Poesía

CUANDO EL MUNDO HABLA

A veces, el Mundo se gira para que descubras POR TI MISMO que ya eras libre. Y que los únicos barrotes que había tan sólo existían en tu mente.

A veces, el Mundo se da la vuelta para que vivas enjaulado y descubras por ti mismo que ningún ser vivo debe vivir como tú has vivido.

A veces, el Mundo te pone en el papel del Refugiado para que descubras por ti mismo que ningún ser humano o no humano debe ser desterrado, excluido, apestado o abandonado.

A veces, el Mundo se detiene para que descubras por ti mismo que TODO lo que creías necesitar ya lo tienes. Y ya lo Eres.

A veces, el Mundo te separa de las personas a las que Amas para que descubras por ti mismo el Amor que a ti no te dabas.

A veces, el Mundo se perfuma de Muerte para que descubras por ti mismo que la Vida no espera. Y que tu último aliento no lo puedes programar en tu agenda.

A veces, el Mundo pega un golpe en la mesa para que descubras por ti mismo que es él el que mueve los hilos. Y no un ser humano disfrazado de Divino.

A veces,
el Mundo es el que habla.
Y el Ser Humano el que calla.
Para que,
queridos míos,
dejemos de hacer tanto ruido
y podamos escuchar nuestros propios lamentos.
Nuestros propios quejidos.

Reflexiones

ESTAR CON UNO MISMO

ESTAR CON UNO MISMO no entiende de espacios externos, sino de internos. Por ello, siempre estamos con nosotros mismos. A todas horas. Independientemente de dónde estemos y de con quién estemos.

Porque para estar contigo mismo, para escucharte, para conocer cómo funciona la mente, para saber quién eres… sólo te NECESITAS a ti. Y a nadie más que a ti.

Tu PRESENCIA es tu Maestra. Es donde habitan tus respuestas. Donde reside tu Paz. Tu Hogar.

CREEMOS que necesitamos la Presencia de otros para VER. Para SABER. Pero no es cierto. Porque la sabiduría implica experiencia, no teoría. Y todo lo que no surja en y de ti, es teoría. Es alimento para la mente, simple-mente.

Los “retiros” en los que aprendí más, en los que puede COMPRENDER quién era de Verdad, fueron aquellos en los que me encontraba sola, en mi propia casa y sin nadie que me sostuviera más mi propia Presencia.

¿Por qué?
– Porque no había nadie que me dijera lo que tenía y no tenía que hacer, más que YO.
– Porque no había nadie cuyo supuesto poder ensombreciera el mío.
– Porque no había nadie que me estuviera dando las respuestas que sólo yo y en mí puedo encontrar.
– Porque eran mis brazos, y no los de otros, los que me abrazaban.
– Porque era mi piel, y no la de otros, la que mis lágrimas acariciaba.
– Porque sólo estaba yo. Y al estar sólo yo, no puedo huir de mí. No puedo acudir a nadie más a que me “salve” de lo que sólo yo me puedo “salvar”. Ante lo que sólo yo me puedo Rendir.

No estoy diciendo que no se tenga que pedir ayuda.
Estoy diciendo que hasta que no te quedas contigo, no puedes DESCUBRIR toda la sabiduría, el poder y el Amor que YA ES en ti.
Estoy diciendo que hasta que no te adentras tú solito, sin el apoyo de nadie más, en TI, y te sientes sin barreras, sin muros, sin separaciones ni fronteras, CREERÁS que tienes que pasar diferentes niveles, estados, dimensiones, escalones, vidas… para Regresar a ti.
Y CREERÁS que los demás te tienen que enseñar a gatear, a caminar y a respirar.
Y CREERÁS que todo lo que has aprendido de la vida, de ti, ha sido gracias a ellos.
Y CREERÁS que sin ellos, sin esos gurús-maestros, tú solito no hubieras podido ni puedes.

Pero es sólo una CREENCIA. Una apariencia.
Una Creencia, una apariencia, que sólo destapas, que sólo descubres cuando te Retiras contigo mismo y te das cuenta de que, en Realidad, no necesitas a nadie que te indique cuál es tu Camino ni cómo Caminar.
Porque en ese momento lo estás haciendo tú solita sin ningún hombro en el que apoyarte.
Porque, en Realidad, siempre lo has hecho por ti misma, aunque creyeras o te hayan hecho creer que lo hacías mal.

Y no estoy diciendo que nunca te apoyes en nadie.
Digo que hasta que no te apoyas en Ti, en tu Presencia y en la de nadie más, no dejas de CREER que tú sola no puedes.

Porque para ser LIBRE, para poder ELEGIR si te ayudan o te ayudas, tienes que SABER que Tú Puedes. Y ese saber (no intelectual) sólo te lo da la experiencia de la Soledad.

La Soledad de los demás no te enseña nada. Es la tuya la única que puede iluminar tus mentiras.

No es lo mismo ESTAR CON UNO MISMO acompañado por uno mismo que estar con uno mismo acompañado por los demás.

Reflexiones

SER UNO CON LA VIDA

Hay pocos Seres Humanos que confíen en la Vida. Que se rindan a ella teniendo la certeza de que “todo está bien” aunque en apariencia no lo esté.
Aunque a nuestra mente no le guste lo que ve.

CONFIAR en la Vida no significa estar ciego a ella. A lo que está sucediendo. A lo que estás sintiendo.
No significa no querer ver lo que estás viendo por temor a sentir lo que crees que no deberías sentir.
No significa quedarte con las manos cruzadas y esperar que tus rezos solucionen esa parte de la vida que sólo las “manos” del ser humano puede desenvolver.

Hay que saber distinguir muy bien lo que es “de Dios”, de la Vida, de lo que es del Humano.
Muchas personas lo confunden. Tanto por una lado, como por el otro. Y sólo ven 1 de esas 2 Realidades.
Unos por miedo. Otros por ignorancia.

Para CONFIAR en la Vida tienes que confiar en ti. En que todo lo que sientes o puedes sentir es perfecto porque ya ES en ti. Porque todo lo que ES, sea lo que sea, no puede ser de otra manera en ese Instante.

Algunos humanos quieren ser Dioses para no enfermarse. Para no sufrir. Para no sentir inseguridad, tristeza o miedo.
Y se disfrazan de Dioses. Y comen como Dioses. Y hablan como Dioses. En un intento de que la Vida no les toque.

Lo que no saben es que TODA la Vida es Dios.
Lo que no saben es que por mucho que intenten ser lo que no son, jamás dejarán de ser lo que son.
Porque si hay algo que define a la Humanidad, desde el principio de su existencia, es su Vulnerabilidad.

Pretender ser invulnerable, en el sentido que sea, es inútil. Es como si el agua pretende no mojar.

La Vida nos toca a todos, porque la Vida ES en nosotros. Y sólo el que la teme, quiere ponerse a salvo de ella.
Lo que no saben… es que esa pretensión de salvación es la que provoca su Separación y el alejamiento del Hogar, de la Paz, que tanto anhelan alcanzar.

No puedes ponerte a salvo de ti mismo. No puedes huir de ti mismo. De lo que estás pensando. De lo que estás sintiendo. Te puede dar la sensación de que los muros que tu mente ha alzado contra la vida son impenetrables. Pero sólo es una sensación. Porque esos muros no sirven para impedir la entrada de lo que YA está Dentro.

CONFIAR en la Vida no significa que la Vida, con todo lo que ésta conlleva, no te vaya a Tocar.
CONFIAR en la Vida es ABRIRTE a que te toque “lo que sea”. Incluida la Soledad. Incluida la Muerte. Incluida la enfermedad.

Y “abrirse” no significa “hacer para”. No es una acción externa, sino interna. No es tirarse por un precipicio. No es ser un imprudente.
Es una apertura de mente y de corazón total y absoluta.

Saber de tu Vulnerabilidad es el acto más supremo de Humildad.

Para re-Conocer tu Vulnerabilidad es necesario ser muy valiente.
Para re-CONOCER tu miedo es necesario abrirse a su Presencia. Y mirarlo a los ojos. Y ser UNO con él.

Sólo el que re-Conoce su miedo SABE que no hay nada que temer. Sabe que no es necesario eliminarlo. Ni hacerlo desaparecer.
Porque SABE que el miedo es ignorancia. Es desconocimiento. Y sólo puedes CONOCERLO, experimentándolo. Siéndolo. Abriéndote a él.

Siguen habiendo muchas personas que se cierran al Miedo. Y se cierran porque les da miedo. Lo que implica sentir el Miedo que tanto temen sentir y del que tanto se esfuerzan, de múltiples formas y maneras, en huir.

Eso no es CONFIAR en la Vida. Porque el Miedo también forma parte de la Vida cuando Es en ella.

Para SER CONSCIENTE del miedo (o de cualquier otra emoción) tienes que estar sintiéndolo. No puedes ser consciente de algo que no está sucediendo, eso es obvio.
Es esa Consciencia la que te va a permitir ELEGIR qué hacer con ese miedo.

Porque no es lo mismo sentir miedo que actuar con miedo.

Y muchas personas también están confundidas con esto. Muchas personas le echan la culpa al miedo de todos los males. Cuando el miedo es tan solo una emoción más.

Es la INCONSCIENCIA la que nos hace actuar CON miedo.
La misma INCONSCIENCIA que nos hace querer eliminarlo de nuestra Humanidad.

Y mientras sigas huyendo del miedo, mientras le sigas temiendo, jamás podrás CONOCERLO. Y si no lo conoces, no podrás SER CONSCIENTE, SABER (de sabiduría) que sentir miedo es como sentir alegría.
Beben de la misma Fuente. Nacen del mismo vientre.

Pero para saber (de sabiduría) que beben de la misma Fuente, que nacen del mismo vientre, tienes que ser TÚ quien lo VIVA, quién lo experimente, quién lo APRENDA. Y no CREERTE, sin más, lo que otros cuentan.

Porque si te CREES todo lo que lees, todo lo que escuchas, todo lo que “curseas”, sin ni siquiera ponerlo en duda, sin ni siquiera com-PROBARLO, corres el riesgo de convertirte en una teoría andante que se cree invulnerable.

No es lo que sientes, es lo que haces con lo que sientes.

Sólo es LIBRE aquél que conoce ambas caras de la moneda. Y el único método, técnica, herramienta… para conocerlas es adentrarte en ellas. Es experimentarlas. Es SER ellas. Es SER UNO CONTIGO.

CONFIAR en la Vida no es evitarla. Es SERLA por COMPLETO.

Pero no me creas, por favor. Yo tan sólo soy una teoría más para ti.
Compruébalo. Sé tu propio Maestro. Descubre la Sabiduría que ya ES en ti.

YO CONFÍO EN TI.

¿Confías tú en ti?

Reflexiones

LA PAZ ES PRESENCIA

LA PAZ no se puede sentir, no se puede Ser, si estás rechazando el Instante Presente.
El Instante Presente es todo aquello que sientes.
Es todo aquello que piensas.

En Realidad, lo de Fuera simplemente es un escenario.
Es la carátula del disco interno que tú INTERPRETAS.
Lienzos que la Vida pinta y que nuestra mente juzga como correctos o incorrectos.
Como bien o mal.
Como bonitos o feos.
Con sus “deberías” y “no deberías” pensar o sentir esto o aquello.

La Paz no habita ahí.
La Paz no habita en las etiquetas.
La Paz no habita en lo que NO estás siendo.

La Paz es VIDA, no una “forma” de Vida en exclusiva y en particular.

Nuestros miedos son Vida.
Nuestras inseguridades son Vida.
Nuestras rabias son Vida.
Nuestras frustraciones son Vida.
Nuestras vulnerabilidades son Vida.
Nuestras tristezas son Vida.
Nuestros vacíos son Vida.
Nuestras soledades son Vida.
Nuestras no-Paz son Vida.
Nuestras enfermedades son Vida.
Nuestros virus son Vida.
Nuestra Muerte es Vida.

Si rechazas la Vida, sea cual sea su manifestación, estás rechazando la Paz.

Si te SEPARAS de ti, sea cual sea tu manifestación, te estás separando de la Paz.

La Vida, lo que sucede en ella, SIEMPRE se da Aquí y Ahora.
Y si se da Aquí y Ahora, continuamente, espontáneamente, no puedes SABERLA ni ayer ni mañana.

La palabra ALCANZAR implica tiempo. Implica futuro.
Y la Paz no está Allí (lejos), sino Aquí (cerca).

VIVIR significa ser la Vida que estás siendo en cada momento.

Que tú la Interpretes como no perfecta no significa que no lo Sea. Ésa tan sólo es tu Idea de la Vida.
De cómo tiene que ser o no ser.
De cómo tiene que latir o no latir.

La VIDA no es una idea mental.
Es LO QUE ES.
Sin ningún ingrediente más.

RENDICIÓN es la Aceptación Absoluta y COMPLETA de TODO lo que estás experimentando.
De TODO lo que estás Siendo.
Tras todos nuestros juicios,
ahí es donde descansa el Amor y la Paz.

Nada ni nadie te puede enseñar a RENDIRTE, más que la propia Vida. Más que tu propia experiencia de vida. La de nadie más.

Porque para RENDIRTE (y así descubrir esa Paz), no puedes huir ni evitar aquello que estás sintiendo y pensando.
Es necesario abrazarlo. Es necesario SERLO con cada poro de tu piel.
Es necesario que seas UNO con ello.

Por eso, cualquier herramienta, cualquier técnica, cualquier método, cualquier enseñanza, cualquier meditación… que implique una evasión, una huida (que viene a ser lo mismo que un rechazo) de lo que estás pensando o sintiendo en ESTE INSTANTE (sea lo que sea) para lo único que te servirá es para darte cuenta de que no te sirve para nada (si es que te das cuenta de ello…).

TÚ, con tu permanecer contigo en cada momento, eres “la técnica”.
TÚ, con tu Presencia, eres “el método”.
TÚ, con tus alegrías y tus penas.
Con tus risas y tus lágrimas.
Con tus subidas y tus bajadas.
Con tus valentías y tus cobardías.
Con tus sabidurías y tus ignorancias.
Con tus silencios y tus ruidos.
Con tus carencias y tus abundancias.
Siempre EN TI.
Siempre CON-TIGO.

Porque no hay nada que sea en Ti
que no deba ser Amado.

Ya sea un virus, un miedo, un pensamiento, un sollozo o un placer.

NO HAY CAMINO HACIA EL AMOR.
LA VIDA ES EL CAMINO.

Reflexiones

¿HAS PROBADO CON DEJAR DE LUCHAR?

CREER que por rezarle a Dios, por escuchar música de “alta vibración”, por llevar una dieta saludablemente milagrosa, por sonreírte en el espejo mil veces al día, por pegarte una estampita de la Virgen de Lourdes en el pecho o por repetirte cien veces al oído “a mí el virus no me pilla”…
vas a no contagiarte ni a tener síntomas de contagio (no es lo mismo la primera que la segunda)
es como CREER que por rezarle a Dios, por escuchar música de “alta vibración”, por llevar una dieta saludablemente milagrosa, por sonreírte en el espejo mil veces al día, por pegarte una estampita de la Virgen de Lourdes en el pecho o por repetirte cien veces al oído “mi cuerpo es impenetrable”…
las balas que te están disparando en primera linea del frente van a rebotar contra tu piel, sin más.
O como CREER que por saber nadar, no te vas a ahogar ante un Tsunami si te pilla en primera linea del Mar.
O como CREER que por perfumarte de incienso y pedirle de una manera amorosa a una paloma que no te cague, no te va cagar.

Nadie sabe lo que le va a deparar la Vida.
Nadie sabe lo que mañana sucederá.
Y da igual todos los reMedios que utilices para evitarla.
Si te tiene que tocar el virus, la ola, la bala o la cagada… te va a tocar igual.

Y con esto no estoy diciendo que no comas sano, que no reces, que no seas amable contigo misma, que no aprendas a nadar, que no te pongas mascarilla, que no escuches música para meditar o que no hables con las palomas.

Digo que bajes de las nubes y plantes los pies en la Tierra.
Digo que si te contagias,
NO TE SIENTAS CULPABLE por no haber rezado más…
o por no haber comido más ecológico…
o por no haberte sonreído tanto…
o por haber sucumbido al miedo…
o por no haber sido un católico mejor…
o por no haberte portado bien…
o por haber pecado…
o por no haber “vibrado” más alto

PORQUE NI TU EGO NI TÚ SOIS DIOS.
PORQUE NINGÚN SER HUMANO ES INMUNE A LA VIDA. Ni siquiera aquellos que tienen tanta necesidad de inmunizar(se) y (la).

¿Has probado con RENDIRTE a la Vida, con abrirte Absolutamente a ella, con dejar de controlarla tanto y de evadirte de Todo lo que sucede en ti?

¿Has probado con dejar de luchar?

Reflexiones

LA HORA DE LOS GURÚS HA ACABADO

Ha llegado la hora de que nos responsabilicemos de nuestra Maestría. De nuestro poder interno. Ése que muchos creen que no tienen. Ése que muchos creen que sólo pueden acceder a él si suben de nivel.

Ha llegado la hora de que soltemos la manita de mamá Maestra y de papá Maestro y que agarremos con fuerza la nuestra. Y que dejemos de buscar salvaciones y salvadores externos.

Ha llegado la hora de que nos demos cuenta de que aquellos a los que hemos subido a un altar, aquellos a los que tanto veneramos, aquellos cuyos pies besamos y por los que nos arrastramos, tienen los mismos miedos que nosotros. Las mismas tristezas. Las mismas inseguridades. Los mismos dolores. Y las mismas oscuridades. Aunque ellos los nieguen. Aunque ellos intenten ocultarlos.

Ha llegado la hora de que abramos los ojos de la Consciencia. Y en lugar de admirar tanto al otro, nos adMiremos un poquito a nosotros. Porque TODOS somos IGUALES. Igual de vulnerables. Igual de Humanos.

Te invito a que te pasees por la casa de esos Maestros que dicen que no tienen miedo, que ellos son inmunes, que “ellos ya han llegado”, que venden milagros y que tienen en su poder el poder de curarte. De sanarte. De mejorarte. De empoderarte. De transformarte. De iluminarte. Con sus libros. Con sus cursos. Con sus talleres. Con sus meditaciones. Con sus técnicas. Con sus métodos. Con sus herramientas. En lugar de señalarte las tuyas. Ésas que nada tienen que ver con efectos placebo ni con tiritas que tal y como se ponen, se quitan… Para que luego NECESITES volver a ellos, para que te las vuelvan a poner ELLOS (a un precio más o menos económico) con SUS manitas.

(Lo llaman generar Dependencia)

Te invito a que los Observes en Silencio. Para que el velo de tu ceguera pueda caerse y que así, al darte cuenta de que no son ni más ni menos que tú, que en realidad no saben ni más ni menos que tú, en lugar de acudir a ellos cuando tengas lo que consideras un problema, acudas A TI. Y te escuches. Y te respondas lo que sólo tú te puedes responder. Y te abraces como sólo tú te puedes abrazar. Y te Ames como sólo tú te puedes Amar.

Porque si siempre huyes de ti, porque si siempre les perSIGUES a ellos, jamás te darás cuenta del poder tan enorme que YA ERES. Porque para ser Consciente de él, tienes que permanecer contigo. Tienes que ESTAR contigo.

La Vida ha querido que dejemos de hacer Retiros con los demás para que los hagamos con nosotros mismos

Para que nos Descubramos, para que nos SEPAMOS, a través de nuestra propia Soledad.

Ha llegado la hora de que dejemos de comprar píldoras de espiritualidad que otros se han inventado y que nos miremos a los ojos. A los nuestros, no a los de otros. Para que podamos VER de lo que nos escondemos. Lo que rechazamos. Lo que excluimos. Lo que etiquetamos como negativo. Para que podamos acceder a los cajones donde encerramos partes de nosotros que no Amamos. Para que podamos VER que detrás de nuestros miedos, sólo hay ignorancia y desconocimiento. Y que nada ES lo te has creído ni lo que te hacen creer.

Pero esto sólo tú lo puedes Hacer. Con el exclusivo acompañamiento de tu piel. De tu piel con (tu) piel.

Hasta que no te tiras al agua, no puedes aprender a nadar

Ha llegado la hora de que nos tiremos a nuestro Vacío. De que dejemos ya una teoría que está más que caducada y nos pongamos (nuestras) manos a (nuestra) la obra. Y dejemos de echar pelotas Fuera. Y dejemos de pretender que los Sabios Maestros nos llenen y nos completen con sus Ideas. Ideas que tampoco son suyas, sino que han adquirido de la misma manera.

En estos tiempos que corren, donde los que no tienen miedo por su salud lo tienen por su economía (o por ambos), pueden utilizarse, aún con más ahínco, estrategias de Márketing Comercial Espiritual donde la manipulación brille por su presencia. Y nos hagan CREER que Ellos tienen NUESTRA respuesta. Que Ellos tienen NUESTRA Luz. Que Ellos tienen NUESTRO poder. Que Ellos tienen NUESTRO método. Que Ellos son NUESTRO milagro. Y que su Camino es NUESTRO camino. Y lo pongan a la venta. Y lo compremos por doquier.

Te invito a que te pasees por sus casas. Y observes lo bien puestas y colocadas que están sus palabras para que caigamos en la trampa. En la trampa que su miedo ha urgido para reLlenar los agujeros de sus bolsillos.

La hora de los Gurús ha acabado. ¿Sabes por qué? Porque ya no los necesitamos. Porque ya no los necesitas. Porque del mismo modo que tú solita te caes, puedes ponerte también en pie con tus propios pies, y no con los pies de los demás.

Porque la Sabiduría no se memoriza sino que se “sabe” día a día a través de la misma Vida. Porque el verbo Amar no entiende de cursos ni de palabrerías. Ya sean dichas o escritas.

Sólo tienes que creértelo. De verdad, es tan sólo una cuestión de creérselo.

Pero “no me compres”… pues no estoy en venta yo ni mi experiencia. Pues no tiene precio. Ni tampoco recompensa. Pues es mía y sólo mía. La tuya, la tienes que encontrar TÚ. Sin (mi) ayuda.

Yo SÍ CREO QUE PUEDES. Sin técnicas. Sin métodos. Sin herramientas. Sin gurús. Sin iluminados. Sin maestros. Tan “solo” con tus latidos. Tan “solo” con tu PRESENCIA.

Así que adelante. ¡Salta a tu Vacío interno!

Ha llegado la hora de que vayas a por TI.

Poesía

CON LOS PIES POR DELANTE

Tú no tienes la culpa.
De tener pensamientos que te arrebatan la calma.
Y la cama.
De sentir emociones que has etiquetado como malas.
Y como armas.

Tú no tienes la culpa.
De que el miedo asome por tu ventana.
O de que la tristeza encoja tu Alma.

Aunque no te lo CREAS
ya eres Perfecta.
Tal y como sientes.
Tal y como piensas.

Porque ante la Vida de un latido
y ante la Vida de un pensamiento
tú no tienes el poder
de asesinar su Existencia.

Pues no eres tú quien la controla.
Pues no eres tú quien la genera.

Tú no tienes la culpa.
De no darte cuenta
de que ya eres Todo lo que anhelas.
De que ya eres Todo lo que quieres alcanzar.
Y de que tu respiración es tu Hogar.
Ésa que sólo se da Aquí y Ahora.
Ésa que ES en ti
y no tú en ella.

Tú no tienes la culpa.
De sentir culpa.
Tú no tienes la culpa.
De olvidarte de cómo Amar.

Y es que hay abrazos que damos Fuera
que han nacido para darse Dentro.
Y es que hay Amores que jamás encontramos
por la cantidad de condiciones que NOS hemos clavado.

Tú no tienes la culpa.
De no saber
que es el Aliento
el que a ti te ha Creado.
Y que tal como vino
así de tu cuerpo se esfumará.
O se ha esfumado.

Por eso,
cariño,
ya puedes dejar de culparte.
De lo que sientes.
De lo que piensas.
Y de lo que enfermas.

Porque aunque no te lo creas,
aunque no te lo quieras creer,
tanto la Vida
como la Muerte
siempre nos van
y nos llevan
por delante.

A la mente.
Al cuerpo.
Al espíritu.
Y con los pies.

Reflexiones

EL COVID NO ES COMO UNA GRIPE

Hay muchas personas que siguen creyendo (por necesidad psicológica inconsciente o por ignorancia) que lo del COVID-19 es como una gripe y que la alarma la crean los medios de comunicación provocando miedo en la sociedad.

Los sanitarios (soy enfermera), ya sea directa o indirectamente por compañeros, tenemos muy claro que ésta es otra Fake New más, muy presente entre los “espirituales” y que mucho daño está haciendo, por su imprudencia, a los que SÍ saben con al menos muchísima más certeza (porque están en primera línea) que nada tiene que ver una cosa con la otra. Ni por el tipo de virus que es ni por las consecuencias que se están viendo.

Es como si comparas la gripe con un resfriado o la depresión con la tristeza.
Quizás, los que no sepan, al ver superficialmente similitudes, crean eso. Pero los que sí saben, se echan las manos a la cabeza cuando lo escuchan.

Ayer le pregunté a una compañera de trabajo enfermera que está en urgencias de un Hospital de Barcelona y es también profesora de Universidad, si consideraba que el COVID-19 era como una gripe y si lo que había en realidad era mucha alarma y exageración generada por los medios (y los miedos).
Tiene una experiencia de más de 30 años en hospitales.

Su respuesta:

“No es como la gripe. Es mucho más contagiosa que la gripe. Hay gente que puede ser positiva asintomática y contagia. Es más contagiosa porque cada portador contagia a más personas que la gripe.
Y los infectados que hacen problemas de neumonía, son más complicadas. Pueden llegar a hacer fibrosis pulmonar y la neumonía normal no lo hace.
Si fuese como una gripe, no estarían los hospitales como están. En invierno, con la gripe también aumenta el trabajo y los ingresos, pero ni punto de comparación con esto. Y el personal sanitario no se protege de los pacientes infectados de gripe como nos disfrazamos ahora con el COVID-19, ya que se contagia muy rápido.
Yo tengo compañeras enfermeras y médicos de mi edad (40 y tantos) ingresados en UCI y entubados.
No es una tontería. Yo no había visto el hospital como lo veo ahora y llevo 30 años trabajando en hospitales.”

Que muchas personas causen con síntomas leves no significa que haya que quitarle importancia porque hay otras muchas que causan con síntomas totalmente opuestos en gravedad. Con patologías previas o no.
Cuanta más exposición tengas al virus, cuanta más carga viral te “entre”, más te afectará. Y dará igual lo súperinmune que seas, lo “alto que vibres” y lo “trabajado que estés”, porque tendrás muchas probabilidades de acabar hospitalizado.

Con la gripe se pueden colapsar las urgencias en un momento dado. Lo que no se colapsan son las UCIS ni los respiradores.

Evidentemente, desde el sofá de nuestra casa, desde la no experiencia, es muy fácil hablar y equivocarnos sobre lo que hablamos.
Yo si me quedo con mi visión de la situación también puedo decir que no pasa nada porque yo estoy estupendamente de salud y lo llevo de maravilla.
Pero porque no estoy viendo el GLOBAL, sino únicamente mi parcela. Mi individualidad. Mi ombligo.

Y mi parcela, mi pieza de puzzle, no es el puzzle entero.

Si desde el principio no se hubiera tratado el COVID-19 como una simple gripe (que es lo que escuchábamos en los medios de comunicación, políticos etc que supuestamente nos alarman), posiblemente no estaríamos en la situación que nos encontramos porque se hubieran tomado medidas preventivas antes.

Así que, por favor, por los sanitarios que se están jugando literalmente su salud y su vida por la salud y la vida de los demás, y a los que tanto aplaudimos, antes de compartir una noticia, unos datos, una OPINIÓN de estas características, sed prudentes y aseguraros, como mínimo, de que es cierta.

Porque las consecuencias de la IGNORANCIA pueden resultar peores que las de ese MIEDO al que tanto miedo… se le tiene.

No os creáis todo lo que dicen por ahí. Tampoco os creáis lo que digo yo. Cuestionadlo antes de darlo por válido.

Os aseguro que es muy indignante para un sanitario que está viendo todo lo que puede llegar a provocar y provoca el COVID-19 que se haga ver que esto es como una gripe.

Aún no sabemos prácticamente nada del COVID-10. Es totalmento NUEVO. Lo estamos conociendo día a día.
Así que me resulta irresponsable, imprudente y de una ignorancia absoluta que en estos momentos se haga ese tipo de comparativas o de cualquier otra. Porque para comparar dos situaciones, ambas tienen que haber sido estudiadas, analizadas y finalizadas. Y no es el caso porque aún estamos al principio de una de ellas.

Nos quejamos mucho de los medios de comunicación.
Mirémonos un poquito al espejo, si eso…

Y si tanto miedo te da lo que el miedo pueda provocar…, te invito a que te lo tomes como una oportunidad para descubrir que hay tras él y en esa necesidad de controlarlo tanto.

Lo que falta es Tierra. Mucha toma de tierra.

Y, sobre todo, Humildad. Mucha humildad.

Reflexiones

LA NO EXISTENCIA DE LA RAZÓN

Casi todo el mundo busca Razones sobre lo que estamos experimentando con el COVID-19 para que su mente pueda tener la sensación de control a través del (supuesto) conocimiento.

Nos las encontramos para “todos los públicos”:

  • Las de cuidar el Planeta
  • Las de transformar la Sanidad
  • Las de darnos cuenta de lo Importante
  • Las de cambiar de Dimensión
  • Las de subir un escalón en la Humanidad
  • Las de ascender en la Espiral
  • Las del Karma
  • Las Conspiranoicas Illuminatis
  • Las Evolutivas
  • Las de Consciencia
  • Las de Iluminación
  • Las de SOMOS UNO
  • Las de Recordar lo que es Amar
  • Las de soltar el control
  • Las de trascender la Muerte
  • Las de acabar con el Miedo
  • Las de Regreso al Hogar
  • Las de sanación de traumas, heridas y transgeneracional
  • Las de “Aprender a”
  • Las de “lo que cada uno se quiera imaginar”

Como si la Vida tuviera un “plan para”.
Como si la Vida no sucediera HOY, sino que viviera en el ayer y en el mañana.

Casi todo el mundo sigue NECESITANDO saber el por qué y el para qué sucede lo que sucede.
El por qué y el para qué existe lo que existe.

Y no lo estoy juzgando. Forma parte del Juego esa Búsqueda Espiritual donde quizás, sólo quizás… la respuesta sea: PARA NADA en particular.
Pero es divertido ver cómo cada uno de nosotros trata de agarrar con la mano las respuestas que más convencen a su mente. Y cómo intentamos convencer de ellas a los demás.

Aunque hay otra posibilidad, otra opción, que casi nadie contempla:
– ¿Y si no hubiera ninguna razón? ¿Y si sencillamente Lo Que Es, Es porque así Es Lo Que Es?
Dicho de otra manera: porque sí y YA.

La mayoría de personas necesitan una razón para la existencia del Sol. Y la encuentran. Cada uno “a su semejanza y manera”.

Pocas… se quedan observándolo, sintiéndolo, viviéndolo, Siéndolo.
Sin ninguna pretensión, intención, necesidad… más.

VIENDO la ABSOLUTA PERFECCIÓN.

¿Y si nadie tuviera la razón, no porque no la tengan sino SIMPLE-MENTE porque no exista ninguna en REALIDAD ?

Reflexiones

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO

A mí me ha costado un poco dejar de OPINAR de lo que en realidad no tengo ni idea, de lo que no he experimentado, ya que mi personalidad siempre ha tenido bastantes tintes de prepotencia y de soberbia.

Pero la Vida me ha enseñado no sólo que “sólo sé que no sé nada” (por mucho que me CREA que sepa mucho) sino también que entre la valentía y la imprudencia hay un abismo de Sabiduría que no se adquiere leyendo un libro ni realizando un taller ni un retiro ni memorizando un artículo ni una estadística ni una encuesta ni obteniendo un título ni dando por certera la verdad de un supuesto maestro-gurú de “lo que sea”.

Por otro lado, también es necesario que esa Ignorancia salga a la Luz para que pueda ser iluminada y te Recuerde así que el SILENCIO es, la mayoría de las veces, la mejor de las palabras que tu boca puede compartir.

El “Camino Medio” es aquél en el que tu mente no necesita exagerar la realidad que está experimentando ni tampoco atenuarla.
Ambas opciones esconden lo mismo: Miedo. Pero cada una se excusa, se maquilla, de una manera diferente.

Como diría Aquel:
Ni tanto… ni tan poco. Lo de En Medio.

Ni negro ni de color de rosa. Ambas caen en la misma trampa. Pero para saber estar en el Medio, tienes que VER ambas. Y para eso tu mirada tiene que abrirse a lo que sus ojos no alcanzan a ver porque no lo tienen enfrente.

En ocasiones, el Miedo a “lo peor” puede cegarnos a Lo Que Es.

Independientemente de estas nimiedades…,
independientemente de “a ver quién la tiene más grande” (la razón),
tanto si “se acaba el Mundo” como si “esto es un simple resfriado”,
la Vida está haciendo su trabajo.

Y, ¿cuál es?
NO LO SÉ.

Lo que sí sé es que si te quedas enganchado a “la película”, no podrás VER a su “Creador”.

Y el pretender arreglar, cambiar o mejorar la película,
y el pretender subir la vibración de la película,
y/o la de aquellos que la interpretan…
TAMBIÉN forma parte del enganche a la película.