Reflexiones

LA VIDA ES LA QUE MANDA

La Vida no tienes planes. No tiene un diario en el que escribe cómo se va a manifestar. No tiene una mente pensante que imagine y cree. Y proyecte.

Es mucho más simple que todo eso que la mayoría cree. La Vida ES. Y Es espontáneamente. Sin que intervenga ningún por qué ni ningún para qué. Sin que haya una causa que provoque un efecto. Ni un karma. Ni un dharma.

No posee un ADN que la predisponga a ser o no ser de tal o cual manera.

¡No, no, no! La Vida no ES así. Es mucho más simple que todo eso…

Sólo hay que Observar el sol, la luna, las estrellas, el mar, la naturaleza… para COMPRENDER qué es la Vida. Qué es la Existencia.

SER. Sin las máscaras que nos ponemos. Sin los maquillajes con los que nos ocultamos. Sin los juicios con los que nos fragmentamos.

La Vida es la que manda, pues es Lo Que Todo Es.

Nos confundimos al creer que somos una piel que camina. O una mente que piensa. O un corazón que siente.

Y no somos nada que eso, aunque también lo seamos.

Cuando no hay piel, cuando no hay pensamientos, cuando no hay emociones ni sentimientos… ESO que queda, es lo que en Realidad Somos.

Hay algo que Existe más allá de TODOS nuestros sentidos. Algo que no es explicable. Algo que sólo puede ser Comprendido cuando se es comprendido. No antes ni al ser escuchado. Ni al ser memorizado. Ni al ser leído.

Nada sirve para Comprender lo que sólo se puede comprender al ser experimentado por uno mismo.

Ni el mejor taller. Ni el mejor libro. Ni el mejor retiro. Ni el mejor escrito.

Nada sirve. Nada sirve. Nada sirve para comprender “Qué Soy”.

La mayoría de personas quieren que los demás les den las respuestas. Las soluciones. Las señales. Las fórmulas mágicas. Las sanaciones. Las bendiciones.

Pero ignoran que nadie tiene esa capacidad de darte lo que sólo tú te puedes dar. Y aún así, se sigue dando. Y aún así, se sigue reclamando. Y aún así, se sigue vendiendo salvación. Y aún así, se sigue comprando “amor”.

Es absurdo hacer un curso sobre cómo vivir mejor. O cómo dejar de sufrir. O cómo aprender a sentir. O cómo ser tu mejor versión. Yo hice unos cuantos. De todo tipo. De todo color. Ninguno me sirvió de VERDAD.

Pues la Verdad está en la Vida misma. La Verdad está en cada Instante. En cada experiencia. Y no en una experiencia ajena. O en una voz ajena. O en una letra ajena. O en un latido ajeno. O en una piel ajena.

Pero para ENCONTRAR la Verdad tienes que estar abierta a ser una mentira. Tienes que cuestionar todas (y cuando digo todas, digo TODAS) las verdades que abanderas. Sobre todo, las que más te crees. A las que más te aferras.

Si no es así; si no estás dispuesto a desprenderte de “ti” y de todo lo que “ti” conlleva, entonces sigue con tu máscara. Sigue con tu disfraz. Sigue con tu mentira. Sigue buscando otras verdades que otros abanderan de la misma manera que haces tú. Sigue ciego ante los Maestros Pedestales. Sigue anestesiado, adormecido y obnubilado ante sus supuestos logros materiales o espirituales. Sigue comprándoles las mentiras que ignoran que están siendo.

Sigue así si eso es lo que quieres; si así ya estás cómodo; pero no digas que buscas La Verdad. Pues la Verdad está en ti porque sólo puede SER en ti. Y en nadie más.

La Vida, la sutil Existencia que casi nadie puede percibir, es la que manda. Pues ES lo único que ES.

¿Lo demás? Humo.

Que tal como viene, así de veloz se va.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .