, mi titulitis, el conocimiento perpetuo de lo que no se puede conocer con el conocimiento…, la escritura, la espiritualidad con su infinidad de cursos, talleres, retiros, libros, teorías, sanaciones, herramientas de crecimiento personal, energías varias, viajes iniciáticos a “no sé dónde”, el advaita y su no-dualidad tan dual…

Hasta he pretendido escaparme a través de “no escaparme”. Demasiado mental.

Nada funciona, pues nada puede sacarte de dónde eres. De dónde estás; pues nada puede asegurarte la felicidad permanente. La Felicidad Final.

En ocasiones, suceden chispazos de una Paz y un Amor de otra Galaxia tan maravillosos, tan mágicos, que caes en la trampa del “para siempre”. Del “yo quiero sentir eso a todas horas”. De la tan famosa e idealizada Iluminación. Y, en otras ocasiones, suceden otros chispazos de un Vacío y una Soledad tan intensas que parece que te van a ahogar. Y caes en la trampa del “nunca más”. Del “yo no quiero volver a sentir eso”.

Ambos chispazos originados desde el mismo lugar. Ambas trampas siendo la misma trampa.

La trampa de aferrarse a un estado emocional (o no emocional) que ya deberíamos SABER que tal y como viene, se va. La trampa del apego a “lo que sea”. Muy humano, sí. E igual de ingenuo.

La Vida es tan incontrolable, tan imprevisible, que cuando menos te lo esperas te sorprende con una sacudida de todo lo que CREÍAS.

Es como si nos estuviera recordando a cada momento que no somos nadie. Como si nos trajera continuamente y de mil y una maneras (algunas más cómodas que otras…) a Aquí y Ahora. A este único Presente que existe. Como si al viento se la soplara en qué dirección preferimos que vuele. Como si nunca llegaras a tu destino porque en Realidad no existe ninguno. Porque el destino simplemente es lo que respiras en cada Instante.

Últimamente, veo la Vida tal y como Es (o no…). Sin quitarle hierro. Ni tampoco ponérselo. Riendo cuando ríe. Doliendo cuando duele.

Quizás, sencillamente se trate de eso. De no escapar. Ni para bien ni para mal.

Quizás, no haya ninguna mejor versión que alcanzar. Ninguna misión que cumplir. Ningún Hogar al que Regresar.

Quizás, tan sólo Seamos esa Vida que Existe. Que no mira ni al pasado ni al futuro. Que no se inventa objetivos. Ni tampoco razones para Ser Lo Que Es. Que no quiere Evolucionar por su santos cojones.

Quizás, tan sólo seamos Latidos jugando a ser cuerpos, mentes, espíritus y almas

Lo siento por el que sigue intentando escapar, pero la Vida le demostrará que es ella la que está decidiendo SIEMPRE por dónde tirar. Si por Arriba, por Abajo, por el Centro, por Dentro o por Fuera…

Porque no podemos dejar de Ser Humanos. Porque no podemos dejar de Ser Vida. Porque no podemos dejar de Sentirla.

Porque nos guste más o nos guste menos, NO CONTROLAMOS NADA. Ni siquiera a nosotros mismos. Ni siquiera a nuestro falso libre albedrío.